sábado, 23 de agosto de 2014

Qué hacer durante el tránsito del Sol en Virgo



Cuando los planetas comienzan a entrar en Virgo, es que las luces de la fiesta leonina se están apagando. Se termina el teatro, debemos bajar del escenario. La pose, el brillo personal y el carisma ceden para dar lugar a una concepción del mundo más realista, concreta y humilde. Ya no somos los reyes del universo, más bien sus servidores.







Este es un buen momento para empezar una suerte de limpieza a todo nivel. Purificación, purga, síntesis, análisis. La energía virginiana se expresa a través de lo mercurial, es decir lo intelectual, pero abocado a lo práctico y real, por su elemento tierra.


Virgo se relaciona con la salud, la corporalidad y el orden, por eso podemos aprovechar este tránsito para centrar los aspectos de nuestra vida que están fuera de los límites. Las dietas por ejemplo: comer mejor, hacer actividad física, abandonar hábitos nocivos. Tenemos que ponernos a punto, pasar por los services adeudados para cuando el Sol entre en Libra, signo de belleza regido por Venus.


Otra característica es el afán de perfección. Si tenemos que hacer algo que implique cuidado, dedicación y precisión, este es el momento. A Virgo las cosas le gustan hechas con amor al detalle, con terminaciones cuidadas, responsables y laboriosas. Todas las actividades que requieran cálculo y análisis están favorecidas durante este tránsito.


viernes, 22 de agosto de 2014

Los virginianos





Los que se lavan las manos a cada rato y sospechan que nunca están lo suficientemente limpias. Los que son capaces de advertir una falsa escuadra tanto en la arquitectura como en los conceptos. Los que tiemblan ante un plato del que no saben su procedencia, sus ingredientes y los patrones de higiene que se han empleado para su elaboración. Los que no dejan pasar un simple estornudo sin tomar recaudo. Los que, en definitiva, han nacido bajo el signo de Virgo.

Hablamos de un signo que me es afín, tengo un stellium en Virgo y bueno, algunas de las manías más imposibles que padezco se las debo a este signo. Manías, esa sí que es una palabra virginiana. Si conoces a un virginiano sin manías, no es de Virgo. ¿Pero por qué? Tratemos de explicarlo.


Virgo es un signo mental, su regente es el planeta Mercurio. Extremadamente racional, es el antiguo Dios alado de los griegos y los romanos. Sin embargo, en Virgo trabaja con el elemento tierra. Aquí es donde los virginianos difieren de sus primos mercuriales, los geminianos. Mientras que Géminis es el maestro de las abstracciones, las palabras y los trucos ilusionistas, dignos de su elemento aire, Virgo trabaja en un plano concreto, material. Por lo tanto, más tangible y contaminado, por decirlo de alguna manera. Entonces empiezan las paradojas de Virgo. Por un lado su misión es la de analizar, racionalizar, abstraer, sintetizar, es decir todas propiedades que asociamos al cerebro y en astrología al elemento aire, por su volatilidad e intelectualidad. Pero por otra parte, esas habilidades están al servicio de cuestiones pragmáticas, utilitarias, domésticas, ya que la tierra rige todo lo que tiene que ver con lo real, no con lo ideal. Así es como la vida de los virginianos es una constante lucha entre el intelecto puro del aire y el caos puro (o salvaje) de la tierra.

Jarvis Cocker, Sol en Virgo

Los virginianos son objetivos, formales, imparciales y no les gusta llamar la atención. Prefieren colores discretos, intelectuales: marrones, tonos beiges y escalas de grises. Destacan como consejeros porque tienen un espíritu crítico, por lo que a veces se los considera muy quejosos. Son conocidos por su humildad, ya que su signo es posterior a Leo: la energía zodiacal aquí ha virado del culto a la personalidad hacia el culto a la funcionalidad.

A veces el exceso de pragmatismo lleva a los nativos de este signo a ser muy oportunistas y calculadores. Es por eso que se nutren, de acuerdo a las leyes astrológicas, al relacionarse con signos de agua, que les aportan mucho a nivel emocional. Se les suele reprochar una especie de falta de pasión, sobre todo porque para Virgo la pasión necesita encenderse a través del plano cerebral, como buen signo mercurial que es.

Son serviciales al extremo. Incluso cuando un virginiano se sienta herido y necesite refugio emocional, lo hará trabajando o sintiéndose útil en algo. Es un signo que tiene que aprender a dejar de procesar, ya que este exceso de análisis los vuelve muy nerviosos. Aprender a confiar y a ser espontáneos también es un desafío, y sobre todo a dejar de prevenir, una de sus obsesiones predilectas.

Bioy Casares, Sol en Virgo

Entre los nativos de Virgo encontramos muchos médicos, enfermeros, sirvientes y aquellas profesiones en las que se requiere el don del servicio y el altruismo. La técnica virginiana es conocida por su pulcritud y precisión, por eso pertenecen a este signo muchos matemáticos, relojeros, joyeros, tenistas, archivistas. Las dotes literarias también están altamente desarrolladas, tal es así que en Argentina tenemos a Borges, Bioy, Cortázar y Mujica Láinez, entre otros, nacidos bajo el Sol de Virgo.








viernes, 15 de agosto de 2014

Luna en Tauro




Dos días intensos llegaron a su fin. La Luna en Aries propició nuevos proyectos, muchos de ellos un poco amenazantes, porque estuvieron bajo la supervisión de Marte, su regente. Además se sumó la conjunción con Urano, el planeta de los cambios y las situaciones inesperadas que nos dejan en shock.

Ahora es tiempo de desacelerar, la Luna ya está en Tauro. La sustancia, la materia y la forma se vuelven más importantes que los impulsos, las acciones y los emprendimientos. Indaguemos entonces en las características astrológicas de la Luna natal en Tauro para entender mejor este tránsito.

Lady Lilith, pintura de Dante Gabriel Rossetti, Luna en Tauro.

