jueves, 31 de julio de 2014

La Luna en Libra y la entrada de Mercurio en Leo

La Luna entró en Libra hoy y comienzan dos días de energía venusina. Con esta Luna todos queremos agradar, gustar, complacer. Las energías del ego bajan la guardia y eso beneficia el trato con los demás. Nuestras relaciones se tornan diplomáticas, lo cual ya es un cliché libriano, pero no todo fluirá tan amablemente, recordemos que Marte y Saturno en Escorpio están buceando en nuestras profundidades. Amenicemos y cedamos, un tránsito venusino es siempre una pausa, una tregua en medio de las tensiones. Estamos obligados, profundamente, a ser frívolos, superficiales y captar esa sabiduría libriana de manejar con el más puro clasicismo las relaciones humanas. El don de la galantería y el encanto reinarán, hasta que finalmente la Luna entre en Escorpio y se encuentre con Marte y Saturno, los dos maléficos tradicionales. Entonces será un capítulo aparte. Por dos días, seamos mozartianos.

Probablemente el acontecimiento del cielo actual sea la entrada de Mercurio en Leo (configuración que hemos abordado ya y podemos leer aquí), que influirá a través de un sextil a la Luna en Libra. Tanto Leo como Libra son dos signos muy relacionados con el glamour, el placer, la elegancia y los lujos. Una salida romántica, una gratificación para los sentidos, regalos inesperados, alguien nuevo a quien causaremos una excelente impresión. Mercurio conecta, comercia, conversa, persuade. La Luna señala contextos con audiencias, mujeres, familia. El Sol y Júpiter todavía están juntos en una simbiosis que desde hace un tiempo viene favoreciendo nuestros ámbitos recreativos, lúdicos y ha sacado nuestro niño interior. Como Mercurio se suma a esta conjunción, todas estas cuestiones necesitarán promoción, expresión, divulgación: ha llegado el momento de que los demás nos conozcan, pero también de convencerlos. El teatro, el cine, el drama, el arte. Por si fuera poco, este aspecto se da un viernes, astrológicamente considerado el día de Venus, planeta de los placeres, las artes y el dinero.

Horas más tarde la Luna en Libra formará una oposición con Urano en Aries, y juntos, una gran cruz cósmica con Plutón en Capricornio y Venus en Cáncer. Dependiendo las casas astrológicas de cada carta natal podemos saber qué asuntos estarán implicados. Pero la energía cardinal señala siempre iniciativas, sobre todo cuando Urano participa en ella. