Mercurio en Sagitario




Mente amplia, filosófica y positiva. Mercurio no está precisamente cómodo en Sagitario (su domicilio es el signo opuesto, Géminis). El elemento fuego aporta una actitud optimista y vital, que bajo la regencia de Júpiter se canaliza hacia temas sobre el sentido de la vida y la búsqueda de una filosofía personal en la cual creer. Sagitario es el signo que sigue a Escorpio y, como tal, es la alegría después del dolor y la transformación. La mirada más allá de las limitaciones terrenales y en donde comienza a jugar un papel fundamental la fe.

Los nacidos con Mercurio en Sagitario suelen estar convencidos de todo. Incluso si son ateos encontramos ese fervor del religioso aún cuando se lo utilice para negar la existencia de Dios. No les importa tanto demostrar sus verdades empíricamente (como lo haría Virgo), sino sentirlas y sobre todo vivirlas (claramente como no lo haría Virgo). Llegan a adquirir una gran sabiduría, pero muchas veces en forma autodidacta y personal. Es probable que sus asuntos intelectuales tengan que ver con el extranjero (viajes e idiomas), las leyes superiores, la fe, la religión, la filosofía y también los estudios (universidades, academias). Muchas veces son guías, y como Mercurio rige también los caminos, suelen trabajar en turismo. Este compromiso con ideas superiores y lejanas les hace perder de vista muchos detalles y, como Sagitario es mitad hombre mitad caballo, pueden herir con sus palabras por falta de tacto.

Es importante aquí el planeta Júpiter por ser el regente. Moldeará las facultades mentales según su signo y elemento. Si Júpiter está en signos mercuriales como Géminis y Virgo se nivela la expansión y el optimismo sagitariano (a veces extremo) con características más racionales y analíticas. Por el contrario, un Júpiter en fuego (Aries, Leo y Sagitario) incrementará el impulso y el entusiasmo, pero puede haber excesos. Si Júpiter está en agua, sobre todo en Piscis o Cáncer (domicilio y exaltación) dará una mente más soñadora e intuitiva. La tierra conferirá un criterio pragmático: en Tauro más orientado a la búsqueda de placer, arte y solvencia económica; en Capricornio, menos cómodo por estar en caída y domicilio de Saturno, hacia la objetivos en el plano laboral y de posición social.