lunes, 23 de noviembre de 2015

Elecciones uranianas



"Sana rebeldía", "algo se rompió", "hacer posible lo imposible", "formar equipos", "comienza una nueva etapa". Son algunas de las frases más acuarianas que circulan en el aire electoral de estos días. Y pertenecen al presidente electo, el acuariano Mauricio Macri. Dos Lunas en Aries (la del 25 de octubre y la del 22 de noviembre) en contacto con Urano, el planeta regente de su signo solar, lo catapultaron a la presidencia. Y sin embargo, como les vengo diciendo desde hace rato, varios colegas del mundo de la astrología lo daban ganador a Scioli. Veamos por qué. O, en todo caso, veamos por qué ciertos indicios en el cielo inclinaban la balanza en sentido contrario.


Como saben, en este blog no abordamos astrología mundana ni predictiva, pero los sucesos de alcance público siempre despiertan mi interés desde la perspectiva de los tránsitos planetarios. El cielo del momento es una fotografía que nos permite identificar actores, elementos y situaciones que se distinguen con bastante nitidez. Sabemos, por ejemplo, que la Luna representa al pueblo y lo popular, que Saturno son los límites, que Júpiter premia.

Como les decía, volviendo a la elección, pensaba que una sentencia del célebre astrólogo Carter le serviría a Daniel Scioli para ganar la elección: "Los logros vienen a través de Saturno". De hecho, todos mis colegas sabían que el candidato del FPV ya comenzaba a sentir los efectos de su segundo Retorno de Saturno. Sin embargo, teníamos un antecedente no muy bueno: Aníbal Fernández, el candidato que perdió increíblemente la provincia de Buenos Aires contra María Eugenia Vidal (la candidata virginiana en el año de los virginianos). Nacidos con algunos días de diferencia, Daniel Scioli y Aníbal Fernández tienen una carta natal similar. Los dos con Saturno en Sagitario, el Saturno actual. Saturno materializa cosas, es cierto. Pero a cambio quita, y mucho. Es, generalmente, mediante duras limitaciones que nos hace crecer. Los resultados están a la vista para estos dos candidatos capricornianos (saturninos). Es curioso también que Saturno en Sagitario nos indica a Júpiter como el planeta por el cual vendrán los límites. Y Júpiter está en Virgo, el signo de Vidal.


El caso de Macri es mucho más interesante. Se decía que no podía ser presidente porque en su Revolución Solar la Luna (representante del apoyo popular) no recibía buenos aspectos. Muchos otros análisis se hicieron sobre las Lunas de ambos candidatos sin tener en cuenta las Lunas de los días electorales. Los tránsitos planetarios para ambos días, como dijimos, ubicaban a la Luna en Aries junto a Urano, regente de Acuario. El pueblo se expresaría pidiendo un cambio (que, como sabemos, es la propiedad esencial de Urano). Y quien se pasó la campaña hablando de cambio fue el acuariano Macri, el candidato de Cambiemos.



La carta natal de Macri, si bien hay dudas con su domificación (es decir, con la ubicación de sus casas), arroja aún más luz. En una entrevista de hace poco, Beto Casella le enumera a Macri todas las cosas signadas por la buena suerte que le sucedieron en la vida (su paso exitoso por Boca, etc). Ustedes saben, como yo, que la suerte la rige un planeta muy benéfico llamado Júpiter. El 22 de noviembre el Sol iluminó el grado 29 de Escorpio, exactamente en conjunción al Júpiter natal de Mauricio Macri. Muchos consideran el grado 29 como de pérdida, otros como una influencia neptuniana (lo demuestran las cartas natales de muchos músicos y artistas). Sin embargo, teniendo en cuenta ese pasado jupiteriano, ¿cómo podría este contacto Sol/Júpiter significar una pérdida? Por la tarde, cuando ya sabíamos los resultados, el Sol ingresó en Sagitario, signo regido por Júpiter. Como ven, Júpiter por todas partes. Marte, dispositor tanto del Sol en Escorpio como de la Luna en Aries, se encontraba en Libra. El signo de la unión, el acuerdo, la paz, la justicia. Venus (su regente) fortalecida en su domicilio, gobernando a Marte y los demás planetas en la cadena de dispositores. He aquí otra carambola astral: Venus a 14 grados de Libra formó el 22 de noviembre una conjunción con el Nodo Norte (punto relacionado con las metas, las misiones y el destino) de Macri. De a poco empezamos a conocer sus primeras medidas luego de la elección, en las que convocó al diálogo (en sintonía con esta energía libriana). Después de años, un presidente volvió a dar una conferencia de prensa (¿gracias a su hipotético pero probable ascendente Géminis?). Veremos si este costado libriano, el de la unión, la paz y la armonía es el que prevalece. O el saturnino, mucho más austero, riguroso, legal y no tan amigable. No olvidemos que Libra es también el signo de los dos bandos, del otro, de las polaridades y de los enemigos declarados. Quizás la tapa de Página/12 del día después lo advierta (ante la ajustada diferencia de votos entre ambos candidatos): Un presidente, dos países



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sábado, 14 de noviembre de 2015

Marte en Libra



Ayer, viernes 13 de noviembre, Marte entró en Libra. 13, número marcial si los hay: las tragedias, la mala suerte y la muerte (representada en la carta 13 del Tarot). Desde temprano tenía pensado escribir un post al respecto. Pero me fui a correr. Cuando volví... bueno, lo que todos vimos: París en todas las tapas de los diarios, noticieros y sitios de internet del mundo. Quedé conmocionado por el atentado pero, a la vez, maravillado una vez más por los alcances de la astrología.


