domingo, 31 de mayo de 2015

La astrología y la salud (Parte I)



¿Quién no conoce a un Capricornio con recurrentes dolores de columna o lesiones en sus  rodillas? ¿O a un Aries al que siempre le duele la cabeza o con problemas de la vista? ¿O a un Leo con enfermedades cardíacas? Cada signo representa una zona del cuerpo, determinados órganos y por lo tanto una tendencia a padecer enfermedades afines. Hablar de signos en sentido puro, como ya lo hemos visto en el artículo El ascendente o cuando la astrología no coincide conmigo, es relativo, puesto que somos mucho más que nuestro signo solar. Por otra parte, muchos astrólogos le dan más importancia al planeta regente que a los signos en sí mismos. Especialmente, en el caso de personas que tienen en su carta natal un predominio de signos que están regidos por el mismo planeta (por ej, Géminis y Virgo, mercuriales;  Tauro y Libra, venusinos, etc).



Desde la antigüedad los efectos de los planetas sobre la salud se clasificaron según su naturaleza. Esto incluía el estudio de los elementos afines, las modalidades, las regencias, las dignidades o debilidades. Los considerados benéficos (Venus, Júpiter), los maléficos (Marte, Saturno) y los neutrales (Sol, Luna y Mercurio). Esta clasificación ha quedado obsoleta en muchos sentidos, dado el avance de la ciencia y, con ella, el aumento de la expectativa de vida. También han influido los descubrimientos posteriores de otros planetas, que han vuelto más complejo el tema. Sin embargo, conocer la relación de los planetas tradicionales con nuestra salud aún hoy nos sirve mucho.

Los benéficos, si bien auspician mejoría, ayuda y protección contra enfermedades y peligros, se asocian a enfermedades relacionadas con los excesos. Venus, a las enfermedades venéreas (que adquieren tal nombre en honor al planeta), a las intoxicaciones, a las complicaciones renales. Júpiter, a las afecciones del hígado, a la obesidad, a la clásica gota, es decir a aquellas derivadas de la falta de límites (en todo sentido). Por su parte, los llamados maléficos gobiernan las enfermedades y peligros derivados de las carencias, las limitaciones y las imprudencias que conspiran contra la vida. Marte rige las enfermedades agudas, especialmente las violentas: traumatismos, accidentes, etc. A Saturno le corresponden las enfermedades largas y crónicas, de los huesos (columna, rodillas, dientes, porque rige la estructura), las fobias (el miedo) y también se cree que las de la piel (los límites). Los neutrales no inclinan hacia patologías específicas porque representan la vitalidad y la personalidad (en el caso del Sol y la Luna) y la función mental (en el caso de Mercurio). Sin embargo, si una persona tiene mucha energía solar en su carta natal (predominio de Aries y Leo, por ejemplo), será más proclive a padecer enfermedades cardíacas o arteriales. Si la Luna es la que predomina, a las neurosis, la inestabilidad anímica y las afecciones relacionadas con la absorción y alimentación (estómago), como así también a los trastornos del sueño. Mercurio rige las enfermedades del sistema nervioso y motor, también las relacionadas con las manos, los pulmones y el cerebro.




Lo interesante desde el abordaje astrológico no es tal o cual patología específica sino la energía de cada naturaleza planetaria. Hay una manera venusina de enfermarse, otra mercurial, otra saturnina, etcétera. Y a partir de ahí, podemos balancear o equilibrar con el planeta opuesto lo que nos falta. Así es fácilmente comprobable cómo al venusino le falta Marte (energía, decisión), al marcial le falta Venus (armonía, amor). Al solar le falta Saturno (límites, orden, prudencia), al saturnino Sol (vitalidad, creatividad, alegría). Al mercurial le falta Júpiter (entusiasmo, fe, optimismo), al jupiteriano le falta Mercurio (análisis, síntesis, prudencia). A la vez podemos relacionar a cada planeta con sus respectivos temas y derivar las causas, especialmente cuando nos aspectan por tránsito: si Venus rige el amor, es probable que cuando se desbalance nuestra vida sentimental estemos más predispuestos a padecer enfermedades renales, urinarias o venusinas. Lo mismo sucede con el stress mercurial, las fobias saturninas, los excesos jupiterianos, la inestabilidad lunar. Después de todo, la enfermedad no es otra cosa que la falta de armonía.

