Eclipse de Luna en Acuario


Todo eclipse implica una intermitencia, una desconexión, una merma en la energía. Es que están implicadas las luminarias, el Sol y la Luna. Desde que tengo uso de memoria astrológica, como siempre digo, los eclipses me dejan enfermo, unos días antes o después. Es como si necesitara desprenderme de un estado de buena salud que ya no era tan saludable para mi evolución personal. La astrología, como dice Borges de la poesía, es algo que sentimos en la carne. Así que cuando me preguntaron si iba a escribir sobre el eclipse de Luna Llena en Acuario del 27 de julio, contesté que tal vez sí, pero que primero necesitaba recuperarme del eclipse de Sol en Cáncer. Que dejó un tendal de gente afectada, especialmente gente canceriana. He visto renuncias, mudanzas, sanciones e incluso un ascenso notable.


Ahora, ¿no es un poco mucho un eclipse en Acuario? Justo en el signo que se especializa en eclipsar(nos) todo el tiempo: nuestro sentido común, nuestro orden, nuestra estabilidad y, también, nuestra mediocridad. Acuario es la inconformidad en su estado más evolucionado e incluso civilizado. Todo lo contestatario, disruptivo y transgresor que posee jamás persigue un fin mezquino, y mucho menos, egoísta.

En el eje Leo/Acuario aprendemos a expresar(nos), a crear(nos), a experimentar(nos), a deslumbrar(nos). Son dos signos que aman el arte, el drama y la comedia, el juego y esas cosas excéntricas, únicas, que nos diferencian del resto. Con Marte en Acuario, retrógrado, en conjunción a la Luna al momento del eclipse, mucho de lo que se desencadene a partir de este evento tendrá que ver con acciones pasadas, viejas historias, viejas sociedades, viejos romances. Tenemos la chance de hacer algo de manera distinta, algo que hicimos mal. También se trata no sólo de esperar sorpresas, sino de crearlas, ocasionarlas. Cuando hay tantos planetas retrógrados en el aire, todo parece decirnos: otra vez. Ahora bien, qué y cómo. Y ahí es donde aparece Marte: actuemos acuarianamente, solidariamente, colectivamente, radicalmente.

Creo que también vale la pena recordar que Acuario tiene como antiguo regente a Saturno. Digo esto, porque Saturno, fuerte y en dignidad en Capricornio, también nos está indicando que lo que terminará, dará lugar a algo que hemos trabajado arduamente, aún durante esos días en los que creíamos que todo era en vano. Y no es así. Aún con dudas y temores, sembramos en tierra capricorniana, que es tierra áspera y empinada, pero (créanme) muy prolífica. Saturno es lento, pero de una lentitud férrea como el acero. Lo que no tiene fuertes cimientos, claramente se lo llevará este eclipse, esta Luna, este Marte, este Mercurio Retro y también este Nodo Sur. Pero todo lo que concluiremos llevará indudablemente nuestro sello personal, el sello de fuego de Leo. Signo en el que se eclipsará el Sol junto a la Luna Nueva del 11 de agosto. Sí, otro eclipse. To be continued.