martes, 29 de diciembre de 2015

Venus en Sagitario



Venus ya tiene listas las maletas y los pasajes en mano: comienza su temporada de turista. Abandona las aguas profundas de Escorpio para buscar lugares exóticos y, sobre todo, lejanos. Los lugares favoritos de Sagitario. Por eso es fuego, por eso su modalidad mutable. El fuego inicia, enciende. Lo mutable incita a cambiar, a salir de lo habitual.

Aishwarya Rai, Venus en Sagitario
Con Venus en Sagitario el planeta regente es Júpiter. Lo cual dice bastante de su naturaleza. Aventurera, divertida, abundante, generosa, viajera, filosófica, religiosa. Las personas con Venus en Sagitario tienen una pasión inagotable por conocer, experimentar, descubrir. Su gusto es cosmopolita, amplio, bilingüe, foráneo. Se aburren del color local, del barrio de siempre, ya que tienen la mirada puesta más allá del horizonte. Ellos siempre serán seducidos por una tonada diferente, por la música en otro idioma, por un rostro de otro continente, por libros de culturas poco conocidas. El pasto, con Venus en Sagitario, es más verde del otro lado.



El tránsito de Venus en Sagitario nos permite salir de situaciones críticas o empantanadas que venían del signo anterior, Escorpio, en donde hicimos frente a muchas cosas que no fue fácil admitir e incluso dejar ir. En Sagitario el clima cambia por completo. Ahora la energía es optimista, espiritual, trascendental. Es un signo que nos pone en contacto con aquello que está más allá de la realidad, de las limitaciones y de las mezquindades. Ahora nos interesan creencias o artes extranjeras, estamos más abiertos a lo nuevo y especialmente encontramos placer en ello. No olvidemos que Sagitario también es el signo de Dios, por lo que Venus aquí inclina al gusto por el esoterismo, la teología, las disciplinas espirituales (Deepak Chopra, Sai Baba y otros gurúes tienen esta Venus en la carta natal). En algún sentido, este tránsito podría considerarse como las vacaciones (Sagitario) del amor (Venus). Es el momento de darnos un viaje y dejar que nos sorprenda Venus. Una Venus turista.




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domingo, 27 de diciembre de 2015

¿Somos compatibles?





Qué pregunta. Por DM, por Inbox. Por teléfono, por mail, hasta por comentario de Instagram. Llueva, truene, haya sol o nieve. Es la pregunta que siempre me hacen llegar. Todos queremos ser compatibles. Y todos queremos que esa persona que nos importa también lo sea. Con nosotros, claro.

Hay varias herramientas que la astrología tiene para abordar esa pregunta. Pero claro, son sólo eso: herramientas. Es cierto que una sinastría, la superposición de dos cartas, puede indicar a través de sus aspectos la naturaleza de una relación. Casi con seguridad podemos afirmar que cuando (casi todos) los planetas de ambos se aspectan mutuamente, la relación será significativa. Para bien o para mal. También que una carta compuesta aportará mucha luz sobre nosotros contemplados como una unidad: de qué manera nos llevamos juntos, qué objetivos, qué dificultades, qué nivel de desarrollo.



¿Pero qué quiere decir ser compatibles? O mejor dicho, ¿hasta donde puede la astrología adentrarse en ese pantano cenagoso que es la compatibilidad entre dos personas? Más teniendo en cuenta los diversos factores externos que influyen, propician o vician todo: clases sociales, países, dinero, culturas, etc.

Hay planetas que representan simbólicamente actores, decorados, experiencias, energías o modos de sentir y hacer que cada uno de nosotros incorpora en la carta natal al nacer. Por ejemplo, se considera que Venus es nuestra manera de amar y flirtear, que Marte es nuestro deseo más carnal y físico. Sin embargo, es difícil evaluar las compatibilidades únicamente a través de esta simbología planetaria, ya que recaeríamos en simplificaciones. Que Venus esté en Géminis en mi carta natal no necesariamente significa que mi pareja deba ser geminiana, sino que el plano intelectual y la comunicación (entre otras cosas de índole mercurial) serán importantes en mis relaciones. Marte en Escorpio no inclinaría estrictamente a tener amantes de ese signo (como se consideraba antes, especialmente en las mujeres) sino a desempeñarse en amor de manera escorpiana. Buscará en el otro cualidades relacionadas con la estructura, la estabilidad, la solvencia (cualidades del elemento tierra) que los escorpiones necesitan (son agua marcial y plutoniana).

Los aspectos planetarios importan pero también su naturaleza y cuáles serían los más favorables o los menos apropiados. Lo cual no es fácil de diagnosticar. Por ejemplo, lo que es necesario para el intenso Escorpio no lo es tanto para el práctico Virgo. Y así con cada uno de los signos. O mejor dicho, con cada combinación de signos. Las oposiciones suelen ser especialmente prolíficas, dado su carácter venusino / saturnino. Es decir, su naturaleza libriana, relacionada con la casa 7. Digo esto porque Libra es el domicilio de Venus (amor, placer, pareja) y la exaltación de Saturno (enemigos, límites, leyes). En este aspecto, además, vemos el concepto de los polos opuestos que se atraen y se complementan. La casa 7 es el principio de todo encuentro porque es la opuesta al ego, representado por la casa 1 (regencia de Marte). Esto nos lleva a inferir que naturalmente buscamos entrar en contacto con energías contrarias a las nuestras, nos seduce lo distinto. Por lo tanto, el eje ascendente (casa 1) / descendente (casa 7) es el que casi siempre predomina en términos de compatibilidad. Lo que hay que trabajar aquí es justamente esa necesidad de unión en la diferencia. Tarea para Venus, llamado el pegamento del universo por los antiguos astrólogos.


No les resto importancia a los demás aspectos, de los cuales la conjunción tiene un exceso de buena fama para mi gusto. Cuando dos astros se encuentran dispuestos de esta manera, tenemos cosas en común. Pero de la semejanza al amor queda, todavía, una distancia importante. Por ejemplo, dos Lunas en Leo claramente competirán por obtener el brillo y el reconocimiento: el orgullo mutuo será más bién un obstáculo que una afinidad. Podemos decir algo parecido de dos Lunas en Escorpio. El sextil y los trígonos son de naturaleza armónica, un tanto cómoda. Al trígono se lo asocia a Júpiter y como vincula signos de un mismo elemento inclina a la abundancia y a la plenitud, aunque también al exceso. Por ejemplo, el encuentro de planetas en Géminis y Acuario favorecerá el intercambio intelectual pero limitará el concreto y real. El sextil simboliza el aspecto entre dos elementos distintos pero armónicos entre sí (fuego/aire, agua/tierra) por lo que tiene un componente de oposición / complemento (Venus / Saturno / Casa 7). Por ejemplo, planetas en Virgo, conocidos por su reserva, meticulosidad y orden, tendrán afinidad con aquellos que estén en el sensible, doméstico y prudente Cáncer. Prevalecerá en este aspecto las particularidades que tienen en común la tierra y el agua: receptividad, feminidad, polaridad negativa. El aspecto de cuadratura pone en contacto elementos distintos e inarmónicos entre sí, pero signos que pueden ser más o menos afines, dependiendo de cada caso. Representa la energía marcial, por lo que fluye un caudal energético en materia de pasión, iniciativa y coraje. Un aspecto así probablemente vuelva a las personas proclives a recibir (y a dar) flechazos a primera vista. El desafío será ganar en previsibilidad y constancia.