Leer La astrología y la salud (Parte II).

sábado, 23 de mayo de 2015

Leo

El lujo no es lo contrario de la pobreza sino de la vulgaridad.

Coco Chanel




Leo es un signo fijo de fuego. Hay algo terrenal, estático, taurino, en la modalidad fija. Por su parte, el fuego es impulsivo, enérgico, ariano, creativo. Por esto siempre digo que los leoninos son taurinos de fuego. Tienen esa necesidad de estabilidad y seguridad que vemos en Tauro pero el elemento fuego los dota con cualidades más generosas y expansivas que las de la tierra, que es más mezquina y fría. También como Tauro, los Leo aman los placeres, el lujo, las cosas buenas de la vida. Sin embargo, vale recordar una frase de Oscar Wilde (quien tenía Luna en Leo) para resumir las preferencias leoninas: "Mis gustos son muy simples: me conformo con lo mejor". No en vano bajo este signo nacen tantos diseñadores, modelos, empresarios de la industria del lujo y el refinamiento, por ejemplo Coco Chanel, Yves Saint Laurent y Louis Vuitton.

Coco Chanel, Sol en Leo
Su regente, el Sol, nos dice mucho acerca del signo. Nos da energía, calor, vida, pero todos debemos girar a su alrededor. Leo siempre tiene un séquito a su disposición. No ejerce, sin embargo, un mando rústico y agresivo como puede serlo el de Aries, más bien se trata de una centralidad natural, que irradia autoridad desde su carisma y personalidad. El Sol además siempre tiene cerca a dos planetas fundamentales para su reino: Venus (que representa la gracia, las mujeres, los placeres, la belleza y los lujos) y Mercurio (los mensajeros, los voceros, los comunicadores, los consejeros). El Sol y la Luna forman una dualidad simbólica fundamental: el rey y la reina, el padre y la madre, el día y la noche, lo objetivo y lo subjetivo, lo masculino y lo femenino. Su antagónico natural es Saturno, el planeta que rige dos signos en los que el Sol se encuentra débil: Libra (caída) y Acuario (exilio).

Le corresponde a Leo la Casa 5: los romances, las diversiones, los hijos, los niños, los deportes, los juegos, el arte, el teatro, las aficiones y los hobbys. Sin embargo, se lo asocia también a la Casa 10, que representa el status, los honores, la figura pública, la profesión y la autoridad. Los antiguos llamaban la hora de los reyes al mediodía porque en ese momento el Sol se encuentra en el Mediocielo, el punto más alto de la carta natal. De hecho, Napoleón Bonaparte y Luis XIV, entre otros monarcas y gobernantes, nacieron con el Sol en Casa 10. Por lo tanto, la combinación de los significados de estas dos casas suele describir en gran medida los intereses y anhelos leoninos. Su signo en un plano más concreto rige el corazón: son los más propensos a padecer afecciones cardíacas y, por supuesto, amorosas. También podemos enumerar otros símbolos: la espalda, el oro, la corona, los gobernantes, el padre, el drama, el arte, la vitalidad, la autoestima, el orgullo, el honor.


