Luna en Cáncer

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La Luna en su domicilio. Cada vez que nos sumergimos en aguas cancerianas, las cosas se vuelven familiares: los entornos, las personas, los motivos, los silencios. Cáncer es el primer signo de agua y, como tal, su empuje (es cardinal) inclina a desarrollar una naturaleza emocional, receptiva, nocturna. Es por esto que siempre busca refugiarse: en lo conocido, en lo doméstico, en lo seguro.  En términos colectivos, el tránsito de la Luna por el signo de Cáncer pone en primer plano asuntos ligados a las emociones. Podemos volcarnos más hacia los afectos, volvernos súbitamente melancólicos (ver fotos viejas, escuchar canciones retro) o recibir noticias de familiares. Lo canceriano también tiene fuerte raigambre popular: fiestas, celebraciones, espectáculos, vendedores ambulantes, espacios públicos. La plata, la noche, el insomnio, el color blanco, la leche, la perla, la cocina, la costa, la playa, el cangrejo, la herencia. Todos símbolos relacionados con la energía lunar.  Las personas co

Casa IX


Casa de fuego, mutable, positiva y masculina, que pertenece a Sagitario y a su regente, el benévolo Júpiter. Es la casa de los pensadores, los guías, los que ven más allá de lo cotidiano y trascienden fronteras. También es la casa de Dios y los profetas, en ella desarrollamos los asuntos religiosos, legales, éticos. La casa 9 en la carta natal nos informa sobre las ideas más personales, pero sobre todo del sentido que le damos a nuestra vida. Si en la cúspide vemos un signo de aire, nuestra expansión vendrá de la mano del intelecto y la cultura, mientras que en signos de agua será a partir de las emociones y los vínculos afectivos. En elemento tierra es probable que tengamos una filosofía materialista o empírica, y en fuego más bien idealista, positiva, épica. De hecho, muchos filósofos tienen planetas en casa 9, como es el caso de Kant, Nietzsche, Bergson, Russell, Wittgenstein, Adorno, Heidegger.

Aquí encontramos las abstracciones, y por lo tanto los viajes. Esta relación no es arbitraria. Cuando viajamos, abstraemos, salimos de nuestra estrechez local. Por eso no importa tanto si el viaje es real, virtual, en barco, tren, avión, o a través de libros, pinturas o música. Proust, quien tenía un fuerte Saturno domiciliado en casa 9, escribió que el verdadero viaje de descubrimiento "no consiste en buscar nuevos paisajes sino en tener nuevos ojos".

Las personas con planetas en casa 9 siempre están buscándole un sentido a todo. Tienen una mirada muy amplia de la vida y una fe instintiva en ella. Aún cuando se presenten como ateos, creerán en algo. Poseen una curiosidad inagotable, por lo que muchos de ellos son aventureros, viajeros, exploradores, investigadores. Les cuesta descender a los asuntos más prácticos, rutinarios y del orden de lo mundano. Demasiado preocupados por el bosque, pierden de vista el árbol.

La casa 9 también orienta sus vidas en torno al extranjero. Los idiomas, el turismo, el cosmopolitismo, las distintas culturas, lo exótico. Dependiendo el planeta y su estado en la casa podemos inferir la naturaleza de los asuntos. Si es Venus, el nativo sentirá atracción hacia personas de otro país, o al menos de lugares o culturas diferentes a la suya. Si fuera Marte, sus ideas serán un tanto fanáticas, polémicas o beligerantes. Por su parte Mercurio dará facilidad para los idiomas.

Para estas personas el Júpiter natal tiene una importancia extra, ya que es a través de este planeta y su estado por posición, signo y casa que podemos descifrar la capacidad de expansión y desarrollo personal. Júpiter se domicilia en Sagitario y en Piscis, mientras que se exalta en Cáncer. Las personas que tienen a Júpiter en estos signos cuentan con lo que habitualmente se considera como "buena estrella", sobre todo si los aspectos y la posición por casa acompañan. Suelen recibir buenas cosas del destino, sobre todo en forma de herencias, abundancia y dinero de manera un tanto sorpresiva e inesperada. Los casos de cartas natales con Júpiter en estos signos son innumerables, entre los que encontramos el de Emma Watson, que ya hemos abordado en un post anterior. Sin embargo, tener un buen Júpiter en una carta natal muy sagitariana y expansiva puede traer no pocos problemas, justamente por la falta de límites y realismo.

Por otro lado, vemos que un Júpiter en exilio en Géminis o en Virgo, o en caída en Capricornio, también tiene su costado productivo, ya que gracias a las dificultades y las pruebas se forja un carácter más detallista, prudente y metódico. Los casos de Júpiter en debilidad, por ejemplo en Virgo (signo de la precisión y la técnica), podemos verlos en las tenistas Steffi Graf y Venus Williams. Por su parte Júpiter en Géminis, más intelectual y comunicativo por el elemento aire, destaca en las cartas natales de escritores: Balzac, Jane Austen, Lord Byron, Aldous Huxley y Louis-Ferdinand Céline, entre otros. Muchas veces la mala suerte, o "mala estrella", suele ser más inspiradora y creativa que tenerlo todo fácil en la vida.

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