No hay una fórmula mágica, secreta, ganadora. Podríamos seguir hablando de los romances de novela cuando el encuentro se da en la casa 5, o de los romances ocultos cuando se da en la casa 12. Y así hasta no terminar nunca. Es conocerse. Y conocerse es empezar a conocer, también, lo que queremos del otro. Y lo que no es menor: conocer qué es lo que el otro quiere de nosotros.


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viernes, 18 de diciembre de 2015

Las Lunas de fuego



Cuando la Luna se encuentra en signos de fuego, se activan mecanismos emocionales no muy afines a su esencia. El fuego es activo, expansivo, extrovertido, pionero, aguerrido, orgulloso, entusiasta, luminoso por naturaleza. La Luna, por el contrario, se siente más cómoda en elementos femeninos, receptivos, negativos, nocturnos, intuitivos y domésticos: el agua y la tierra. Por eso se domicilia en Cáncer (agua) y se exalta en Tauro (tierra). Las Lunas de fuego se caracterizan por desarrollar un ego fuerte, con una necesidad de heroísmo y brillo personal que puede resultar chocante e irritante. Los planetas que rigen los signos de fuego juegan un papel importante con estas Lunas. Muchas veces, los efectos de tener la Luna en signos de fuego son similares a los de tenerla aspectada por sus respectivos planetas regentes. Por ejemplo, La Luna en Sagitario activa el contacto Luna/Júpiter, de modo que mucho de la vida emocional de la persona puede entenderse si prestamos atención a esa relación planetaria.

Luna en Aries

Marlon Brando, Luna en Aries.

Contacto: Luna / Marte. La impulsividad es lo que se destaca en esta Luna. La energía marcial no es afín a la lunar, por lo tanto las cualidades del planeta rojo pueden expresarse mal y provocar ira, caprichos, ansiedad y violencia. La clave de la Luna en Aries radica en sus deseos, que son fuertes y necesitan con urgencia su satisfacción. Por eso la persona con esta Luna tenderá a competir en el campo emocional, como así también a vincularse con los demás de manera rápida y directa. Como contrapartida, le costará sostener esos vínculos en el tiempo. La Luna y Marte también indican que la seguridad personal pasa por los desafíos, que pueden ser deportivos o, si no lo son estrictamente, al menos se desarrollan como si lo fueran. Es una Luna que inclina a actuar (encender, dominar, conquistar) antes que a sentir o razonar. Lo cual lleva a cometer acciones que más tarde se lamentan. Generalmente vemos esta Luna en quienes prefieren mandar, o al menos estimular, animar, motivar, dado el gran caudal energético que les aporta Marte. El entorno familiar (representado por la Luna) también suele estar ligado a temas marciales: situaciones de violencia, infancia deportiva, padres autoritarios o muy dominantes, parientes conflictivos.

Luna en Leo

Oscar Wilde, Luna en Leo.

Contacto: Luna / Sol. Lo que principalmente destaca en esta Luna es el honor, el poder, el lujo. La energía solar representa nuestro ego, por lo tanto la Luna en Leo indica una posición emocional en la que el nativo necesita brillar, destacarse, sentirse único, conocerse y ser él mismo. Las personas con esta Luna son muy sensibles a los elogios y al reconocimiento, por lo tanto harán todo lo posible por obtenerlos, por granjearse su público. No les será difícil porque el Sol como regente los dota naturalmente con encanto, gracia, creatividad e incluso posición social. Tienen una sensibilidad estética muy elevada, por lo que desarrollan cualidades artísticas, como así también un culto a la imagen y la apariencia. El contacto Luna / Sol también se ve cuando la propia personalidad está muy ligada (para bien e incluso para mal) a la historia familiar, especialmente a la figura paterna. Hay tendencia a la pose, al drama y al romance, que será variado y con muchos elementos pintorescos, típico de los leones del zodiaco. Respecto al entorno familiar, la Luna en Leo señala a los nacidos en cuna de oro, o cualquier veta preferencial, distintiva, incluso a los hijos únicos. Es probable también que la madre haya tenido un papel más paterno que materno.



Contacto: Luna / Júpiter. Dos planetas que se llevan bien entre sí, ya que la Luna se domicilia en Cancer y Júpiter se exalta en el mismo signo. Hay, por lo tanto, una naturaleza abundante, expansiva, benéfica. Es una Luna que tiende a la exageración, especialmente al optimismo. Disfruta mucho de los viajes, las pasiones, la cultura y los idiomas. Una Luna en Sagitario siempre está lista para arrancar una nueva travesía. Las personas con esta Luna tienden a intelectualizar sus emociones, o por lo menos a vivirlas bajo el prisma de sus convicciones y creencias, ya que el contacto con Júpiter orienta hacia la filosofía y la religión. Son exploradores natos y se vinculan emocionalmente con gente extranjera, o de distinto lugar natal, ya que les permiten ampliar su conocimiento y visión del mundo. Hay una generosidad innata y desinteresada en ellos. En este sentido debe entenderse la famosa abundancia sagitariana, no tanto en el aspecto material (más relacionado con la tierra que con el fuego). Aún así, esta Luna puede indicar pertenencia una familia acaudalada, importante o numerosa. También que los padres o parientes cercanos provengan del mundo de la cultura, los idiomas, el arte, los viajes, la iglesia, las cosas que representa Júpiter, el gran benéfico.




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jueves, 3 de diciembre de 2015

Venus en Escorpio



Hay clima de agua en el cielo, de aguas plutonianas, intensas. Venus ingresa a Escorpio, signo acuático y fijo, regido por Marte y Plutón. 

Venus, como sabemos, rige los asuntos relacionados con el amor, el dinero, el placer, la paz. Es decir, las cosas que normalmente consideramos benéficas. Por eso, este planeta se expresa bien en los signos llamados venusinos: Tauro, Libra, Piscis.

