Temporada Libra

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El placer es aún más profundo que el sufrimiento. Nietzsche Se igualan el día y la noche, el Sol entra en Libra. Un signo que nos enseña la profundidad de lo efímero. La elegancia que es una suerte de inteligencia. Los modales que sugieren algo más que buenas –y meras– intenciones. La belleza, tentación superior. Se asocia este signo al otoño pero en el hemisferio sur coincide con la primavera. Dos estaciones de cambio y renovación. Nuestro desafío consiste en dejar que las cosas florezcan o perezcan, el mismo espectáculo que vemos en la naturaleza. No estancarnos en los errores (todo aquello quedó en  Virgo ) ni en los rencores (todo eso vendrá en Escorpio ). Ahora es tiempo de priorizar la armonía de conjunto. Cosa para nada fácil. Laissez faire , dirían en Francia. Es el momento de las relaciones. De compartir la magia –lo insólito– de poder estar juntos. Debido a que es un signo cardinal, nos animamos. Pero a ceder, a complementar, a embellecer, porque el planeta que rige

Júpiter en Piscis


La entrada de Júpiter en Piscis marca el ingreso del 
benéfico mayor en uno de sus domicilios. Cuando esto ocurre, adquiere dominancia en el cielo, ya que este planeta posee una gran influencia sobre los acontecimientos considerados expansivos que inauguran ciclos de bonanza. Júpiter viene a equilibrar las fuerzas con Saturno, el antiguo maestro de las pruebas ascéticas, tan restrictivo e implacable como el tiempo al cual simboliza.

Júpiter en Piscis se luce en un elemento que provee y mucho, el agua. No en vano se le llama liquidez al dinero disponible, al poder de compra. El mar y sus costas, el turismo y la pesca, la fertilidad que perpetúa los lazos sanguíneos, la industria vitivinícola, los costosos y exóticos perfumes, los yates de lujo y esa vida de película con sus guiones calcados y –permítanme decirlo– cursis. Vidas tan publicables en Instagram. Tales son los casos de Hubert de Givenchy, Roger Moore, Cary Grant, Frank Sinatra, Leonardo DiCaprio, Lady Gaga, Tom Cruise, Demi Moore, Megan Fox, Rafael Nadal y tantas otras celebridades nacidas con Júpiter en Piscis. Contundente lista, ¿verdad? Pues bien, continúa y –créanme– es muchísimo más larga. Almas y cuerpos tallados por la fama, el dinero, la belleza y, a grandes rasgos, el destino. 

Pero existe también una versión más introspectiva, reservada y contemplativa de este Júpiter, ya que Piscis, en tanto signo de modalidad mutable, también se interesa por los misterios de la naturaleza y el universo, la espiritualidad, la empatía y el misticismo. De ahí que muchas personas con este Júpiter natal desarrollen genuinos rasgos altruistas y se desentiendan de acumular bienes y posesiones, a fin de perseguir grandiosos sueños o bien encontrar verdades que trasciendan las apariencias que los rodean. El mundo sensorial, tan rico y diverso –tan hedonístico– les parece efímero, pronto a marchitarse, no les seduce ni les tienta, más bien quieren ahondar en las leyes profundas que subyacen detrás de todas las cosas. Por eso, es el Júpiter natal de hombres y mujeres de ciencia, por ejemplo, de Isaac Newton, de astrólogos como Morin y Volguine, o el padre del psicoanálisis Sigmund Freud, el filósofo Friedrich Nietzsche y artistas, escritores y bohemios de la talla de Edgar Allan Poe, Anais Nin, Edith Piaf, Roland Barthes. 

Ahora bien, una vez que evaluamos el estado celeste o cósmico de Júpiter, cabe preguntarse por su condición terrestre, es decir, cómo impacta en nuestra Carta Natal con su –en principio– propicia influencia. Aquí hay varios factores que atender, como cuáles planetas natales activa, pero su alcance podemos estimarlo según la casa natal por la que transita, o qué rol juega en nuestra Revolución Solar. Muchas veces me preguntan si debemos considerar nuestro Júpiter natal. Claro que sí. Piensen que las casas que contienen a Sagitario y Piscis, también Cáncer, suelen estar coordinadas o, al decir de los antiguos, gobernadas por el planeta dispositor, o sea, Júpiter. Independientemente de si se encuentra o no en tales casas. Es a través de estos pasadizos secretos de los cielos que podemos unir e inferir los significados sutilmente vinculados entre sí que dan forma a los acontecimientos y experiencias de la realidad. A veces, con un nivel asombroso de detalle. Por ejemplo, si Júpiter transita por nuestra casa 10 pero en la Carta Natal se encuentra en la novena, los avances que el planeta promete en un sentido profesional o laboral se verán afectados, fortalecidos o debilitados por cuestiones de naturaleza académica, legal o incluso circunstancias ligadas al extranjero (idiomas, diplomacia, etc.). Lo mismo puede ocurrir a la inversa. No debemos olvidar el vínculo entre el Júpiter por tránsito y el natal: una oposición entre ambos puede exteriorizarse como un golpe de buena o mala fortuna, mientras que un trígono sugiere un crecimiento más armonioso y menos espectacular o escandaloso. 