La Luna se considera exaltada en Tauro, esto quiere decir que astrológicamente se potencia en este signo. ¿Por qué? Porque todo lo taurino tiene que ver con las necesidades lunares, es decir, con protección, seguridad, confort, amor, sensualidad, materialidad, absorción, descanso, acumulación. Esta Luna es muy doméstica, al igual que la Luna canceriana, y sus necesidades de afecto son similares. El regente aquí es Venus, planeta que aporta características venusinas tales como belleza y encanto personal, con dotes especiales para el amor y tendencia al éxito en materia financiera.



Bajo la energía de la Luna en Tauro nos volvemos muy dependientes emocionalmente, ya que la tierra (elemento del signo) necesita el agua (las emociones) para su fertilización. Esto favorece la compatibilidad con los signos acuáticos, es decir Cáncer, Escorpio y Piscis, que a su vez necesitan la estabilidad, constancia y seguridad que aporta la tierra.

Como la modalidad es fija, las emociones serán profundas, intensas y muchas veces algo tercas. Recordemos que al signo del Toro le gusta hacer las cosas despacio, a su manera y sobre todo a paso firme. Hay poca tolerancia respecto a los cambios, lo que puede volver a las personas con esta Luna muy inflexibles, sobre todo si Mercurio u otros planetas también están en Tauro en la carta natal. Se generan tensiones y agresividad con otros signos también fijos, como Leo, Escorpio y Acuario.

Natassja Kinski, Luna en Tauro.

Las situaciones favorecidas por esta Luna son aquellas que tienen que ver con el goce, el disfrute, la pausa y la armonía. Es el descanso luego de la guerra, y como en la guerra ariana siempre hay heridas, qué mejor que un tránsito venusino para cicatrizarlas. Con Tauro aprendemos el valor de lo estable, lo previsible y sobre todo adquirimos la prudencia que nos faltaba en Aries. Nos alimentamos, acumulamos provisiones y, por supuesto, nos enlentecemos. Quizás una buena lección que nos enseña esta Luna es la importancia de tener un vínculo armónico entre lo material (tierra venusina) y lo emocional (agua lunar).


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lunes, 11 de agosto de 2014

Luna en Piscis





Con demasiado Virgo en mi carta natal, desde que tengo uso de razón astrológica, por decirlo de alguna manera, me doy cuenta de que siempre me veo rodeado de personas con planetas en Piscis. Las Lunas en Piscis han sido, y calculo que seguirán siendo, un desafío permanente para mi stellium virginiano. Por supuesto: la oposición entre los signos es uno de los aspectos más excitantes y enérgicos que puedan darse. Para mi formal, aséptico y controlado costado Virgo, la Luna en Piscis representa un doble desafío: de por sí, la energía lunar es emocional, pero en Piscis esa energía adquiere un valor agregado. Un célebre aforismo del astrólogo Cardano sentencia que cuando la Luna está en Piscis y Júpiter en Virgo es un momento oportuno para el nacimiento de un poeta. Nací con Júpiter en Virgo y gracias a que no tengo Luna en Piscis, no nací poeta. Por esa carencia, quizás, es que digo que soy un experto en Lunas en Piscis y el destino siempre me pone en contacto con ellas.

John William Waterhouse: Hylas and the Nymphs, 1896

La Luna en Piscis, de elemento agua y modalidad mutable, cae tradicionalmente bajo el dominio de Júpiter, pero sobre todo de Neptuno. Como Venus se exalta en Piscis, también incide en sus asuntos. Estos tres planetas combinados dan una buena perspectiva de ella. Júpiter le aporta fe, expansión, confianza. Neptuno, sacrificio, compasión, pero también vaguedad, ilusiones, ensueños. Venus, su empatía, amor y belleza. Es importante que haya, por lo tanto, buenos vínculos entre estos tres planetas y si todos están aspectados entre sí, la carta natal será por cierto muy venusina.


He notado algo muy común a todas las Lunas en Piscis (aquí aplico mi síntesis virginiana) que me animaría a destacar como su principal característica: son muy influenciables por el entorno. Sobre todo emocionalmente (ya que el planeta en juego es la Luna). Las personas con esta Luna suelen tener una capacidad de absorción asombrosa respecto a los sentimientos y estados de ánimo ajenos, y mediante un proceso sutil que se parece a esos juegos de máscaras que tanto asociamos a Neptuno, los hacen suyos. Hay una especie de mímica involuntaria, de falsificación anímica, de apropiación emocional. Como en astrología la simbología cuenta, señalemos que a la casa 12 (de Piscis y Neptuno) se la asocia con el espionaje y los asuntos secretos. Esa capacidad de ser otros es la que sobresale en las Lunas en Piscis. Vibran con los demás y cuando sintonizan, son una unidad con ellos. Volviendo a la simbología, recordemos que Neptuno es la pérdida del yo: ¿hay algo más Luna en Piscis que ese vacío personal, ese renunciamiento en pos de los demás? De ahí que cuando ejercemos alguna influencia especial sobre una persona con esta Luna (a través de una relación amorosa o una amistad) sus gustos parecen calcados a los nuestros, como así también sus ideas, convicciones, lo que fuere. No podemos hablar de falsedad, no estaríamos entendiendo la energía pisciana. Es la empatía, ese don tan pisciano, que es un paso más allá de la intuición: es intuición con un plus de compasión, unidad, paz superadora y, en definitiva, amor. Y como bien sugería Alan Leo, Neptuno representa el amor más refinado de todos, elevado a niveles tan sutiles que no es fácil de comprender.

John William Waterhouse: A Naiad, 1893.