Venus en Escorpio, en cambio, es una Venus de crisis. Pertenece al elemento agua, que simboliza las emociones, la intuición y la sensibilidad. Pero también a la modalidad fija, que inclina a la posesión, los celos, las intrigas, el apego, el control. Hay en esta Venus mucho erotismo y seducción, ya que todo el tiempo se insinúa la tensión sexual, no importa en qué ámbitos o lugares se exprese. Esa capacidad escorpiana de sexuarlo todo, de llevar al límite tus deseos para manipularte. Sobrevuelan en el aire las vibraciones de lo oculto, lo profundo y lo amenazante. Por eso, las personas con este Venus natal, si bien tienen fuertes ambiciones y deseos, las mantienen en secreto. Todo lo que sale a la luz es, de alguna manera, perjudicial para ellas. Una muestra de debilidad, de carencia.

Ava Gardner, Venus en Escorpio

De sus regentes podemos inferir muchas cualidades. En principio Marte, el guerrero. Un planeta áspero, combativo, peligroso, apasionado. Por otro lado, Plutón, el planeta de las transformaciones, descomposiciones y renaceres. Para Venus en Escorpio la experiencia amorosa está signada por el deseo (Marte) prohibido (Plutón). Y Venus, como bien señalan muchos astrólogos, tiene una notable incidencia en nuestra felicidad. Venus en Escorpio se deleita donde (y cómo) no todos se animan. En el lado B del placer, en el rincón menos esperado de los tabúes. Puede inclinarnos a desear aquello que nos es nocivo, o a caer bajo situaciones (y personas) que ejercen un poder destructivo sobre nosotros.



Como es sabido, Escorpio rige las herencias. Así que esta Venus tiene algo de vampiro. En todo sentido. Durante estos días, sobre todo si este signo es dominante en la carta natal, podemos obtener ganancias escorpianas. Siempre en relación a bienes y valores compartidos, o de la administración del capital ajeno (sea monetario o de cualquier otra índole). De ahí la conocida puja escorpiana (y su innata capacidad para la negociación). Es un buen momento para enfrentarnos a nuestros deseos más profundos, que es una manera de enfrentarnos a nosotros mismos.



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lunes, 23 de noviembre de 2015

Elecciones uranianas



"Sana rebeldía", "algo se rompió", "hacer posible lo imposible", "formar equipos", "comienza una nueva etapa". Son algunas de las frases más acuarianas que circulan en el aire electoral de estos días. Y pertenecen al presidente electo, el acuariano Mauricio Macri. Dos Lunas en Aries (la del 25 de octubre y la del 22 de noviembre) en contacto con Urano, el planeta regente de su signo solar, lo catapultaron a la presidencia. Y sin embargo, como les vengo diciendo desde hace rato, varios colegas del mundo de la astrología lo daban ganador a Scioli. Veamos por qué. O, en todo caso, veamos por qué ciertos indicios en el cielo inclinaban la balanza en sentido contrario.


Como saben, en este blog no abordamos astrología mundana ni predictiva, pero los sucesos de alcance público siempre despiertan mi interés desde la perspectiva de los tránsitos planetarios. El cielo del momento es una fotografía que nos permite identificar actores, elementos y situaciones que se distinguen con bastante nitidez. Sabemos, por ejemplo, que la Luna representa al pueblo y lo popular, que Saturno son los límites, que Júpiter premia.

Como les decía, volviendo a la elección, pensaba que una sentencia del célebre astrólogo Carter le serviría a Daniel Scioli para ganar la elección: "Los logros vienen a través de Saturno". De hecho, todos mis colegas sabían que el candidato del FPV ya comenzaba a sentir los efectos de su segundo Retorno de Saturno. Sin embargo, teníamos un antecedente no muy bueno: Aníbal Fernández, el candidato que perdió increíblemente la provincia de Buenos Aires contra María Eugenia Vidal (la candidata virginiana en el año de los virginianos). Nacidos con algunos días de diferencia, Daniel Scioli y Aníbal Fernández tienen una carta natal similar. Los dos con Saturno en Sagitario, el Saturno actual. Saturno materializa cosas, es cierto. Pero a cambio quita, y mucho. Es, generalmente, mediante duras limitaciones que nos hace crecer. Los resultados están a la vista para estos dos candidatos capricornianos (saturninos). Es curioso también que Saturno en Sagitario nos indica a Júpiter como el planeta por el cual vendrán los límites. Y Júpiter está en Virgo, el signo de Vidal.


El caso de Macri es mucho más interesante. Se decía que no podía ser presidente porque en su Revolución Solar la Luna (representante del apoyo popular) no recibía buenos aspectos. Muchos otros análisis se hicieron sobre las Lunas de ambos candidatos sin tener en cuenta las Lunas de los días electorales. Los tránsitos planetarios para ambos días, como dijimos, ubicaban a la Luna en Aries junto a Urano, regente de Acuario. El pueblo se expresaría pidiendo un cambio (que, como sabemos, es la propiedad esencial de Urano). Y quien se pasó la campaña hablando de cambio fue el acuariano Macri, el candidato de Cambiemos.



La carta natal de Macri, si bien hay dudas con su domificación (es decir, con la ubicación de sus casas), arroja aún más luz. En una entrevista de hace poco, Beto Casella le enumera a Macri todas las cosas signadas por la buena suerte que le sucedieron en la vida (su paso exitoso por Boca, etc). Ustedes saben, como yo, que la suerte la rige un planeta muy benéfico llamado Júpiter. El 22 de noviembre el Sol iluminó el grado 29 de Escorpio, exactamente en conjunción al Júpiter natal de Mauricio Macri. Muchos consideran el grado 29 como de pérdida, otros como una influencia neptuniana (lo demuestran las cartas natales de muchos músicos y artistas). Sin embargo, teniendo en cuenta ese pasado jupiteriano, ¿cómo podría este contacto Sol/Júpiter significar una pérdida? Por la tarde, cuando ya sabíamos los resultados, el Sol ingresó en Sagitario, signo regido por Júpiter. Como ven, Júpiter por todas partes. Marte, dispositor tanto del Sol en Escorpio como de la Luna en Aries, se encontraba en Libra. El signo de la unión, el acuerdo, la paz, la justicia. Venus (su regente) fortalecida en su domicilio, gobernando a Marte y los demás planetas en la cadena de dispositores. He aquí otra carambola astral: Venus a 14 grados de Libra formó el 22 de noviembre una conjunción con el Nodo Norte (punto relacionado con las metas, las misiones y el destino) de Macri. De a poco empezamos a conocer sus primeras medidas luego de la elección, en las que convocó al diálogo (en sintonía con esta energía libriana). Después de años, un presidente volvió a dar una conferencia de prensa (¿gracias a su hipotético pero probable ascendente Géminis?). Veremos si este costado libriano, el de la unión, la paz y la armonía es el que prevalece. O el saturnino, mucho más austero, riguroso, legal y no tan amigable. No olvidemos que Libra es también el signo de los dos bandos, del otro, de las polaridades y de los enemigos declarados. Quizás la tapa de Página/12 del día después lo advierta (ante la ajustada diferencia de votos entre ambos candidatos): Un presidente, dos países



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sábado, 14 de noviembre de 2015

Marte en Libra



Ayer, viernes 13 de noviembre, Marte entró en Libra. 13, número marcial si los hay: las tragedias, la mala suerte y la muerte (representada en la carta 13 del Tarot). Desde temprano tenía pensado escribir un post al respecto. Pero me fui a correr. Cuando volví... bueno, lo que todos vimos: París en todas las tapas de los diarios, noticieros y sitios de internet del mundo. Quedé conmocionado por el atentado pero, a la vez, maravillado una vez más por los alcances de la astrología.