Júpiter en Piscis por casa 1

Un tránsito favorable en un área muy personal: va desde lo estrictamente físico a lo social. Nuestra figura se realza en el buen sentido, mejoramos la relación con el cuerpo, se experimentan cambios positivos a nivel estético, aunque se debe tener moderación en las comidas, ya que la naturaleza de este planeta es expansiva. También existe la posibilidad de embarazos, ya que dicha expansión corporal se manifiesta durante la gestación. Pasando a un enfoque más mundano, es un excelente período para hacer nuevos contactos e incrementar nuestra experiencia en el mundo, ya sea a través de viajes, estudios, nuevos cargos y responsabilidades.

Júpiter en Piscis por casa 2

Esta es una posición soñada y, tal vez por ello, también peligrosa. La benévola combinación entre un gran planeta, dador de recursos y alegrías, con una casa vinculada a las finanzas y los placeres obviamente es prometedora. Ahora bien, ¿cuáles serían las desventajas? Claramente una sobreestimación de la propia suerte, ya que no olvidemos otros factores que pueden estar jugando en la carta e incluso en el cielo actual. Por ejemplo, que en tal casa se presente el riguroso Saturno, ocasionando pérdidas luego de haberlo ganado todo. O que el violento Marte nos lleve a cometer excesos en el uso de la fuerza o, peor aún, de la billetera.

Júpiter en Piscis por casa 3

No es de las casas favoritas de Júpiter, más bien tiene afinidad con Mercurio. Sin embargo, podemos adentrarnos en estudios y aventuras intelectuales vinculadas con la espiritualidad, la filosofía o la religión. Júpiter aquí señala una ampliación en lo que respecta a nuestros contactos más cercanos (hermanos, primos, vecinos). Es probable que en esta etapa podamos aprender mucho de ellos, o a la inversa, ellos de nosotros. También son auspiciosas las mudanzas, los viajes cortos y todo oficio o nuevo rumbo relacionado con escritos o medios de comunicación.

Júpiter en Piscis por casa 4

Esta sí que es una casa en donde Júpiter se encuentra cómodo. Y, claro, es la morada del hogar, la familia, los bienes raíces y, hablando de raíces, también las ancestrales. Aquí tenemos que estar abiertos a la abundancia privada, es decir, a todo lo que pueden darnos nuestros afectos y lazos sanguíneos. Si la familia se expande, nosotros también con ella. Podemos recibir herencias o donaciones, es un tiempo favorable para la compra o la venta de inmuebles. 

Júpiter en Piscis por casa 5

La casa de los romances, la galantería, el glamour, los caprichos, los deportes, los juegos. Aquí Júpiter se siente a gusto, proveyéndonos nuevas formas de ver y disfrutar el mundo, ya que de eso se trata esta casa de naturaleza solar y leonina. Pueden aparecer personas nuevas, el amor que comience bajo este influjo tendrá un elevado voltaje pasional y, sobre todo, espiritual. Pero no todo son asuntos del corazón, las inversiones se ven alcanzadas y, si no nos pasamos de la raya, puede significar una etapa muy productiva para desarrollar nuestra economía a través de ellas. Suelen ocurrir golpes de suerte, claro, pero es menos probable que ganemos la lotería a que acumulemos un buen capital debido al estudio de un nuevo sistema o negocio que nos permita ganar dinero de una forma impensada hasta hoy.

Júpiter en Piscis por casa 6

En esta casa, la salud y el trabajo se imponen. Quizás sea un buen momento para dedicarle más tiempo a cuidarnos, haciendo una dieta sana, comiendo mejor, entrenando. Mejoran nuestras actividades cotidianas o rutinas laborales, los contactos con los compañeros parecen fluir a la perfección. Esta influencia es propicia para ayudar a los demás, servirlos en el mejor de los sentidos. También para hacer nuestro trabajo con dedicación y eficiencia. Evitemos, sin embargo, los excesos de todo tipo. Económicamente, estaremos más bien protegidos pero administraremos con austeridad.