Esta particular tendencia a la disolución personal vuelve a los nativos con esta Luna muy propensos a caer en adicciones de todo tipo. No sólo hablamos de adicciones al alcohol y las drogas, que están asociadas a los signos de agua y especialmente a Piscis, sino a un comportamiento adictivo. Se trate de una persona, un hobby, una idea, una causa: el modo pisciano de vincularse es la adicción, producto de una devoción sin límites. No olvidemos que rige Júpiter, un planeta que no limita, más bien exagera. Esto atrae por lo general personas necesitadas de protección o que requieran sanación, ya sea a nivel físico o espiritual. Piscis, al igual que su opuesto Virgo, es un signo servicial. Sin embargo, así como Virgo cumple la función de discriminar (en el buen sentido del término), discernir, sintetizar, analizar; a Piscis le toca la función contraria: absorber, fusionar, integrar, fluir, comprender, perdonar, trascender. Así es como esta Luna necesita necesitados, para utilizar esos dones sanadores que sólo sirven si se entregan a los otros. Poco tiene que ver con el servicio concreto, pragmático, virginiano. Muchas veces este despliegue empático tiene una motivación egoísta, una necesidad de victimización (sea propia o ajena) que hace buscar escenarios y personas con realidades difíciles, marginales, incluso signadas por el aislamiento o la reclusión (tengamos en cuenta que las cárceles, los hospitales y los asilos tienen que ver con Neptuno, la casa 12 y Piscis).

Es la Luna de la fantasía y el arte: Mahler, Poe, Goethe, Stevenson, Leonardo da Vinci, Schubert, Moliere y Klimt, entre muchos otros, tenían Luna en Piscis. Hay mucha simbología, imágenes, percepciones, intuiciones, visiones, todas las herramientas que sirven a la creación de mundos fantásticos. La ficción en Piscis es más emocional que en otros signos. Quizás sólo Cáncer (otro signo de agua) comparta la misma energía, pero está asociada al pasado, a la nostalgia. En esta Luna, en cambio, la imaginación es más exótica y mística. Tienen una especial afinidad con la música y con el cine, ya que necesitan identificarse y expresarse a través del arte y la ficción.

Desde una perspectiva zodiacal, la Luna en Piscis representa finales, cierres de ciclos. Con la Luna en Acuario ya nos hemos desprendido de los deseos del ego (Leo) y ahora en Piscis tenemos que desprendernos de las causas, los grupos, las metas (es decir de Acuario) para dar paso a una perspectiva más espiritual y trascendental. Es entonces cuando el agua mutable de Piscis nos limpia, como un purgatorio en el que redimimos las culpas. Esa capacidad de perdonarlo todo que tienen las personas con Luna en Piscis sin duda tiene que ver con esta instancia final del zodiaco, la necesaria reconciliación con el universo entero, previa a un nuevo inicio individual en Aries.

Robin Williams, Luna en Piscis.

Recuerdo que mientras le daba los últimos retoques a este artículo, me enteré, nos enteramos, de la muerte de Robin Williams. Inmediatamente me avisaron que su Luna natal era Piscis. Grado 8. Ese día la Luna estaba en Piscis en grado 6. Una conjunción. La Luna en Piscis tiene estas cosas, este simbolismo sutil, esta conexión entre lo individual y lo colectivo. Mientras escribía este artículo sobre la Luna en Piscis, en el cielo la Luna estaba en Piscis y la Luna natal de Robin Williams era Piscis. Un juego de espejos digno de Neptuno. De alguna manera, sin saberlo, estuve toda la tarde escribiendo sobre el actor de La sociedad de los poetas muertos. Vaya este recuerdo para él.

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sábado, 9 de agosto de 2014

Acuario




Hablar de Acuario es hablar de lo imprevisible. La desconexión, la ruptura, el cambio, la superación, la liberación. Todo lo que queremos sostener por nuestro apego egoísta, Acuario nos lo quita. Nos pone en situaciones a veces extremas para que entremos en acción y podamos mejorar nuestra vida con su energía renovadora.

Con la Luna en Acuario se rompió una silla que hacía tiempo tenía en mente cambiar pero por razones de comodidad nunca lo hice. Eso es Acuario: algo que nos saca de lo fácil, lo establecido, lo que muchos psicólogos, gurúes y libros de autoayuda llaman zona de confort. Recuerdo que con la misma Luna acuariana bajé a abrir la puerta del edificio y vi a muchos vecinos del lado de afuera sin poder entrar: había dejado de funcionar la cerradura electromagnética. Tuve que abrirles por la cochera y enseguida nos pusimos a llamar a la empresa encargada del mantenimiento. Esto también es Acuario: la manera en que nos mancomunamos buscando situaciones que trasciendan el interés personal para favorecer el interés colectivo.

Desde un punto de vista tradicional, Acuario es un signo regido por Saturno y, para la astrología moderna, por Urano. Los planetas que rigen a un signo tienen mucho que ver con sus energías, por eso es importante conocer su naturaleza. Saturno es el maestro de los límites, los obstáculos, la realidad, los objetivos, la ley y el tiempo. Al ser un planeta asociado a Capricornio y a la tierra, Saturno fuerte en cualquier carta capricorniza, por decirlo de alguna manera. Sin embargo, en Acuario esta energía adquiere esas características en un plano más mental, debido al elemento aire del signo.

Así es que muchos acuarianos sobresalen en la ciencia y la tecnología: son mentalmente objetivos, persistentes y disciplinados, con gran sentido del tiempo y capacidad de cálculo. El otro planeta, Urano, les otorga un cariz más asociado a lo disruptivo, cambiable y revolucionario. En este sentido, la vida y la conducta de los Acuario siempre están sorprendiéndonos. Es un planeta eléctrico y se lo asocia a la tecnología y los avances, por eso cuando está mal aspectado puede haber accidentes en estas áreas. No nos olvidemos que además Urano es en la mitología el dios de los cielos, y por eso todas las actividades relacionadas se las considera acuarianas: aviación, astronomía, astrología, meteorología.



Las facultades intelectuales de los acuarianos son muy altas. Muchos astrólogos, incluido el célebre Alan Leo, consideran a Mercurio (el planeta asociado a la mente) exaltado en Acuario. La velocidad acuariana para captar los conceptos, resolver ecuaciones y solucionar problemas es admirable. Es el signo de los genios, los innovadores, los matemáticos y los músicos. Un claro ejemplo de esta perfecta mezcla de matemática y fantasía la encontramos en Lewis Carroll, el creador de Alicia en el País de las Maravillas. En el campo de la ciencia destacan, entre tantos, Thomas Edison y Charles Darwin. En la música, Mozart, Schubert y el gran director de orquesta alemán Furtwängler.

