Virgo



Cuando los planetas comienzan a entrar en Virgo, es que las luces de la fiesta leonina se están apagando. Se termina el teatro, debemos bajar del escenario. La pose, el brillo personal y el carisma ceden para dar lugar a una concepción del mundo más realista, concreta y humilde. Ya no somos los reyes del universo, más bien sus servidores.







Este es un buen momento para empezar una suerte de limpieza a todo nivel. Purificación, purga, síntesis, análisis. La energía virginiana se expresa a través de lo mercurial, es decir lo intelectual, pero abocado a lo práctico y real, por su elemento tierra.


Virgo se relaciona con la salud, la corporalidad y el orden, por eso podemos aprovechar este tránsito para centrar los aspectos de nuestra vida que están fuera de los límites. Las dietas por ejemplo: comer mejor, hacer actividad física, abandonar hábitos nocivos. Tenemos que ponernos a punto, pasar por los services adeudados para cuando el Sol entre en Libra, signo de belleza regido por Venus.


Otra característica es el afán de perfección. Si tenemos que hacer algo que implique cuidado, dedicación y precisión, este es el momento. A Virgo las cosas le gustan hechas con amor al detalle, con terminaciones cuidadas, responsables y laboriosas. Todas las actividades que requieran cálculo y análisis están favorecidas durante este tránsito.


0 Comentarios