En Leo nace la necesidad de ser alguien, de superarse, de encontrarse a sí mismo (lo cual recuerda, en muchos sentidos, a las novelas de aprendizaje o bildungsroman). La identidad, la individualidad, la expresión y la creatividad son fundamentales para ellos, por eso muchos artistas nacen bajo la influencia de este signo. En Cáncer la familia nos viene dada: la herencia, el entorno, el pasado, el hogar. En cambio, en Leo vemos la vida orientada al futuro, nos desprendemos de la dependencia canceriana al entorno familiar y buscamos uno nuevo a través de la propia paternidad / autoridad / status (Casa 10) y los amores / hijos / obras (Casa 5). Se trata de un camino que guarda cierta relación con la adolescencia (y con la superación de la misma): a través del brillo personal y la ruptura con el pasado puedo definirme a mí mismo, encontrar mi voz y mi destino.




jueves, 21 de mayo de 2015

El Sol en Géminis




Si comenzamos el día viendo el número 2 por todas partes. Si un aluvión de llamadas, mails y mensajes interrumpieron nuestro desayuno. Si a mitad de mañana nos encontramos haciendo mil cosas a la vez. Si en una discusión, o (mejor aún) en una cita con la persona que nos gusta, tenemos la palabra exacta bajo la manga. Si no podemos mantener quietas las manos, especialmente al hablar. No se asusten: llegaron los gemelos. El tercer signo del zodiaco, el primer signo de aire. También el primero de los  mutables y el primero de forma humana. Géminis, el enfant terrible del zodiaco.


Con el Sol en Géminis la atención de todo el zodiaco se vuelve hacia los geminianos, los demás signos de aire (Libra, Acuario) y también los mutables (Virgo, Sagitario, Piscis). ¿Por qué? Tanto el elemento aire como la modalidad mutable en astrología se relacionan con los cambios, la adaptación, la comprensión y el pensamiento. Las personas nacidas bajo estos signos destacan más por sus dotes de contemplación y reflexión que de acción y movimiento. Tienden a ver las cosas desde varias perspectivas, suelen ponerse en el lugar de los otros, median, negocian, conectan y comunican. No se interesan por mandar ni imponer su criterio, más bien al contrario: buscan acordar, consensuar, ceden, prefieren operar en segundo plano.

Por lo tanto, durante este mes que el Sol está en Géminis tenemos la oportunidad de dar un viraje mercurial a nuestra vida. Hacer esas llamadas que hace tiempo deberíamos haber hecho, o estar preparados para recibirlas. Escribir, editar, publicar, darnos a conocer. Descubrir que la vida es más rica, variada y diversa de lo que creemos. Animarnos a salir de lo confortable, de lo sólido y de lo estable, características que cultivamos durante el tránsito del Sol en Tauro. Se viene un mes de inteligencia, sentido del humor, conversación y romance.


Siempre digo que la influencia de un tránsito depende mucho de nuestra carta natal. El Sol en tanto dador de energía y vida iluminará la zona donde tenemos a Géminis. Viene a darnos las palabras adecuadas, los contactos, la prensa, el intelecto necesario para desarrollarla. Especialmente si tenemos a Géminis en alguna casa angular (1, 4, 7, 10) o planetas en este signo. Sin embargo, a nivel general, podemos establecer criterios temáticos por signo (considerando nuestro Sol natal e incluso nuestro ascendente).

Aries: estarán más comunicativos, conversadores y muy conectados con la actualidad. Probables viajes, visitas a los hermanos, primos y vecinos. Es un momento ideal para aprender algo nuevo, ya que mentalmente estarán muy activos.

Tauro: tiempo de organizarse en la economía. Ganancias a través de actividades relacionadas con el comercio y el periodismo. También estarán más propensos a gastar, por lo tanto es importante hacer buenas inversiones durante este mes.

Géminis: mes de gracia. Centro de atención, carisma, encanto personal y, por lo general, nuevos proyectos. En este mes llega el retorno solar, que nos refuerza a cada año y nos llena de energía para afrontar lo que viene. Días de mucho protagonismo, que seguramente aprovecharán.