El plano emocional no es fácil para Acuario. Es un signo que necesita aire y libertad en sus relaciones y, como ya dijimos, su energía muy ligada a los cambios y giros inesperados condicionan sus posibilidades de estabilidad en el plano afectivo. Por eso los acuarianos priorizan tanto a sus amigos en sus vidas. Es una manera de trascender el ego personal (asociado a su signo opuesto, Leo) y evitar un compromiso más íntimo. Además, en el plano amoroso necesita un fuerte estímulo mental. Es muy probable que las parejas de los acuarianos hayan sido en primer lugar amigos, o compartido intereses particularmente intelectuales. Ellos valoran más que nadie las ideas y expresan su afecto a través de ellas. Muchos astrólogos asocian a Acuario y especialmente a Urano con la homosexualidad, ya que su energía rige lo extraño, excéntrico y todos los asuntos que caen fuera del común denominador. Más apropiado sería decir que los acuarianos no suelen tener relaciones dentro de un marco demasiado convencional o tradicional. Por eso también los tránsitos de Urano sobre la carta natal abren la posibilidad de nuevas relaciones, excitantes y renovadoras, pero de ninguna manera estables en el tiempo. Justamente este es el desafío para ellos: profundizar, estabilizar los vínculos. Pueden lograrlo, como los demás signos fijos, tienen recursos para acumular energía en una dirección. Por lo que a nosotros respecta, tomemos la lección que nos plantea Acuario y tengamos la posibilidad de vivir una experiencia emocional en constante renovación, que nos saque del letargo de la rutina y nos libere de viejas ataduras. Después de todo, es lo que mejor saben hacer: transformarnos.



viernes, 8 de agosto de 2014

La carta natal de Emma Watson: domicilios, exaltaciones y benefactores





Lo que primero llama la atención en la carta natal de Emma Watson, como en casi todas las cartas natales de personas destacadas, es que la mayoría de sus planetas están en signos y posiciones afines a su naturaleza. Esto confirma que, más allá de que la astrología haya adquirido una notable complejidad respecto a sus leyes tradicionales, es raro que una de estas personalidades no tenga planetas en sus domicilios o exaltaciones. El carácter altamente benéfico de estas posiciones en la carta natal tiene, aún hoy, poco margen de error. Sobre todo cuando hay planetas tradicionalmente benéficos (Júpiter y Venus) en estas condiciones. Es justamente lo que sucede en la carta natal de Emma Watson.



En primer lugar, tenemos 5 planetas en signos afines. El Sol en Aries (exaltado), Venus en Piscis (exaltada), Saturno en Capricornio (domiliciado), Júpiter en Cáncer (exaltado), Plutón en Escorpio (domiciliado). Esta abundancia de domicilios y exaltaciones no hace más que resaltar su increíble potencial para el éxito. Sobre todo en el caso de la exaltación, que tradicionalmente se consideraba una posición excepcional para la elevación del nativo en cuanto a honores, riqueza y fama. La diferencia entre domicilio y exaltación no está muy clara y desde siempre ha sido discutida. Se cree que la exaltación provee más en cantidad y el domicilio más en calidad. Otros astrólogos han considerado que la diferencia radica en el modo de obtención de los éxitos: en el domicilio fluyen con naturalidad, mientras que en la exaltación devienen más repentinamente, sujetos a polémicas e incluso con posibilidad de pérdida.



Luego veamos los dispositores, es decir planetas que rigen sobre otros, por estar éstos en el signo zodiacal que rigen aquellos. Tenemos el caso de Mercurio en Tauro, cuya dispositora es la benéfica Venus, que como dijimos está exaltada y ahí se termina esta suerte de "refracción" que es la cadena de dispositores. El célebre astrólogo Morin consideraba que cuanto más se "refracta" (es decir pasa de un planeta a otro) la energía, más pierde su fuerza. Luego tenemos a Urano y Neptuno en Capricornio, cuyo dispositor es Saturno, que está en su domicilio. La Luna en Sagitario, bajo el dominio de Júpiter (regente del signo) que está exaltado en Cáncer, además de que están en recepción mutua (es decir cuando un planeta está en el signo afín al otro y éste en el signo de aquel). Marte es el planeta que más refracta su energía: está en Acuario y si bien tradicionalmente lo rige Saturno, actualmente se considera regido por Urano, que en este caso está en Capricornio, signo saturnino. Sin embargo, Marte también tiene afinidad (por exaltación) con Capricornio, de modo estaríamos ante otra recepción mutua (Marte/Urano). En suma, casi todos los planetas están en dignidad y los que se refractan, tienen dispositores bien acondicionados en sus domicilios o exaltaciones. Esto sin duda confiere muchas posibilidades de exteriorizar al mundo las mejores cualidades de los planetas: del Sol el brillo personal, de la Luna sus emociones y sensibilidad, de Venus su encanto y belleza, de Marte su autodeterminación y capacidad de logros, de Saturno su perseverancia y disciplina, de Júpiter la expansión, el desarrollo y la buena suerte.

Quedan por mencionar las casas implicadas en la carta natal, aunque con semejante caudal energético positivo, sería muy difícil que, aun cuando entraran en juego casas desfavorables, los planetas no actuaran beneficiándola. Dos planetas, Sol y Mercurio, en casa 8: casa del poder, la determinación, los legados, herencias, el sexo y el ocultismo. Es una casa afín a Marte y a Plutón, éste domiciliado en Escorpio, aspectando a Mercurio. El eje 2/8 es muy favorable para los bienes, valores y riquezas. Luego tenemos a Marte en un signo muy creativo como Acuario en la (también muy creativa) casa 5: esta zona de la carta natal sabemos que rige los entretenimientos, juegos, romances, que mucho tienen que ver con la industria del cine (por su relación con el signo de Leo, vinculado al drama y el teatro). La casa 6 es la casa del servicio y el entorno laboral, y aquí tenemos a Venus en Piscis acentuando sus aptitudes para el arte y la actuación, como así también sus conocidas actividades filantrópicas y humanitarias, muy a tono con su Marte en Acuario (signo de los grupos, las causas, lo colectivo). Júpiter, el planeta del éxito y el desarrollo personal, está en casa 10 (la profesión, el status y el reconocimiento social). Claramente la exaltación del planeta en Cáncer, signo relacionado con la popularidad, las audiencias y el público, mostró sus beneficios. Muchos actores y personalidades del cine tienen este signo en la casa 10 (Leonardo DiCaprio, Kate Winslet, Alain Delon, Roman Polanski, Harrison Ford). Respecto a la casa 4, vemos que comienza en Sagitario y luego predomina Capricornio, con dominio de Saturno y 2 planetas transpersonales en ella.