Júpiter en Piscis por casa 7

La casa de la pareja. Lo cual puede significar tantas cosas, positivas como negativas. Si ya estamos en una relación estable, Júpiter aquí traerá inquietud, ganas de salir, expandir, airear las cosas. Esto puede exteriorizarse en forma de viajes o emprendimientos juntos, un crecimiento mutuo. También ambas partes se vincularán de un modo más confiado y libre. Eventualmente, podría ocasionar una aventura o affair extraoficial. Para quienes no están en pareja, la ecuación seguramente sea diferente. Es clima de encuentros, es el momento ideal para que entren personas significativas en nuestra vida, o bien, que nosotros entremos en la de alguien más. Estemos atentos a las posibilidades societarias, ya que nos llevarán a buen puerto.

Júpiter en Piscis por casa 8

Una casa difícil. La buena noticia es que Júpiter atenúa los golpes más duros que solemos recibir en esta área de nuestra carta natal. Temas con herencias, sucesiones y préstamos se resuelven favorablemente. Es una etapa de administración de fondos, principalmente si estamos en pareja o en una sociedad. Las pasiones se ven potenciadas, ya que Júpiter tiende a exacerbar nuestros instintos y apetitos, de modo que nuestra sexualidad puede verse afectada y, en el mejor de los casos, favorecida con nuevos recursos, experiencias y fantasías. En esta casa las transformaciones son importantes así que es esperable algún tipo de ganancia a causa de ellas.

Júpiter en Piscis por casa 9

En esta casa los asuntos más significativos tienen afinidad con Júpiter. Las creencias, el sentido de la vida, los viajes, la religión y la espiritualidad. Se trata de una etapa de crecimiento interior a través del conocimiento, a menudo autodidacta, una travesía del alma. También pueden devenir dones y beneficios por medio de instituciones, extranjeras o académicas, o un juicio o pleito legal favorable. Buen momento para todo tipo de estudio, en especial, aquellos que tendrán un alcance mayor en nuestra vida, por ejemplo, una carrera universitaria. Las vacaciones y el turismo son factores a aprovechar bajo esta influencia.

Júpiter en Piscis por casa 10

Júpiter en la cumbre. Este tránsito suele beneficiarnos en términos profesionales o laborales, si ya veníamos haciendo los deberes en ese sentido. En algunos casos ha dado notable éxito, por ejemplo, la victoria presidencial de un candidato que contaba con este tránsito planetario sobre su Mediocielo. Sin embargo, debemos ser prudentes y evaluar el cuadro general para no sentarnos a esperar de brazos cruzados. Esta es una gran oportunidad de expandir nuestro status social, por lo tanto, los ascensos, los cambios de trabajo o carrera son frecuentes, no debemos temerles. Como Piscis es un signo muy altruista, es probable que contemos con poder y recursos para ayudar a otros, especialmente a los más desprotegidos. Se ven también nuevos rumbos en actividades vinculadas al extranjero, los estudios, el esoterismo, la espiritualidad y el arte.

Júpiter en Piscis por casa 11

Otra casa de gran alcance social. Sólo que aquí el desarrollo personal va de la mano de un destino de índole colectivo. Es el momento de salir a la búsqueda de nuevas amistades o, tal vez, de cosechar los mejores momentos con las de siempre. Suelen aparecer favores y chances a través de círculos o asociaciones, partidos políticos, equipos. Son tiempos propicios para actividades que nos permitan compartir ideales y proyectos, deponer los egos en pos de una causa superadora, ya que Júpiter en casa 11 promueve nuestro sentido de pertenencia.

Júpiter en Piscis por casa 12

La riqueza interior. Es una etapa de evolución y crecimiento personal pero hacia adentro, bebiendo en nuestras fuentes ocultas y reuniendo fuerzas secretas. Aquí es donde la reclusión y el aislamiento se nos revelan de manera positiva, espiritual. Como calmos senderos que disfrutamos transitar en silencio. Este Júpiter nos invita a revisar viejas creencias y a instruirnos en nuevas direcciones, por ejemplo, en el estudio de la astrología o las ciencias ocultas. Por eso, son tiempos de búsqueda, introspección y reconfortante soledad. Nos atrapan la música, el arte y la meditación, comprendemos nuestros limites y aceptamos los ciclos de la vida. Suele decirse que Júpiter en casa 12 viene a ser nuestro ángel guardián pero también nosotros podemos ser los ángeles guardianes de los demás; de ahí que este tránsito nos despierte la necesidad de brindar protección a quienes la necesiten.


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