Júpiter


Desde tiempos milenarios se asocia a este planeta con casi todo lo bueno de la vida: riqueza, esperanza, suerte, bondad, alegría, fe. Claro que el carácter moral de la astrología clásica contribuyó bastante: se considera a Júpiter el benéfico mayor o gran benéfico justamente porque es el planeta que (como vimos en la Casa 9) corresponde a Dios, de hecho Júpiter es la versión romana de Zeus. En contraposición a Venus, llamado el benéfico menor por su naturaleza más terrenal y mundana, Júpiter prefiere todo a lo grande. Si Venus rige los romances, el dinero y los placeres, a Júpiter le tocan esas cosas potenciadas, elevadas: los viajes largos, las grandes pasiones, las esperanzas, la riqueza, la buena suerte o ayuda de Dios.