En el post anterior ya habíamos hablado de las características saturninas y cómo influyeron en la generación nacida en los 90s. Emma Watson pertenece a esta generación y no está exenta de su influencia. Vemos cómo la Luna y la casa 4 en Sagitario (signo asociado al extranjero) reflejan con increíble precisión los asuntos familiares de su infancia: hija de ingleses, nació y vivió en París, estando sujeta a muchos viajes desde pequeña. Saturno en la casa 4 obstaculiza los temas relacionados con el hogar y la familia, demandando responsabilidades a temprana edad, con una orientación hacia el ámbito profesional y social. Ambas cosas se cumplen en su caso. Sus padres se separan y el entorno familiar se fragmenta. El resto, es lo que todos conocemos: se dedica enteramente a la actuación y a sus objetivos, acorde a su ambicioso stellium capricorniano, logrando un éxito internacional con asombrosa precocidad.


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jueves, 7 de agosto de 2014

Luna en Capricornio




La Luna entra en Capricornio y estará en este signo saturnino aproximadamente por dos días. Durante este tiempo estaremos obligados a una cierta restricción emocional, un acotamiento de los recursos afectivos, una suerte de rigidez o aislamiento. Lo que aquí ocurre es que la Luna cae bajo el dominio de Saturno y adquiere sus características.

Saturno retrasa, obstaculiza y nos centra con un golpe de realidad que muchas veces se caracteriza por su crudeza. Más que un balde de agua fría, lo que nos cae encima es un balde de tierra fría (ya que el elemento de Capricornio es la tierra, que representa la materia, la realidad, las cosas concretas). Las obligaciones tocan a la puerta. Estamos más atentos a los objetivos, nos volvemos calculadores y estratégicos. Las cuestiones monetarias y de status social se privilegian, por eso pueden surgir asuntos legales o que impliquen contacto con esferas jerárquicas (sobre todo del ámbito gubernamental o dirigencial).

Yves Saint Laurent, Luna en Capricornio.

Esta tendencia hacia un materialismo calculado, nos hace descuidar la naturaleza lunar, cuyas necesidades son de orden emocional. Por eso la astrología clásica considera a la Luna en Capricornio como exiliada: se encuentra en su signo opuesto. Por eso, también, se resiente la zona canceriana de nuestra carta natal, y tenemos que prestar especial atención a los planetas alojados ahí y a las casas implicadas.

Se asocia esta Luna a una niñez difícil, con muchos obstáculos y responsabilidades a temprana edad. Muchas personas nacidas entre 1989 y 1991 tienen en sus cartas natales esta energía capricorniana y tuvieron que madurar muy temprano debido a los momentos difíciles que atravesaban sus padres en materia laboral, o de status y clase social. Por ejemplo, muchos de ellos fueron educados o cuidados por sus abuelos o personas mayores porque sus padres trabajaban y no tenían tiempo suficiente para ellos. Un ejemplo de esta responsabilidad a edad temprana es el caso de Emma Watson, que desde muy chica se dedicó a la actuación y se abrió camino en el mundo profesional, consiguiendo fama internacional por su papel de Hermione para la saga de Harry Potter. Nació efectivamente en 1990 y en su carta natal, que ya hemos analizado en este blog, vemos esa nota capricorniana generacional.



Otro ejemplo es el caso de Carlos Kleiber, el gran director de orquesta, que tenía su Saturno natal domiciliado y retrógrado en Capricornio, opuesto a su Sol en Cáncer. Pasó por muchas dificultades para ingresar al mundo de la música por ser el hijo del famoso director Erich Kleiber, quien no quería que siguiera sus pasos. Vivió por mucho tiempo a la sombra de su padre, e incluso heredó su repertorio musical, negándose a ampliarlo. Biógrafos de Carlos Kleiber retratan a Erich como un padre ausente, debido a sus viajes y compromisos con orquestas del mundo. Este tema del padre ausente es recurrente en cartas natales saturninas, ya que tradicionalmente se considera a Saturno como la figura del padre en astrología. En resumen, es un buen momento para enfocarnos en nuestras metas, revisarlas, evaluar si realmente tienen forma y realidad. Aprovechemos la lucidez de Saturno pero no dejemos que nos contagie su frialdad, después de todo se trata de un tránsito lunar (afectivo, íntimo).


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martes, 5 de agosto de 2014

¿Para qué sirve la astrología?

Quizás porque ya estamos con Luna en Sagitario, que es el signo de la profecía, las creencias y la mirada más allá de lo terrenal. Quizás porque la gente tiene muchos problemas. Quizás porque no encuentran las pistas para seguir adelante. Quizás porque intuyen que los astros en el cielo son algo más que un lejano decorado. Quizás por todas estas cosas, y seguramente por muchas más, es que hoy me preguntaron: "Pero, ¿para qué sirve la astrología?". Y quizás también porque la Luna en Sagitario rige la verdad y el sentido de nuestras vidas, intentaré explicar (sintéticamente, acorde a mi stellium en Virgo) tres maneras de aproximación a los astros que pueden ser de gran utilidad (otra palabra virginiana) para nosotros.