Cáncer: momento de crecimiento espiritual, cierto aislamiento y mucha capacidad para el servicio a los otros. Estarán más sensibles a la música, las artes y aprenderán durante este tiempo a convivir con la soledad. También a empatizar y volverse más comprensivos con los demás.

Leo: las metas personales se vuelven prioridad este mes. Probablemente reciban ayuda de benefactores poderosos o amigos influyentes que incidan en los proyectos personales. Es un momento ideal para trabajar en grupo e iniciar alguna nueva actividad con ellos (deportes, salidas, etc).

Virgo: mes de la profesión y los asuntos laborales. Probable ascenso o nuevas oportunidades. Especialmente en ámbitos relacionados con la prensa, la escritura, la literatura y las comunicaciones. Es un momento muy público y nuestra vida se parecerá a una vidriera. Por lo tanto, exhibir lo justo y necesario.

Libra: mucho interés por temas filosóficos, espirituales, legales, académicos y quizás algún viaje al extranjero o unas merecidas vacaciones. En este momento lo importante es experimentar, salir de nuestra comodidad, por eso estarán más inquietos y ávidos de conocimiento. Un mes para reflexionar sobre qué sentido o rumbo tomar en adelante.

Escorpio: temas relacionados con préstamos, sexualidad, herencias, misterios e intrigas. Puede que se pongan en tela de juicio valores compartidos, sea con socios o pareja. Se profundizan juegos de poder, manejos ocultos y tensiones secretas. Escorpio siempre saca algo a la luz que lo transforma todo.

Sagitario: la pareja se vuelve ahora el centro de la atención. Si no hay pareja, es muy probable que aparezcan chances de una nueva relación durante este tiempo. Las energías del ego no están altas en esta época del año, así que hay que tener cuidado de no ceder demasiado. Tiempo ideal para asociarse, mediar, negociar.

Capricornio: el trabajo cotidiano, la salud y el orden se vuelven importantes ahora. Es un momento para hacer los deberes, ponerse al día con algún chequeo médico y ser prudentes, ahorrativos y prácticos. Tendrán mucho trabajo, pero estarán subordinados a la autoridad, por lo que es ideal para servir y ayudar con humildad.

Acuario: tiempo de diversiones, hobbys, romances y arte (especialmente dramático, cine, teatro, etc). Quizás una nueva aventura suceda ahora. Probablemente muy mental y cerebral, a tal punto que no es fácil llevarla a la práctica. También asuntos relacionados con mascotas, niños, juegos. Es un mes muy lúdico y creativo.

Piscis: la familia se vuelve la prioridad durante este mes. También el hogar. Cuesta salir de casa y toda la energía está puesta en este ámbito ahora. Por lo tanto, podemos aprovechar para tener conversaciones fructíferas con nuestros seres queridos.

Algún curioso me preguntará: "Si conozco mi Sol, mi Luna y mi ascendente, ¿puedo combinar estos temas?" Claro que sí. Por ejemplo, veamos el caso de una persona con Sol en Aries, ascendente Tauro y Luna en Piscis:

Estará más comunicativa, conversadora y conectada con la actualidad que de costumbre. Lo cual favorece el aprendizaje de algo nuevo, más que nada teniendo en cuenta la elevada actividad mental durante este tiempo. Seguramente viaje, visite a la familia, los hermanos, primos y vecinos. Por lo tanto, debería aprovechar y tener conversaciones fructíferas con ellos. Llega, también, la hora de organizarse en la economía. Puede que tenga ganancias a través de actividades relacionadas con el comercio y el periodismo. Como estará más propensa a gastar, es importante que haga buenas inversiones (comprar muebles, decorar su hogar, adquirir bienes durables). 







martes, 19 de mayo de 2015

Mercurio Retrógrado






Muchos de ustedes habrán escuchado durante este tiempo que Mercurio estará retrógrado, o retro, o que dejará de estar directo. Y también escuchan, o leen, que los astrólogos nos advierten al respecto. Que el teléfono, que los mensajes, que no firmemos cosas importantes, que pueden malinterpretarse las palabras, que esto, que aquello. Bueno, veamos de qué se trata. Espero que me tengan paciencia porque, mientras escribo esto, ya estamos con Mercurio retrógrado.