Como dije en reiteradas ocasiones, cada vez que un planeta inaugura su tránsito por un signo, sus efectos pueden apreciarse a nivel global a través de hechos relacionados con su energía planetaria, más allá de cómo nos afecte a nivel personal de acuerdo a nuestra carta natal. Sucedió cuando Saturno dio sus primeros pasos por Sagitario, que desencadenó lo de Charlie Hebdo (Saturno = límites, desgracias; Sagitario = creencias, religiones). Aún hoy está vigente su energía y vemos que ha vuelto a hacer de las suyas con lo de ayer en París.



Poco importa si la carta natal de París tiene el Sol, la Luna o el ascendente en Libra, la verdad es que cualidades librianas tales como el gusto, la moda, el romance, la diplomacia, los derechos humanos y la paz han sido desde siempre asociadas a París. La entrada de Marte, el planeta de la violencia y la agresividad, en este signo venusino vino a perturbar la armonía de los librianos, y también la parisina.

Marte en Libra se considera en exilio porque su domicilio corresponde al signo opuesto, Aries. Se resienten las relaciones, diplomáticas y personales, se cuestionan los acuerdos, se canaliza la energía marcial (el ego, el deseo, la ira, la competencia) en la pareja, los socios, los enemigos, los otros. Sin embargo, la astrología es mucho más compleja como para quedarnos solamente con las dignidades (domicilio, exilio, exaltación, caída, etc). Marte en Libra también tiene sus virtudes, justamente opuestas a las virtudes conflictivas, impulsivas y enérgicas de un Marte en Aries. Un buen Marte en Libra es cooperación, diplomacia, persuasión, seducción. 


Mucho de este Marte tiene que ver con nuestras relaciones. Por eso, durante este tránsito tenemos que ir al encuentro con los otros, pero no ceder tanto. Recordemos que no tenemos demasiadas fuerzas, nuestros deseos no son ahora del todo claros y nos costará decidirnos. Marte volverá a estar fuerte en el signo siguiente, Escorpio. Conviene esperar hasta entonces, especialmente para todo aquello que requiera mucho despliegue de energía, decisión, control, determinación, ambición (características que a Escorpio no le faltan). Marte en Libra nos inclina a buscar un acuerdo a cualquier precio, lo cual no siempre es conveniente. O quizás lo sea ahora, pero luego lo lamentaremos. Aprovechemos, en cambio, sus mejores cualidades: la búsqueda de armonía, la creación de belleza y el aprecio por el arte. De hecho, muchos artistas tienen este Marte natal (Elvis Presley, John Lennon, Freddie Mercury). Buen momento para disfrutar de sus obras.


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miércoles, 11 de noviembre de 2015

La Luna Nueva




Estamos ya con la Luna en Escorpio en conjunción al Sol, lo que en astrología llamamos Luna Nueva. Las Lunas Nuevas se consideran fértiles, momentos propicios para sembrar. Va desde una perspectiva más bien concreta (cultivos en la tierra) a una mucho más amplia (ideas, proyectos, relaciones). El beso entre el Sol y la Luna señala que las energías principales de nuestro cielo, las luminarias, trabajan en conjunto. Es el encuentro entre la individualidad y la personalidad. Entre lo que somos y lo que sentimos. Esta siembra estará en gran medida condicionada por el signo en el que se da la conjunción, Escorpio.

Escorpio es un signo fijo (apego, arraigo, posesión) y de agua (fertilidad, intuición, sensibilidad). La Luna en este signo tradicionalmente se considera en caída, por lo tanto esta gestación tendrá mucho de pérdida, crisis y dolor, que serán el abono para el advenimiento de lo nuevo. Por lo tanto, la energía de esta Luna Nueva es ideal para indagar, profundizar, acumular, transformar, revitalizar aquellos aspectos de nuestra vida que estén bajo su influencia.