Como dije en reiteradas ocasiones, cada vez que un planeta inaugura su tránsito por un signo, sus efectos pueden apreciarse a nivel global a través de hechos relacionados con su energía planetaria, más allá de cómo nos afecte a nivel personal de acuerdo a nuestra carta natal. Sucedió cuando Saturno dio sus primeros pasos por Sagitario, que desencadenó lo de Charlie Hebdo (Saturno = límites, desgracias; Sagitario = creencias, religiones). Aún hoy está vigente su energía y vemos que ha vuelto a hacer de las suyas con lo de ayer en París.



Poco importa si la carta natal de París tiene el Sol, la Luna o el ascendente en Libra, la verdad es que cualidades librianas tales como el gusto, la moda, el romance, la diplomacia, los derechos humanos y la paz han sido desde siempre asociadas a París. La entrada de Marte, el planeta de la violencia y la agresividad, en este signo venusino vino a perturbar la armonía de los librianos, y también la parisina.

Marte en Libra se considera en exilio porque su domicilio corresponde al signo opuesto, Aries. Se resienten las relaciones, diplomáticas y personales, se cuestionan los acuerdos, se canaliza la energía marcial (el ego, el deseo, la ira, la competencia) en la pareja, los socios, los enemigos, los otros. Sin embargo, la astrología es mucho más compleja como para quedarnos solamente con las dignidades (domicilio, exilio, exaltación, caída, etc). Marte en Libra también tiene sus virtudes, justamente opuestas a las virtudes conflictivas, impulsivas y enérgicas de un Marte en Aries. Un buen Marte en Libra es cooperación, diplomacia, persuasión, seducción. 


Mucho de este Marte tiene que ver con nuestras relaciones. Por eso, durante este tránsito tenemos que ir al encuentro con los otros, pero no ceder tanto. Recordemos que no tenemos demasiadas fuerzas, nuestros deseos no son ahora del todo claros y nos costará decidirnos. Marte volverá a estar fuerte en el signo siguiente, Escorpio. Conviene esperar hasta entonces, especialmente para todo aquello que requiera mucho despliegue de energía, decisión, control, determinación, ambición (características que a Escorpio no le faltan). Marte en Libra nos inclina a buscar un acuerdo a cualquier precio, lo cual no siempre es conveniente. O quizás lo sea ahora, pero luego lo lamentaremos. Aprovechemos, en cambio, sus mejores cualidades: la búsqueda de armonía, la creación de belleza y el aprecio por el arte. De hecho, muchos artistas tienen este Marte natal (Elvis Presley, John Lennon, Freddie Mercury). Buen momento para disfrutar de sus obras.


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miércoles, 11 de noviembre de 2015

La Luna Nueva




Estamos ya con la Luna en Escorpio en conjunción al Sol, lo que en astrología llamamos Luna Nueva. Las Lunas Nuevas se consideran fértiles, momentos propicios para sembrar. Va desde una perspectiva más bien concreta (cultivos en la tierra) a una mucho más amplia (ideas, proyectos, relaciones). El beso entre el Sol y la Luna señala que las energías principales de nuestro cielo, las luminarias, trabajan en conjunto. Es el encuentro entre la individualidad y la personalidad. Entre lo que somos y lo que sentimos. Esta siembra estará en gran medida condicionada por el signo en el que se da la conjunción, Escorpio.

Escorpio es un signo fijo (apego, arraigo, posesión) y de agua (fertilidad, intuición, sensibilidad). La Luna en este signo tradicionalmente se considera en caída, por lo tanto esta gestación tendrá mucho de pérdida, crisis y dolor, que serán el abono para el advenimiento de lo nuevo. Por lo tanto, la energía de esta Luna Nueva es ideal para indagar, profundizar, acumular, transformar, revitalizar aquellos aspectos de nuestra vida que estén bajo su influencia.

Hay varias formas de interpretar la Luna Nueva, como sucede con casi todos los tránsitos planetarios. Muchos astrólogos confeccionan horóscopos generales para cada signo. Esto tiene sus alcances, pero también sus limitaciones. Lo que hacemos al generalizar es tomar a un signo como si fuera el primero del círculo zodiacal; es decir, lo ubicamos en la casa 1. De esta manera, para los taurinos esta Luna Nueva tendría implicaciones con su casa 7 (Escorpio), afectando a su zona de pareja, socios, asuntos legales, etc. Pero si un taurino tiene ascendente Sagitario, la influencia recaería no del todo en la casa 7 sino también en la casa 12 (misticismo, espiritualidad, servicio, enemigos ocultos). Ninguna técnica excluye a la otra, al contrario: en astrología, cada símbolo aporta su pieza a este gran rompecabezas que es el universo. De hecho, no sería raro que ese taurino experimentara este tránsito lunar como un mix energético entre la casa 7 y 12 (que tienen entre sí dos planetas en común, Venus y Saturno). Algún punto de contacto entre su pareja (casa 7) y quizás un romance secreto (casa 12), o entre sus socios (casa 7) y sus enemigos secretos (casa 12).  




Sin embargo, la manera más segura de proceder es a través de la carta natal, ya que en ella no sólo vemos las casas que están en Escorpio (o son gobernadas por este signo) sino también si la Luna aspecta algún planeta nuestro, especialmente por conjunción. Por ejemplo, esta Luna Nueva se da a 19 grados de Escorpio, muy cerca de mi Urano natal a 22 grados del mismo signo, en mi casa 2. La significación de esta Luna adquiere para mí, además de las conocidas temáticas escorpianas, un componente uraniano. Siempre digo que el planeta que tenemos en un signo es la herramienta que utilizamos para relacionarnos con los temas/personas/situaciones que dicho signo representa. Urano en Escorpio permite un acercamiento a lo oculto, lo misterioso y lo esotérico a través de la tecnología, lo inusual, lo original, también lo colectivo. De hecho, cuando tuve una serie de tránsitos importantes sobre mi Urano natal, aparecieron en mi vida cuestiones ligadas a la astrología, como por ejemplo la creación de este blog. También temas de finanzas, ya que la casa 2 representa el dinero, el sustento, la estabilidad, las ganancias.