En primer lugar, la carta natal. Gracias a esta herramienta podemos indagar en la personalidad, el plano afectivo y el laboral; dependiendo, claro, de las casas y los signos que predominen. Por ejemplo, una persona con mucha casa 10 y signos de tierra se desarrollará con más naturalidad alrededor de los objetivos materiales y profesionales. Por el contrario, si hay demasiados signos o casas de agua la energía emocional dominará sobre las demás, por lo que estará muy influenciada por sus afectos y el ámbito familiar. La interpretación de la carta natal no debe ser considerada como videncia o adivinación, lo que se informa es acerca de las tendencias, elementos y energías con que fuimos dotados de acuerdo a la posición de los astros en el momento de nuestro nacimiento. Es una herramienta muy útil para entendernos mejor y cultivar nuestro crecimiento personal incorporando el potencial de nuestras habilidades.

En segundo lugar, los tránsitos planetarios. Esto consiste en un estudio sobre el movimiento actual de los planetas y su influencia en las distintas áreas de nuestra carta natal. Es ideal para comprender las energías del momento. Es útil a la hora de tomar decisiones a largo plazo (consultando los tránsitos de Júpiter y Saturno) o a mediano y corto plazo (Mercurio, Venus). Las casas astrológicas en nuestra carta natal se corresponden con zonas específicas de nuestra vida, y planetas transitando por ellas señalan una determinada energía, que adecuadamente interpretada puede traer muchos beneficios, ya sea para nuestro entorno emocional, laboral y otros. Tránsitos importantes como el retorno de Saturno o Júpiter nos abren un abanico de posibilidades para las que es mejor estar preparados y conscientes de ellas.


Finalmente, tenemos que mencionar la pregunta ineludible que hacemos a los astrólogos: ¿con qué signos del zodiaco soy compatible? Esto puede responderse a través de un estudio llamado sinastría, que es la superposición de dos cartas natales para indagar acerca de la compatibilidad. No debe entenderse la compatibilidad astrológica como una suerte poción mágica capaz de unir personas por sus posiciones planetarias. Más bien lo que se indica son las energías en juego en la relación y qué elementos, casas y signos predominan. Con esta información podemos alcanzar un conocimiento de las potencialidades de cada cual y qué aspectos deben armonizarse. Se necesitan las dos fechas de nacimientos exactas, ya que es sumamente importante para los aspectos entre las cartas natales. Existen muchas herramientas para la compatibilidad, pero las dos más habituales consisten en una superposición de las cartas natales por un lado; y por otro la confección de una carta compuesta, en la cual se evalúa cómo funciona una relación en conjunto. En el primer caso, más simple, básicamente los planetas de uno aspectarán o caerán en una zona determinada del otro. En el segundo, se utiliza una sola carta natal con determinadas características que surgen de las dos cartas (por ejemplo, si uno tiene el Sol en casa 11 y el otro el Sol en casa 9, en conjunto tendrán el Sol en casa 10, y la relación estará orientada al status social, la profesión, etc).









domingo, 3 de agosto de 2014

Venus y los venusinos




Afrodita, la belleza, el placer, la paz, las formas, el amor. Quizás Venus no sea la felicidad en sí misma, pero de lo que sí podemos estar seguros es que no podemos ser felices sin ella. El astrólogo inglés Charles E. O. Carter en su análisis de los aspectos astrológicos advierte que casi siempre la infelicidad está ligada a una Venus natal en malas condiciones y aspectos. Es que Venus quizás tenga poco que ver con la consecución de objetivos y conquistas personales, pero sí demasiado con el buen vivir, la paz personal y cómo nos posicionamos ante la vida desde una perspectiva más amena y placentera. Venus en nuestra carta natal es un órgano de contemplación y receptividad y mucho de la sana aceptación que se necesita ante las injusticias y las tristezas, mucho de la capacidad de asombro y deleite, depende de este planeta. Tener una Venus bien acondicionada en la carta natal es un infalible antídoto estético contra las circunstancias marciales y saturninas de la vida.


Rige dos signos de belleza, Tauro y Libra, en los cuales se halla cómoda, en domicilio. Esto señala que las características de los signos tienen afinidad con el planeta: Tauro y Libra se nutren de la armonía, la belleza y todos sus sucedáneos: bienes, confort, estilo, sensualidad. También es el antiguo regente de Géminis, por lo menos desde una concepción esotérica. Hay un marcado predominio estético en estos tres signos: en Tauro, a través de la sustancia, la tierra y el cuerpo; en Libra por la armonía, el balance y la paz; en Géminis es la oratoria, el pensamiento y la fusión entre los opuestos. Muchos astrólogos creen que en Tauro se expresan mejor las cualidades receptivas y pasivas de Venus, por ser un signo femenino y fijo; en Libra, por el contrario, la modalidad cardinal y su género masculino le dan un perfil más activo y emprendedor. Otro signo asociado a Venus es Piscis, por su exaltación. En Piscis las cualidades venusinas están exacerbadas, por eso para los antiguos Venus no era del todo benéfica, sino una suerte de debilidad, de oro falso, de benéfico menor respecto al benéfico mayor (Júpiter, más asociado a cuestiones divinas y religiosas). La analogía de Venus con Piscis subyace en que la energía venusina corresponde a la unión, la fusión (se la llama "el pegamento del universo"), la entrega, la incondicionalidad, todas características que encontramos en el último signo del zodiaco.


Ptolomeo, por ejemplo, ya advertía que Venus da placer en la parte del cuerpo que corresponde al signo zodiacal en que se encuentra. Más allá de los matices, y que no sólo debe considerarse el signo sino también la casa y los aspectos, es cierto que una Venus en Géminis dará placer a sus nativos a través del intelecto, la mente y las palabras y, en un ámbito más concreto, sus manos y brazos.

