Marte y Saturno Retrógrados



La retrogradación es un movimiento aparente en el que percibimos que los planetas vuelven sobre sus pasos (que en astrología y astronomía se cuentan como grados), incluso a veces logran cambiar de signo, es decir, volver al anterior. Ya hemos visto esto en el caso de Mercurio Retro.


Según la NASA, Marte tendrá en el futuro anillos similares a los de Saturno.

Hay características similares entre Marte y Saturno, por eso cuando actúan retrógrados también lo hacen de manera parecida. En principio, la tradición le atribuye a ambos un carácter maléfico. Uno es considerado el infortunio (o el mal) menor: Marte. El otro, el infortunio (o el mal) mayor: Saturno. Si bien hoy ya no se habla de ellos en estos términos, lo cierto es que hay que comprender que influyen sobre nosotros (aún cuando lo hacen favorablemente) de manera poco amigable, fácil o placentera. Se trata de planetas de naturaleza seca, áspera, "contraria a la vida", al decir de los antiguos astrólogos. Rigen los aspectos más duros de la existencia: los tragos amargos, los reveses, las penurias, los límites, las responsabilidades, las desgracias, las guerras, la pobreza, la violencia y las enfermedades. Lejos de quedarnos con la idea de que se trata meramente de sucesos trágicos y experiencias dolorosas (que lo son), debemos entenderlo (ya no sólo astrológicamente sino filosóficamente) como desafíos que nos permiten, cada uno en su momento, crecer, madurar, trascender, evolucionar. Sin las pruebas de Marte no tendríamos capacidad de reacción, decisión o defensa. Sin el austero entrenamiento de Saturno, caeríamos en la falacia de creer que todo es color de rosa. Estos planetas desarrollan en nosotros disciplina, orden, fuerza, resistencia, tenacidad, ambición, rigor. Marte nos moldea a nivel individual (habilidades, destrezas, fuerzas, vitalidad), por eso se considera un planeta personal. Saturno impone su peso a través de la sociedad y sus leyes, reglas, códigos, economía, por eso se trata un planeta social. Marte es el acelerador, Saturno el freno. Por eso los que tenemos la conjunción Marte/Saturno en la carta natal, normalmente aceleramos y frenamos al mismo tiempo. Y, muchas veces, aceleramos donde otros frenan y frenamos donde otros aceleran.



Cuando estos planetas retrogradan, su energía se siente en el plano físico de la existencia. Tenemos que lidiar, por lo tanto, con averías, accidentes, desperfectos. Cuando Mercurio retrograda, la comunicación se entorpece y la tecnología falla. Bueno, cuando retrograda Marte, lo que se resiente es la voluntad, la capacidad de iniciar, llevar a cabo actividades, proyectos, relaciones, trabajos. Lo que sucede es que todo se desacelera y, en muchos casos, deja de funcionar. Es necesario rever, repensar, revisar, reestructurar. Acciones del pasado, proyectos del pasado, personas del pasado y luchas del pasado vuelven. Con Saturno, un planeta mucho más lento y pesado, lo que parece detenerse es el tiempo. Hay una imperante (que nos parecerá inoperante) lentitud en todos los asuntos que este planeta representa: estructuras (gubernamentales, empresariales), leyes, contratos, limitaciones, restricciones, profesiones, cargos, autoridades, trabajos, ciencias. Las reparaciones y revisiones estarán a la orden del día. Tanto en el trabajo como en nuestros proyectos personales (relaciones, ambiciones, actividades) nos veremos obligados a redefinir reglas, pautas, prioridades, condiciones. En definitiva, hay una marcha atrás en el cielo y la sentiremos.









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