La Luna Nueva, entonces, es una Luna de comienzos. El proceso a partir de hoy es creciente y llega a su punto máximo con la Luna Llena en Géminis a fines de noviembre. Allí es donde veremos los frutos que empiezan a gestarse ahora. Géminis (aire mutable) claramente es un signo comunicativo; por lo tanto, mucho de esa Luna Llena tendrá que ver con las palabras y la información. Pero esto lo dejamos para otro post.


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domingo, 8 de noviembre de 2015

Venus en Libra




Venus, la diosa del amor y la belleza, finalmente llega a su domicilio de aire: Libra. Un signo venusino, es cierto, pero masculino y cardinal. Venus en Libra facilita y armoniza las relaciones, predispone a la búsqueda de acuerdos, consensos y reconciliaciones. Nos interpela más que nunca la belleza en sus distintas formas, especialmente a través del arte y la moda. Venimos de una Venus virginiana, hipercrítica, detallista, ordenada. En Libra hay orden, pero no nos alcanza. Ahora vamos hacia algo más allá: el gusto, la elegancia, la seducción, el encuentro con el otro. Es un mes en el que los librianos (sea de Sol, ascendente o por predominio en la carta natal) estarán más favorecidos, ya que Venus transitando su signo en tanto planeta benéfico, siempre trae bondades en amor y dinero.

Claudia Schiffer, Venus en Libra.

Para Aries las chances de conseguir pareja son altas. O, si ya la tiene, reconciliar y mejorar la actual. A Tauro le corresponden beneficios en torno a la salud y el trabajo diario. A Géminis, un mes de romances, diversiones y creatividad. Pasatiempos, juegos, quizás una nueva aventura amorosa. A Cáncer lo hace priorizar lo familiar. Pacificar los vínculos con los otros miembros de la familia y hacer reformas estéticas en el hogar. Leo: buenos momentos con hermanos, primos y/o vecinos. Quizás atraer dinero a través de ellos, o con alguna actividad mercurial (prensa, correo, comercio, contactos nuevos). Virgo ahora se inclina hacia el terreno económico. Venus en su casa de bienes, placeres y confort activa estos temas. Por lo tanto, es un tiempo de disfrute pero también de cautela y cierta tendencia al ahorro. Libra, ya lo dijimos: mes de gracia y carisma personal. Tiempo de conquistar y afirmarse. Gustar, esa especialidad libriana. Escorpio: puede nacer una relación secreta e incluso prohibida, aunque también estarán más propensos a idealizar y soñar que a concretar. Sagitario: buen momento para cultivar las relaciones con los amigos. Ahora pueden obtenerse muchas cosas gracias a ellos o personas influyentes. A Capricornio esta Venus lo encuentra trabajando, como no podría ser de otra manera. La economía y el status están en alza. Circula la tentación de un affair o nueva relación dentro del ámbito laboral/profesional. Acuario quizás se tome un tiempo para viajar, sea física o mentalmente. Hay placer intelectual a la vista, también ganancias (o amores) con el extranjero o los ámbitos académicos. Piscis, momento de transformaciones y mucha intensidad (sexual, vital, emocional). Venus en su zona prohibida, donde muchas cosas salen a la luz para transformarlo todo. Sin embargo, el saldo será positivo.



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domingo, 11 de octubre de 2015

Le Corbusier






Rebelde, innovador, original, moderno, polémico, disruptivo, revolucionario. Quizás ustedes estén pensando en Urano o en el signo que rige, Acuario (y estarían pensando bien). Pero no, sólo estaba enumerando algunos de los adjetivos que suelen emplearse para describir a Le Corbusier. Sin embargo, esperen. Déjenme explicarles por qué no estarían ustedes del todo equivocados. Cuando Le Corbusier nació, había un planeta justo al lado de su Sol: sí, Urano. Y su mediocielo, el ángulo superior de la carta natal que nos informa sobre la profesión, estaba en Acuario. Bingo.

Carta natal de Le Corbusier

La personalidad de este arquitecto suizo / francés posee muchos atributos relacionados con el aire, ya que en signos de este elemento se encuentran los tres puntos más importantes: el Sol, la Luna y el ascendente. Sabemos que el aire en astrología se corresponde con las propiedades mentales, asociativas, mutables, adaptables. En toda la obra de Le Corbusier esto se expresa claramente. Nació con el Sol en Libra, signo venusino afín al arte, la estética, el diseño y la armonía. La Luna y el ascendente en Géminis, combinando así sus condiciones artísticas librianas con la racionalidad geminiana. Belleza con funcionalidad, lo cual es tan distintivo en los diseños de Le Corbusier. En sus llamados Cinco puntos para una nueva arquitectura, notamos la importancia que le daba a la movilidad, dejando la planta baja exclusivamente para los vehículos (temas de sus planetas en casa 3 y su energía geminiana). Él mismo lo expresaba en su célebre frase: "La casa es una máquina que se habita".


Nos preguntamos por Venus, que no sólo rige a su Sol sino también las formas y el gusto. Está en Virgo, el signo de la síntesis, la utilidad y la pureza. Cuando vemos las pulcras líneas en sus construcciones, esos espacios vacíos que permiten la entrada caudalosa de aire y luz, esas transparencias sugestivas sin ornamentos innecesarios, no podemos dejar de pensar en su combinación mercurial Géminis/Virgo. Su Marte y su Saturno (los dos planetas que rigen asuntos terrenales, físicos y laborales) están en Leo: glamour, creación, luminosidad, carisma. Tiene además un stellium en casa 5, lo cual refuerza su creatividad y esa necesidad leonina de brillo. “Toda esta luz me va a volver loca”, dicen que dijo su esposa quejándose de los grandes ventanales que diseñó Le Corbusier para su departamento de la Porte Molitor, en París. Júpiter, el planeta del destino y el desarrollo personal, lo tenía conjunto a Mercurio en el transformador signo de Escorpio, conocido por sus demoliciones de lo viejo. Algo, sin dudas, muy lecorbusiano. Recordemos que Oscar Wilde, John Lennon y Gandhi, quienes tuvieron que enfrentarse a lo establecido, también tenían Mercurio en Escorpio como él.

Le Corbusier fue uno de los pioneros en darle importancia al medio ambiente, lo que no nos sorprende dada la veta uraniana de su Sol y su mediocielo en Acuario, como dijimos al comienzo. Esta energía conecta con actividades mucho más usuales hoy en día: movimientos colectivos en contra de la contaminación, entidades como Greenpeace, etc. Cuando hablamos de un Le Corbusier incomprendido, ¿cómo no asociarlo también a la conocida influencia del planeta de los rebeldes y futuristas acuarianos? Presentó muchos proyectos para remodelar grandes ciudades que consideraba inhumanas por la antigüedad de sus composiciones desprovistas de aire puro (Géminis), verde (Virgo) y sol (Leo), que para él eran fundamentales, tal como lo vimos en su carta natal. Afirmaba que Buenos Aires le da la espalda al río, algo parecido a lo que ocurre en La Plata, en donde contamos con la Casa Curutchet, única construcción de Le Corbusier en América.