Los elementos condicionan mucho a Venus. En tierra sólo en Tauro encuentra su plena expresión, luego en Virgo y Capricornio ya no hay afinidad, por estar en caída en el primer caso y por la regencia saturnina en el segundo. Si bien la tierra aporta sensualidad, materia, confort, estabilidad, todas características necesarias para el desarrollo de este planeta, tiende a generar un exceso de materialismo y codicia que obstaculizan los asuntos del corazón. El aire sofistica a Venus, todo lo que sea creativo, armónico, conceptual y social proviene de sus signos. En Libra aporta buena disposición para las relaciones sentimentales, buen tacto, elegancia, gusto, criterio artístico y pacífico. Con Géminis, la energía venusina se vuelca hacia la comunicación, las palabras y el mundo mental, por Mercurio. En Acuario, por su regencia saturnina/uraniana podemos encontrar límites, extravagancias y obstáculos. El agua, con excepción de Piscis, tampoco es muy afín, porque prevalece el costado emocional y en los signos Escorpio y Cáncer esto suele interferir en el disfrute y la paz. El mundo emocional del agua es demasiado fluctuante e inseguro para las necesidades de este planeta, más asociado al confort, al goce. De cualquier manera en Escorpio se empeora la energía por estar en exilio aquí (es el signo opuesto a Tauro) y en Cáncer se vuelve inestable (por la regencia de la Luna). El fuego no cuenta con ningún signo especialmente relacionado con Venus. Aries es su exilio (por oposición a Libra) y además cae bajo la regencia del planeta opuesto, Marte. Sagitario y Leo si bien tienen regentes benéficos necesitan variedad e inspiración, son demasiado impacientes, inconstantes y aventureros para Venus.


De Venus aprendemos el don de ceder, por eso las personas venusinas son tan agradables, adaptables, maleables y sutilmente influyentes. Cualquier persona que tenga esta energía altamente desarrollada en su carta natal destacará por su belleza y gracias a ella conseguirá (consciente o inconscientemente) notables beneficios. Es necesario ver la correspondencia que existe entre las casas, los signos y los aspectos. Las casas venusinas son la 2 y la 7 y, dejando a un lado las connotaciones maléficas, la 12. Los aspectos más afines a la expresión del planeta son los trígonos y los sextiles, por su armonía y constante fluidez. Venus estará más cómoda cuanto más criterios de estos se cumplan en su posición natal. Por ejemplo, una Venus en Tauro o Libra en casa 2 o 7 recibiendo aspectos de trígonos y sextiles seguramente incrementará las cualidades venusinas (belleza, confort, amor, dinero, estabilidad) en el nativo.

Los venusinos son muy preciados porque armonizan todo lo que los rodea, ya sea ambientes, grupos de trabajo, relaciones personales o sociales. Su estabilidad en amor es asombrosa. Parece mentira cuan difícil es para muchos mantener una relación, y cuan fácil y natural resulta para ellos. Tienen un talento innato para el matrimonio, institución hoy en día en peligro de extinción, pero sin duda sostenida gracias a estos cónyuges seriales. Vivir junto a ellos embellece la vida y son muy atentos a la hora de dar placer y satisfacer las demandas de los demás. Jamás proceden irrespetuosamente o fuera de lugar, tampoco con palabras o acciones violentas. Su necesidad de armonía los vuelve a menudo indolentes frente a las crisis emocionales (de los signos de agua) y esquivos frente a personas violentas o problemáticas (marciales o saturninas), las cuales no dudarían en considerarlos negadores de la realidad. El defecto de los venusinos claramente es su carencia de energía. En pos de la búsqueda constante de armonía, placer y belleza, el cuerpo se achaca y el espíritu se empalaga. Por no confrontar, pierden terreno no sólo en discusiones sino en situaciones importantes. Su vicio de ceder cueste lo que cueste los hace quedar a merced de la voluntad ajena. La falta de decisión es otro punto en contra, ya que siempre están considerando todas las opciones y posibilidades. La mayoría de las veces lo resuelven depositando esta responsabilidad en los otros, por eso tampoco tienen mucha capacidad de mando. Su dependencia a la pareja no siempre les juega a favor, y están dispuestos a renunciar a sus prioridades para mantener a la persona a su lado, lo cual en el tiempo se vuelve perjudicial.

En resumen, los venusinos están muy orientados hacia el otro (pareja, socios, enemigos, juicios ajenos) y el Yo nunca se expresa con claridad en ellos, por lo cual desarrollar este aspecto es una necesidad. La asertividad y la decisión deben trabajarse en pos de obtener una personalidad más firme. Como el planeta opuesto es Marte, muchas características y actividades afines a los signos Aries y Escorpio serán de gran importancia para los venusinos: el deseo, el entusiasmo, el deporte, la disciplina, las acciones, el control, la agresividad, el poder, la autoridad, el ego, la personalidad. Cuanto más se integren estos temas, más se complementará la energía de Venus. 

sábado, 2 de agosto de 2014

La Luna entra en Escorpio y se encuentra con Marte y Saturno

Porque todo lo bueno tiene un final y lo venusino también, el sábado a la noche la Luna se va del extraordinario y feliz signo de Libra para entrar en el no menos extraordinario y profundo signo de Escorpio. En el transcurso de los dos días que ocupará el signo plutoniano, formará una conjunción primero con Marte y luego con Saturno, y juntos tensionarán (mediante cuadratura) la relación con el cúmulo de planetas en Leo (Sol, Júpiter y Mercurio). Pero vamos por partes.

La Luna en Escorpio tradicionalmente está en caída. Esto quiere decir que se encuentra en el signo opuesto al de su exaltación, Tauro, que se considera la mejor posición (junto a su domicilio en Cáncer) para la Luna, por reunir este signo características afines a las lunares: nutrición, corporalidad, sustancia, contacto, refugio, estabilidad, seguridad, calma, ganancias, placeres. Cuando la Luna entra en Escorpio, la energía que se activa es exactamente opuesta: poder, crisis, transformación, miedo, dominación, extorsión, pérdida, angustia, intensidad, regeneración, sexualidad, displacer, insatisfacción. Agreguemos además que los regentes también son distintos para cada signo: la Luna en Tauro, tiene como dispositora a Venus, benéfica y pacífica; la Luna en Escorpio al violento Marte y al intenso Plutón.
Durante el tránsito de la Luna en Escorpio, lo que se pone en juego es la intensidad de las situaciones y sobre todo de las emociones. Los escenarios y personajes implicados pueden variar de acuerdo a las casas astrológicas que el signo ocupe en cada carta natal, pero allí donde tenemos a Escorpio hay una cuestión de poder. ¿Cómo se ejercerá ese poder? El planeta en cuestión es la Luna, es decir: se ejercerá (o mejor dicho se extorsionará) emocionalmente. Puede que, de acuerdo a su significación tradicional, implique asuntos con mujeres, probablemente de la familia. Los temas financieros tienen también una especial afinidad con esta Luna. Dineros y bienes del cónyuge o de otros aparecen como motivos recurrentes en estos días. También el sexo. La posibilidad que nos brinda la Luna en Escorpio es la de conectar con nuestras demandas emocionales y regenerarlas. Es una buena oportunidad para renovar o rever la confianza en algo o alguien. Todas las situaciones que impliquen fusión, intensidad y nos lleven a extremos son factibles. Es mejor canalizar esta energía en actividades positivas, porque con Escorpio hay peligro de actitudes autodestructivas.