La retrogradación de un planeta es un fenómeno en el cual su órbita realiza un movimiento aparente hacia atrás. Hablar de movimiento aparente en astrología es redundante, ya que casi todas las observaciones y leyes derivadas de ellas son en definitiva aparentes. Como siempre les recuerdo, para la ciencia el Sol no sale ni se pone (es el mero movimiento de la tierra sobre sí misma) pero ninguno de nosotros se atrevería a afirmar que no existen amaneceres ni atardeceres (para mi gusto, más bellos los segundos, ya que combinan el encanto de Venus con los tonos otoñales de Saturno).

Pero no sigamos divagando. Sabemos que Mercurio es el planeta de la mente, el intelecto, las comunicaciones, los viajes cortos, las palabras, los escritos, los mensajeros, todo lo que tenga que ver con los contactos (cotidianos, virtuales, etc). Es el planeta que rige a Géminis y Virgo, por lo tanto se parece mucho en su accionar a estos dos signos, y cuando se domicilia en ellos actúa con mayor calidad, precisión y velocidad. Por lo tanto, cuando hablamos de Mercurio es importante tener en cuenta las características geminianas y virginianas, ya que todo girará en torno a ellas.

El astrólogo Richard Idemon explicaba que prefería brindar sus seminarios sobre astrología de las relaciones con Mercurio retrógrado, por considerarlo un momento propicio para dirigir la mente hacia adentro y hacia atrás. Les pedía disculpas a sus oyentes por los viajes demorados o vuelos perdidos, pero les aseguraba que valía la pena. Esa parece ser la clave de este tránsito: inconvenientes valiosos

Con Mercurio retrógrado es normal que las cosas dejen de funcionar. Especialmente las relacionadas con la tecnología y las comunicaciones (redes, Internet, teléfonos, correo). Por lo tanto, algo se suspende. Entramos en una pausa que de a poco comienza a convertirse en una suerte de marcha atrás introspectiva. Entonces recordemos que se trata sólo de un movimiento aparente. Que se trata de Mercurio, un planeta más mental que físico. Es un tránsito que tiene sabor a espejismo, pero también a moraleja, a lección por aprender. Frente a cada desperfecto, cada interrupción y cada demora tomaremos rumbos alternativos que nos llevarán a dar una vuelta por nuestro pasado. De repente vuelven los exs, o los viejos amigos, o ese enemigo que habíamos olvidado. Es un buen momento para resolver cuestiones que nos quedaron postergadas. Por eso muchos astrólogos consideran que tener planetas retrógrados en la carta natal tiene un componente kármico. Sin embargo, también indican mucha riqueza por descubrir a través de la búsqueda, la restauración y la memoria. Todas las actividades que lleven el prefijo re se vuelven productivas: revisar, rever, releer, recordar, reenviar, reencontrar, reconstruir, reconciliar. Historiadores, investigadores, escritores y psicólogos poseen planetas retrógrados.




La influencia de Mercurio retrógrado a nivel personal depende mucho del Mercurio natal de cada cual. No es lo mismo este tránsito para quienes tienen un Mercurio muy aspectado, o como planeta dominante, que para los que tienen una carta natal poco mercurial. Si Mercurio está en Cáncer, potenciará la tendencia nostálgica, el pasado vuelve de formas sutiles, especialmente emocionales dado el elemento agua. En cambio para el futurista, hiperactivo y colectivo Mercurio en Acuario, este tránsito será un poco desconcertante y se necesitará paciencia para adaptarse a tiempos más lentos y prudentes. Conocer la casa de la carta natal en la que opera el tránsito nos ayudará a conocer la naturaleza de sus efectos. Mercurio transitando por nuestra Casa 9 puede traer asuntos académicos, religiosos, legales, o relacionados con el extranjero (se postergan viajes, nos visita un familiar que vive en otro país). En resumen, hay algo canceriano en todo planeta retrógrado y, como ya sabemos, dicen que los cangrejos avanzan caminando hacia atrás.


