Venus en Acuario



Venus entró en Acuario. Salió de la tierra capricorniana, que demasiado a prueba nos tuvo: cumplimos, exigimos, planificamos, nos esforzamos. Acuario es totalmente otra cosa: patear el tablero, salirse del rumbo, desconcertar, cambiar, rebelarse, respirar libertad y novedad. 

La antigua tradición nos cuenta que Afrodita (Venus) nació de la castración de Urano, a manos de Saturno. Y de la espuma del mar. Cuando decimos que baje la espuma estamos hablando de dejar pasar el ruido, la sorpresa, el desconcierto y el primer impacto de una situación. Y es que así es Venus en Acuario cuando aparece: un shock, un accidente (y un muy bello accidente, por cierto), un rayo, una ráfaga, una ruptura, un problema encantador.

Sharon Stone, Venus en Acuario

Su elemento es el aire, pero su modalidad es fija. Es una Venus algo terca, pero para nada cerrada, al contrario. Es terca en su rebeldía, en su manera de provocarte constantemente, de hacerte salir, sonreír, pasar vergüenza, de incomodarte para gustarte. Y vaya si lo logra. Venus en Acuario simboliza por analogía el contacto entre Venus y Urano, es decir entre el amor y la originalidad. Por eso muchas personas con esta Venus natal (al igual que sucede con las aspectadas por Urano) tienen relaciones fuera de las convenciones de su tiempo, creando incluso nuevas formas de amar, mucho más libres y desprovistas de prejuicios y tabúes. En esta Venus vemos las luchas de género, la homosexualidad, el erotismo exótico, el activismo de las minorías oprimidas y las vanguardias (la vemos, por ejemplo, en las cartas natales de Elton John, Ricky Martin, Yoko Ono).

Nacimiento de Venus, de Alexandre Cabanel, 1863.

En términos generales, con Venus en Acuario mejora todo lo relacionado con la tecnología y, por ende, los ingresos económicos a través de ella. Se ven favorecidas las disciplinas alternativas, especialmente la astrología y el esoterismo. También la paz y los convenios colectivos, surgen nuevos beneficios y derechos para movimientos sociales, populares. Es también benéfica para muchos artistas innovadores (Mozart tenía esta Venus) y personalidades del mundo de la belleza (Venus natal de Kate Moss), para aquellos que se animan a romper con lo anterior y marcar tendencias. En términos personales, este tránsito trae libertad en nuestras relaciones, pero también ciertos malestares. La energía acuariana tiende a ser contestataria y a revolucionar todo aquello que ha quedado caduco, anclándonos a viejas estructuras. Por lo tanto, pueden ocurrir rupturas o separaciones impensadas. También aparecer alguien nuevo en nuestra vida, pero con quien nos vincularemos de una manera diferente, más libre y menos posesiva. Su función en este momento consiste en sacarnos de la rutina; por lo tanto, emplear actitudes pasadas de moda no funcionará. Tener a Venus en Acuario bajo control es imposible. Así que aprovechemos su envión energético para descubrir nuevas y poco convencionales formas de sentir y estar con los demás. Una Venus mitad amiga, mitad amante. ¿Qué más se puede pedir?


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