Respecto a los aspectos que formará, la principal variable es la relación con Mercurio: la Luna pasa del amable sextil que formaba desde Libra con Mercurio en Leo, a la tensa cuadratura desde Escorpio. Ahora puede que las palabras ya no sean cuidadosas como bajo la diplomacia libriana y la lengua hiera susceptibilidades. La conjunción con Marte no favorece la mesura, más bien incrementa el costado marcial de la ya de por sí marcial Luna en Escorpio. Un poco después formará la conjunción con Saturno, que pondrá límites y obstáculos a los planetas leoninos. El brillo de Leo no se dejará amedrentar fácilmente, menos teniendo a Júpiter de su lado. Afortunadamente en estos grados la conjunción con Saturno también trae consigo trígonos de Venus y Neptuno. Venus puede aportar armonía desde la familia o el hogar (porque está en Cáncer) y Neptuno desde una perspectiva más comprensiva y espiritual (en Piscis).

Tránsito de Luna en Escorpio para cada signo (Sol/Ascendente):

Para Aries temas de legados, préstamos y sexualidad. Para Tauro, pareja y socios: hay mucha energía ahí presionando, la Luna activará de nuevo esos puntos sensibles. Mejor complementar que confrontar. Para
Géminis, el ámbito de la salud, el trabajo y la limpieza. También el servicio a los otros. Para Cáncer, en la zona de aventuras y romances hay novedades, que quizás se hagan públicas. Para Leo, la Luna cae en los asuntos de familia y hogar, habrá intensidad y emociones fuertes. Para Virgo, se intensifican las comunicaciones y la difusión: todo lo que se diga ahora se vuelve importante. Incluso hablar en público o una charla importante relacionada con mujeres, quizás una hermana. Para Libra se destacan los asuntos financieros y monetarios. Para Escorpio es el momento de la iniciativa y el trabajo sobre la personalidad y los propios deseos. Para Sagitario, un retiro de introspección y meditación. Acciones ocultas que pueden acarrear enemigos también ocultos. Capricornio, es un buen momento para intensificar vínculos con grupos y amigos, incluso para que ciertas metas personales se revean ahora. Para Acuario, en el ámbito del status social y la profesión, la Luna nos expone emocionalmente y mezcla lo laboral y lo familiar. Pero también favorece el trato con el público. Para Piscis se abre una nueva frontera conceptual, quizás un viaje o un libro que nos da una nueva perspectiva filosófica.

viernes, 1 de agosto de 2014

Mercurio en Piscis



Escribir sobre Mercurio en Piscis es escribir sobre Neptuno, la casa 12 y sobre el final del zodiaco. También sobre Venus (por exaltación) y Júpiter (por domicilio). Si estos planetas o la casa 12 son muy influyentes en la carta natal (por ejemplo si Júpiter está en Piscis, Sagitario o Cáncer; Venus en Piscis, Tauro o Libra; Neptuno en Piscis o en casas angulares; la casa 12 con muchos planetas en ella) entonces las características piscianas serán especialmente dominantes en la personalidad.



Piscis es un signo que tradicionalmente representa energías contrarias al intelecto, por eso Mercurio está en exilio aquí, según la antigua astrología. Los principios que rigen a Mercurio son: el aire, la frialdad, la movilidad, la objetividad, la astucia, el cálculo, el análisis, la información, la discriminación de los datos empíricos, el orden, los conceptos, el lenguaje, la realidad. Piscis es todo lo contrario: la humedad, la emoción, la impresión, la mutabilidad anímica, la volubilidad, la parcialidad, la fusión, los espejismos, las dudas, el caos, la mímica, el histrionismo, la intuición, la sensibilidad extrema, la irrealidad, el escapismo, el silencio, la devoción.

Kurt Cobain, Mercurio en Piscis

Una mente con Mercurio en Piscis será adaptable, cambiable, maleable y estará muy condicionada por los temas de Neptuno y la casa 12. Hay una tendencia al aislamiento y los asuntos secretos, por eso muchas veces se considera una posición astrológica afín a los engaños y las traiciones, incluidos los enemigos secretos. La influencia de los entornos es poderosa, y es fundamental para personas con este Mercurio natal ser conscientes de esto. Muchas veces caen en situaciones en las que pierden su individualidad y se dejan influir por personalidades más fuertes, no siempre beneficiosas para ellos. Esta pérdida del yo es afín a la naturaleza disolvente de Neptuno y también a Piscis en cuanto signo que finaliza el zodiaco y en él las fuerzas del yo (Marte) se pierden en pos de la fusión transpersonal y colectiva. No en vano Venus (planeta opuesto a Marte) encuentra su exaltación (potencia) en este signo.

Mercurio en Piscis tiene especial relación con la compasión y el servicio, por eso lo vemos presente en médicos, enfermeras, asistentes terapéuticos, psicólogos. También (por su afinidad con el agua y los líquidos) en nadadores, bañeros, petroleros, marinos, enólogos, farmacéuticos. Su capacidad de creación es alta y sofisticada, Mercurio en Piscis se destaca por su lenguaje metafórico y sus imágenes oníricas. Muchos músicos, pintores y escritores tienen esta posición natal, como es el caso de Kurt Cobain, Johann Sebastian Bach, Maurice Ravel, Charles Baudelaire y James Joyce.