Se dice que Le Corbusier en varias ocasiones, hablando sobre la muerte, dijo "cuan bello sería morir nadando hacia el sol". Juan Forn también lo refiere en una nota publicada en Página/12. Para la astrología, la casa 4 se asocia a los finales y a nuestros últimos días en la vida. La casa 4 de Le Corbusier estaba en Leo, signo regido por el Sol. Se sabe que su médico le había impedido nadar debido a su salud. En la mañana del 27 de agosto de 1965, Le Corbusier fue a nadar a la Riviera Francesa. Más tarde su cuerpo fue hallado cerca. Se cree que el corazón le falló, el órgano leonino por excelencia. Si fue el corazón o el nado hacia el sol (como él quería), nunca lo sabremos. Probablemente, ambas cosas a la vez. Así es como la astrología habla. Con símbolos, que son destino.



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martes, 6 de octubre de 2015

Las cuadraturas y la personalidad (Parte III: Géminis, Virgo, Sagitario, Piscis)





La cuadratura mutable abarca a Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis. Los signos cardinales inician, los signos fijos solidifican y los signos mutables se adaptan. A la vez, preparan el terreno para los cambios. Tienen una visión del mundo más mental, conceptual y espiritual. Las personas con planetas en signos de esta modalidad suelen destacarse en ámbitos intelectuales, artísticos, académicos, religiosos o místicos. Se relacionan también con la movilidad, los viajes, el turismo, las distintas culturas e idiomas.

Greta Garbo interpretando Mata Hari.

Géminis/Virgo. El planeta común entre estos dos signos es Mercurio, que los rige a ambos. Por lo tanto, las personas nacidas con esta cuadratura tienen un marcado perfil mercurial. Por lo general, Mercurio es el más importante en sus cartas natales, y de su ubicación y estado se pueden inferir las características más relevantes. Los temas que predominan siempre están relacionados con el intelecto, la escritura, la cultura, los hermanos, la dualidad, las comunicaciones, la prensa, el comercio, los mensajeros, los consejeros. Se trata de dos signos de precisión deportiva y precisión artística. Por ejemplo, se destacan en el tenis (Venus Williams, Gabriela Sabatini), en el piano (Marta Argerich, Bill Evans) y en la literatura (Borges, Kafka, Valéry). También la vemos en actores que representaron papeles mercuriales tales como Johnny Depp ("mágicas manos" en Scissorhands), Dirk Bogarde (un sirviente en The Servant) y Greta Garbo (una espía en Mata Hari). Julio Iglesias, Camilo Sesto, Luis Miguel y David Bisbal, que también poseen planetas en estos signos, deben su reconocida seducción al uso mercurial que le dan a la palabra. Magia, servicio, dualidad, seducción. Palabras que definen bastante bien a estos dos signos trabajando juntos.

Woody Allen. Sagitario ascendente Virgo.

Virgo/Sagitario. Dos signos con regentes que, si bien representan energías opuestas (Mercurio vs Júpiter), cuando trabajan en recepción mutua dan muchos frutos. La meticulosidad, el orden y la intelectualidad de Virgo pueden enriquecerse con la amplitud, el cosmopolitismo y la filosofía de Sagitario, y viceversa. Hay siempre una tensión entre el detalle y el cuadro general, entre el árbol y el bosque. Un caso conocido es el de Woody Allen, Sagitario ascendente Virgo. Sus personajes combinan las típicas neurosis y obsesiones virginianas que en el fondo apuntan a un contenido más amplio, filosófico y sagitariano. De hecho, muchos filósofos tienen esta configuración en la carta natal, por ejemplo Hegel y Nietzche. Bajo esta influencia las personas se forman una filosofía personal que les permite soportar muchas condiciones adversas en la vida. Suelen ser muy críticos (tierra mercurial) y no muy bienvenidos, porque la sinceridad (fuego jupiteriano) con que se expresan suele herir susceptibilidades (carecen de la sutileza del agua y el tacto social del aire).

Papa Francisco, Predominio de Sagitario y Piscis.

Sagitario/Piscis. Júpiter rige a ambos signos y, por lo tanto, los sintetiza. Es un planeta expansivo, llamado el gran benéfico. Sus propiedades son numerosas y casi todas celebradas desde la antigüedad. Las creencias, las riquezas, el misticismo, la suerte, la abundancia, la fertilidad, el extranjero, los viajes largos, la filosofía, los estudios superiores y las leyes. Los últimos dos Papas, Benedicto XVI y Francisco, poseen estos signos en la carta natal, de modo que en sus vidas no sólo la religión ha jugado un papel fundamental, sino también el extranjero. El predominio de Sagitario y Piscis, si Júpiter por posición y estado acompaña, nos habla de personas generosas, optimistas, un tanto exageradas y con una gran cantidad de kilómetros recorridos. Tienen vocación de servicio, se sacrifican en pos de una causa o idea y muchas veces desarrollan una exitosa carrera artística (Maria Callas, Frank Sinatra y Edith Piaf, por ejemplo). Lo peligroso de esta cuadratura radica en la tendencia a caer en fanatismos en donde el nativo se siente "el elegido" (sea una misión religiosa, política, moral, o cualquier otra). Recordemos que los elementos implicados son el fuego (pasión) y el agua (misticismo), mientras que faltan el aire (objetividad) y la tierra (límites). Ejemplos de esto fueron Pinochet y Francisco Franco. El poeta William Blake, quien también nació bajo esta influencia, escribió: "El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduria". Excesos y sabiduría, dos palabras que combinan muy bien con Sagitario y Piscis.

Marilyn Monroe, Géminis con fuerte influencia de Neptuno, regente de Piscis.

Piscis/Géminis. No hay planetas en común en esta combinación, los regentes son los mismos que en la cuadratura Virgo/Sagitario: Mercurio y Júpiter. Sin embargo, los elementos son el aire y el agua, dando lugar a una naturaleza más etérea e intangible. Es el dominio de lo confuso, lo onírico, lo místico y lo esotérico... sí, todo nos lleva a Neptuno, el planeta que tiene mayor afinidad con Piscis. El contacto entre Mercurio y Neptuno entrecruza los lazos emocionales y espirituales (agua) con los mentales y asociativos (aire). Esto desarrolla una imaginación muy poderosa y una intuición potente, lo cual en términos artísticos es muy creativo. De hecho, vemos esta cuadratura en muchos artistas (L.F. Céline, Kanye West, Miles Davis, Bob Dylan). Venus se exalta en Piscis y es el regente esotérico de Géminis, ambos saben crear belleza. Sin embargo, hay una tendencia al escapismo y muy poco contacto con lo real, al nativo le cuesta hacer pie en el mundo (falta la firmeza de la tierra y la voluntad del fuego). Como se trata de los dos signos más duales del zodiaco, hay mucha ambigüedad, inestabilidad, vaguedad. La persona tiende a vivir en mundos imaginarios, inmersa en un típico esquema neptuniano, oscilando entre ilusiones y desilusiones. Sus acciones suelen ser clandestinas, dando lugar a misterios, secretos, traiciones y varios temas de la Casa XII. Un caso conocido es el de Marylin Monroe, que además de los romances duales que se le atribuyen, tuvo durante gran parte de su vida problemas con el alcohol y las drogas. Incluso su muerte se dio en circunstancias confusas, neptunianas (sobredosis de barbitúricos) que aún hoy no se han esclarecido del todo. En su carta natal, además, el tema neptuniano se ve reforzado por la posición de Neptuno cerca de su ascendente.



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domingo, 4 de octubre de 2015

Las cuadraturas y la personalidad (Parte II: Tauro, Leo, Escorpio, Acuario)



Luego de haber abordado las cuadraturas cardinales (Aries, Cancer, Libra, Capricornio) en el post anterior, pasamos a las cuadraturas fijas, que corresponden a los signos de Tauro, Leo, Escorpio y Acuario. Lo que aquí predomina es la energía de acumulación, conservación y estabilidad. Las personas nacidas bajo esta influencia tienen una fuerte inclinación hacia los temas relacionados con las posesiones y los valores (sean económicos o de cualquier otro tipo). Hay, por lo general, una reticencia al cambio y bastante terquedad, ya que son signos que buscan siempre profundidad y control, tanto en sus vínculos como en otros aspectos de la vida.

Tauro/Leo. Esta combinación no encuentra un planeta común, sin embargo, hay características similares en ambos signos. Tauro es sensual, cómodo, le encanta el placer y seguir estrictamente sus hábitos cotidianos. Leo también sabe de placeres, quizás más inclinados a la ostentación y el lujo, pero en definitiva hay un punto de encuentro. Se trata de dos sibaritas, dos que persiguen como nadie el disfrute de los sentidos y, por supuesto, también el dinero. Cuando se combinan la sensualidad corporal taurina y el glamour leonino, la persona destaca por su belleza y es probable que se desempeñe en actividades y profesiones en donde pueda desplegar su estética, elegancia, creatividad y diseño. Lo vemos en las cartas natales de muchas modelos y personas del mundo de la moda, el entretenimiento y el cine. Tales son los casos de Monica Bellucci, Brigitte Bardot, Claudia Schiffer y Laetitia Casta. La tensión solar / venusina además de terquedad puede generar conflictos entre los rasgos más definidos de la personalidad (representados por el Sol: orgullo, autoestima, carácter) y los deseos o asuntos conyugales (representados por Venus: gustos, romances, placeres). También cuesta sincronizar la naturaleza apasionada de Leo, inclinada a los asuntos del corazón, con la prudencia conservadora de Tauro, que prefiere los pies en lo tangible, lo material.

Leo/Escorpio. Estamos ante dos signos en los que predomina el poder. No es casual que en ambos esté representado el poderoso y transformador Plutón, por domicilio y exaltación. Es una combinación que crea mucho drama. La pose teatral y el talento natural de Leo para exagerarlo todo se conjugan con las conductas extremas y los excesos de Escorpio. Las personas nacidas con estos signos enfrentados se caracterizan por ser maestros de la manipulación y el control. Si acompañan otros aspectos negativos en la carta natal, pueden llegar a ser tiránicos y déspotas en muchos sentidos. Esta energía se canaliza muy bien en quienes deben ejercer roles de mando y resistir presiones, ya que tienen mucho coraje, seguridad en sí mismos y capacidad para enfrentar el dolor. Poseen una gran penetración psicológica y conocen como nadie los rincones más oscuros y sórdidos de la personalidad humana, lo cual es muy positivo en términos creativos y artísticos. Los casos de Dostoievsky, Sylvia Plath, Ezra Pound y Roland Barthes, son algunos de los ejemplos más significativos.


Carta natal de Raymond Domenech
Escorpio/Acuario. Entre estos dos signos, muy transformadores, encontramos el planeta de lo original: Urano, por domicilio y exaltación. Urano es conocido por su capacidad para innovar, sorprender, inventar. Lo relacionamos con lo nuevo y propicia revoluciones y cambios (especialmente tecnológicos, sociales, colectivos). Las personas con estos signos suelen desencajar, poseen una rebeldía muy creativa, que les permite desafiar lo establecido para dar un giro copernicano. Por ejemplo, el inventor Thomas Edison tenía un stellium en Acuario y el ascendente en Escorpio. También vemos en estas personas un talento natural para las disciplinas alternativas y esotéricas, principalmente la astrología (el astrólogo Charles E. O. Carter tenía el Sol en Acuario en cuadratura a Júpiter en Escorpio). Es conocido el caso de Raymond Domenech (Sol en Acuario cuadratura Marte en Escorpio), el entrenador francés que utilizaba sus conocimientos astrológicos a la hora de armar sus equipos. Muchas veces son incomprendidos en su tiempo, pero más tarde sus ideas terminan imponiéndose. Tanto Escorpio como Acuario son dos buceadores en lo desconocido, quizás uno más intuitivo (elemento agua) y el otro más mental (elemento aire). La tensión marcial (escorpiana) / uraniana (acuariana) puede generar accidentes, conductas imprevisibles y excentricidades varias. Existe una gran capacidad para captar la energía colectiva y actuar en consecuencia, por eso también vemos esta combinación en las cartas natales de revolucionarios, activistas y pacificistas (Nelson Mandela, Lady Di, John Lennon).

Acuario/Tauro. No parece haber muchos puntos de contacto entre estos dos signos. No hay un planeta que los sintetice, pero podemos rastrear un remoto parentesco. Venus, regente de Tauro, era en la mitología la diosa de la belleza, nacida de la castración de Urano (planeta que rige a Acuario). En este sentido, el contacto sería similar al de Venus/Urano, un blend en el que el amor y la belleza se combinan con la originalidad y la libertad. Por eso muchos astrólogos ven en esta combinación nuevas formas del amor, no sólo la homosexualidad (entendida como liberación) sino también las conquistas colectivas en materia de derechos e igualdad de género, etc. Las personas nacidas bajo esta influencia se verán siempre en relaciones muy poco convencionales, incluso muchas veces desconcertantes, ya que Tauro inclina al apego y Acuario, por el contrario, al desapego. El costado más saturnino de Acuario tampoco es del todo ajeno a Tauro, dado que Saturno está cómodo en su elemento, la tierra. Ambos signos comparten ciertas características de este planeta, tales como resistencia y perseverancia, también terquedad. Como Tauro rige las posesiones y Acuario lo colectivo, una tensión entre ambos puede manifestarse en personas que ponen en evidencia las desigualdades económicas y sociales. Es el caso de Lenin, que en su carta natal tenía el Sol en Tauro en cuadratura a la Luna en Acuario. También el de Marx, que tenía Sol en Tauro y ascendente Acuario.




viernes, 2 de octubre de 2015

Las cuadraturas y la personalidad (Parte I: Aries, Cancer, Libra, Capricornio)




Luna en cuadratura a Neptuno, Venus, Marte y Júpiter.
La cuadratura es un aspecto de 90 grados que tradicionalmente era considerado "maléfico", luego pasó a interpretarse como inarmónico y, un poco más acá, como dinámico. Todo esto no tiene mucha importancia, ya que es normal que con el paso del tiempo y la evolución de las sociedades, encontremos términos más actuales para abordar viejos conceptos. Ya Crowley a principios del siglo XX advertía que la clasificación "maléfica" estaba obsoleta y, por lo tanto, era poco fiable. Pero ese origen "maléfico" lo vemos también en Marte, el planeta que mejor representa por analogía su naturaleza. Decimos que la cuadratura es marcial porque enfrenta, crispa, lucha, desencaja, dinamiza. Por lo tanto, siempre hay que tener en cuenta que donde hay cuadraturas, hay energía. Y mucha. Las cuadraturas suelen trazarse en la carta natal con color rojo, al igual que las oposiciones, denotando agresividad, fuerza, dureza. Recordemos que el rojo es el color de Marte. La cuadratura es la figura geométrica del cuadrado en el círculo de la bóveda celeste, de ahí su falta de armonía. En muchos escritos antiguos de astrología encontramos expresiones como "tener un astro cuadrado a otro".

Más allá de los planetas implicados, los orbes, los signos y las casas (elementos que al combinarse en cada carta natal dan un resultado distinto), podemos definir tres tipos de cuadraturas bien diferenciadas en su esencia. Toman este número de las 3 cuadruplicidades (o modalidades): cardinal, fija y mutable. Sin embargo, dentro del mismo grupo, hay cuadraturas en las que los signos representan energías más afines, por ejemplo en el caso de un planeta que los rige a ambos por domicilio y exaltación.

La cuadratura cardinal opera entre Aries, Cáncer, Libra y Capricornio. Las personas que nacen con estas cuadraturas poseen mucho potencial para iniciar cosas, ya que los signos implicados son pioneros y aportan liderazgo, fuerza, acción. Inclinan a la ambición, las pasiones y la competencia. Por tratarse de signos relacionados con los ángulos de la carta natal, cuentan con un gran caudal de energía que, bien canalizada, facilita la consecución de objetivos. 




Aries/Cáncer. Este tipo de cuadratura contrapone dos energías que están gobernadas por distintos planetas (que además no son afines entre sí, Marte y la Luna). Por lo tanto, no es tan fácil encontrar "una llave" para resolverla. Aries es independiente, enérgico, valiente, imprudente, salvaje. Cáncer casi exactamente lo contrario: dependiente, emocional, previsor, prudente, doméstico. El desafío y la tensión se extienden también hacia ámbitos más concretos: por ejemplo, Aries tiende a la conquista amorosa, Cáncer a la vida familiar. Esta cuadratura tiene analogía con el contacto Luna/Marte, de modo que favorece la impulsividad y suelen aparecer conflictos emocionales, familiares, o en el hogar. Se ve, también, en muchas cartas natales de deportistas famosos, ya que Marte representa la competición y la Luna, la fama (especialmente Marte en Cancer, como por ejemplo en la carta natal de Lionel Messi, en cuadratura a Júpiter en Aries).


Aries/Capricornio. Aquí el planeta que actúa en común es Marte, por domicilio y exaltación. Por lo tanto, el análisis dependerá mucho del estado de Marte en la carta natal. La persona con estos signos es ambiciosa, transmitirá un fuerte liderazgo, poseerá actitud, rasgos y carácter marciales. Influirá sobre los demás, intentará dominar, competir siempre. Si hay más tierra que fuego, y especialmente Marte en este elemento, perseguirá logros materiales, económicos, de status social. En el caso de predominar el fuego, se impondrán la energía, la resistencia y la iniciativa, pero puede faltar constancia en el largo plazo. Por lo tanto, una buena combinación entre estos dos signos señala una poderosa cuadratura marcial. Es el caso de Lady Gaga, Marlon Brando y David Tennant, nacidos con Sol en Aries y Marte en Capricornio.


Libra/Cáncer. Entre estos dos signos no encontramos un planeta en común. Sin embargo, Venus y la Luna, dos de sus regentes, no son antagónicos. Esto inclina a una naturaleza más bien pacífica, receptiva, ya que se trata de dos planetas asociados a figuras femeninas (la madre, la esposa, la amante, etc). Las personas que reúnen estos dos signos no son muy directas ni muy decididas, más bien les cuesta imponerse en muchos aspectos, ya que sus principales intereses radican en el mundo emocional, sea su vida doméstica (Luna) o amorosa (Venus). La tensión puede verse entre estos dos polos (familiar vs. conyugal) o también manifestarse como una inclinación hacia cierta desidia, inacción, o falta de voluntad. En su plano más creativo, esta combinación la tienen varios artistas, ya que Venus corresponde al arte y la Luna, como dijimos, a la fama y el público. Es el caso de Proust, quien tenía Marte en Libra en cuadratura a un stellium en Cáncer. También el de Bryan Ferry, con Marte en Cáncer en cuadratura a un stellium en Libra.


Capricornio/Libra. Esta cuadratura es saturnina, ya que Saturno se domicilia en un signo y se exalta en el otro. Por lo tanto, depende en gran medida del estado del planeta en la carta natal. Las características saturninas se corresponden con la ley, la autoridad, la política, la ambición, el gobierno, la planificación. Las personas con mucha energía puesta en estos signos poseen una naturaleza muy rígida y estructurada. Si otros factores acompañan, tienen un alto concepto de las reglas, la igualdad y la justicia. Por lo tanto, suelen ser severos al juzgar a los demás, pero también a sí mismos. La energía de la cuadratura opone el plano más abstracto e ideal de Libra con el realismo pragmático y muchas veces crudo de Capricornio. Puede haber conflictos entre la autoridad (Capricornio) y la ley (Libra). Un despliegue de mucha energía ligada a las negociaciones, acuerdos, tratados y diplomacia, por eso la vemos en muchos políticos y gobernantes con rigor de carácter. Tal es el caso de la llamada dama de hierro, Margaret Thatcher, con Sol en Libra cuadratura a Júpiter en Capricornio. También los casos de Hitler y Stalin. En los tres, además, Saturno domina en la carta natal.

Continúa: Las cuadraturas y la personalidad (Parte II: Tauro, Leo, Escorpio, Acuario).