Hay varias formas de interpretar la Luna Nueva, como sucede con casi todos los tránsitos planetarios. Muchos astrólogos confeccionan horóscopos generales para cada signo. Esto tiene sus alcances, pero también sus limitaciones. Lo que hacemos al generalizar es tomar a un signo como si fuera el primero del círculo zodiacal; es decir, lo ubicamos en la casa 1. De esta manera, para los taurinos esta Luna Nueva tendría implicaciones con su casa 7 (Escorpio), afectando a su zona de pareja, socios, asuntos legales, etc. Pero si un taurino tiene ascendente Sagitario, la influencia recaería no del todo en la casa 7 sino también en la casa 12 (misticismo, espiritualidad, servicio, enemigos ocultos). Ninguna técnica excluye a la otra, al contrario: en astrología, cada símbolo aporta su pieza a este gran rompecabezas que es el universo. De hecho, no sería raro que ese taurino experimentara este tránsito lunar como un mix energético entre la casa 7 y 12 (que tienen entre sí dos planetas en común, Venus y Saturno). Algún punto de contacto entre su pareja (casa 7) y quizás un romance secreto (casa 12), o entre sus socios (casa 7) y sus enemigos secretos (casa 12).  




Sin embargo, la manera más segura de proceder es a través de la carta natal, ya que en ella no sólo vemos las casas que están en Escorpio (o son gobernadas por este signo) sino también si la Luna aspecta algún planeta nuestro, especialmente por conjunción. Por ejemplo, esta Luna Nueva se da a 19 grados de Escorpio, muy cerca de mi Urano natal a 22 grados del mismo signo, en mi casa 2. La significación de esta Luna adquiere para mí, además de las conocidas temáticas escorpianas, un componente uraniano. Siempre digo que el planeta que tenemos en un signo es la herramienta que utilizamos para relacionarnos con los temas/personas/situaciones que dicho signo representa. Urano en Escorpio permite un acercamiento a lo oculto, lo misterioso y lo esotérico a través de la tecnología, lo inusual, lo original, también lo colectivo. De hecho, cuando tuve una serie de tránsitos importantes sobre mi Urano natal, aparecieron en mi vida cuestiones ligadas a la astrología, como por ejemplo la creación de este blog. También temas de finanzas, ya que la casa 2 representa el dinero, el sustento, la estabilidad, las ganancias.

La Luna Nueva, entonces, es una Luna de comienzos. El proceso a partir de hoy es creciente y llega a su punto máximo con la Luna Llena en Géminis a fines de noviembre. Allí es donde veremos los frutos que empiezan a gestarse ahora. Géminis (aire mutable) claramente es un signo comunicativo; por lo tanto, mucho de esa Luna Llena tendrá que ver con las palabras y la información. Pero esto lo dejamos para otro post.


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domingo, 8 de noviembre de 2015

Venus en Libra




Venus, la diosa del amor y la belleza, finalmente llega a su domicilio de aire: Libra. Un signo venusino, es cierto, pero masculino y cardinal. Venus en Libra facilita y armoniza las relaciones, predispone a la búsqueda de acuerdos, consensos y reconciliaciones. Nos interpela más que nunca la belleza en sus distintas formas, especialmente a través del arte y la moda. Venimos de una Venus virginiana, hipercrítica, detallista, ordenada. En Libra hay orden, pero no nos alcanza. Ahora vamos hacia algo más allá: el gusto, la elegancia, la seducción, el encuentro con el otro. Es un mes en el que los librianos (sea de Sol, ascendente o por predominio en la carta natal) estarán más favorecidos, ya que Venus transitando su signo en tanto planeta benéfico, siempre trae bondades en amor y dinero.

Claudia Schiffer, Venus en Libra.

Para Aries las chances de conseguir pareja son altas. O, si ya la tiene, reconciliar y mejorar la actual. A Tauro le corresponden beneficios en torno a la salud y el trabajo diario. A Géminis, un mes de romances, diversiones y creatividad. Pasatiempos, juegos, quizás una nueva aventura amorosa. A Cáncer lo hace priorizar lo familiar. Pacificar los vínculos con los otros miembros de la familia y hacer reformas estéticas en el hogar. Leo: buenos momentos con hermanos, primos y/o vecinos. Quizás atraer dinero a través de ellos, o con alguna actividad mercurial (prensa, correo, comercio, contactos nuevos). Virgo ahora se inclina hacia el terreno económico. Venus en su casa de bienes, placeres y confort activa estos temas. Por lo tanto, es un tiempo de disfrute pero también de cautela y cierta tendencia al ahorro. Libra, ya lo dijimos: mes de gracia y carisma personal. Tiempo de conquistar y afirmarse. Gustar, esa especialidad libriana. Escorpio: puede nacer una relación secreta e incluso prohibida, aunque también estarán más propensos a idealizar y soñar que a concretar. Sagitario: buen momento para cultivar las relaciones con los amigos. Ahora pueden obtenerse muchas cosas gracias a ellos o personas influyentes. A Capricornio esta Venus lo encuentra trabajando, como no podría ser de otra manera. La economía y el status están en alza. Circula la tentación de un affair o nueva relación dentro del ámbito laboral/profesional. Acuario quizás se tome un tiempo para viajar, sea física o mentalmente. Hay placer intelectual a la vista, también ganancias (o amores) con el extranjero o los ámbitos académicos. Piscis, momento de transformaciones y mucha intensidad (sexual, vital, emocional). Venus en su zona prohibida, donde muchas cosas salen a la luz para transformarlo todo. Sin embargo, el saldo será positivo.



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