martes, 12 de mayo de 2015

Marte en Géminis



De Marte por Tauro (elemento tierra + modalidad fija) aprendemos a desacelerar las cosas, a dar forma y sustancia a nuestros proyectos. Ahora pasamos de la tierra fija al aire mutable. Es decir, de la materia al pensamiento, de lo seguro a lo incierto, de la conservación a la experimentación. Es tiempo de expresarnos, comunicarnos, conectarnos. De hacer los cambios necesarios y adaptarnos a ellos. Tiempo de Marte en Géminis


Marte, que se domicilia en Aries y se exalta en Capricornio, en Géminis no se siente muy seguro ni muy certero. O mejor dicho: se siente seguro y certero en la duda, en la curiosidad, en la bifurcación de la energía. Recordemos que responde al regente del signo que ocupa, es decir a Mercurio. Por lo tanto, nos veremos envueltos en miles de cosas a la vez, incluso opuestas entre sí. Esto nos permite tener una perspectiva más objetiva, ya que contemplamos ambas caras de la misma moneda. Planeamos mejor, reflexionamos, procesamos e intercambiamos información. Sin embargo, nos va a costar decidirnos y, sobre todo, terminar con aquello que empezamos bajo esta influencia planetaria. Estaremos sujetos a todo tipo de espejismos duales, así que es importante estar atento a las jugadas ocultas, a la cara escondida que puede aparecer cuando menos lo esperamos. Es bueno recordar que todo Géminis tiene su gemelo. Un gemelo opuesto, incluso muchas veces maléfico.

Andy Murray, Marte en Géminis.

Como Géminis rige las manos, los brazos, los hemisferios del cerebro y los pulmones, durante este tiempo adquieren protagonismo las actividades (especialmente competitivas, debido a la naturaleza de Marte) relacionadas con estos órganos y partes del cuerpo. Por ejemplo, vemos que muchos tenistas tienen a Marte en Géminis (Gabriela Sabatini, Maria Sharapova, Andre Agassi, Andy Murray). Es también el Marte natal de muchos escritores: Virginia Woolf, Camille Claudel, Rabindranath Tagore, James Joyce, entre otros. De modo que es un buen momento para practicar deportes en los que se destaquen las manos y los brazos (ajedrez, tenis, ping pong, básquet, natación), como así también para dedicarnos a escribir, estudiar, comunicar, contactarnos con gente nueva (a través de redes sociales, chat, mail).


Las connotaciones negativas de Marte pueden ser peligrosas, especialmente para los accidentes y situaciones violentas. Cuando la energía marcial no está bien canalizada, podemos ser víctimas de la agresividad de alguien, e incluso de nuestra propia negligencia. Debemos cuidar las manos y los brazos, como así también las palabras (que estarán peligrosamente afiladas). También puede haber conflictos con hermanos, primos y vecinos. Dada la movilidad del signo, al que le corresponde la Casa 3 (relacionada con los viajes cortos), es necesario ser prudentes en la vía pública, especialmente si conducimos. Para aprovechar mejor la energía de este tránsito, consultamos la zona de la carta natal donde tenemos a Géminis (las casas implicadas, si hay planetas en este signo, qué aspectos forman, etc). Por ejemplo, en Casa 9 puede señalar un momento enérgico y combativo en materia de creencias, dogmas e incluso llevarnos a defender causas con cierto fanatismo. En la Casa 4, en cambio, volcaremos la energía marcial en el hogar, realizando cambios e interactuando con el entorno familiar, quizás más sensible o conflictivo durante este tránsito.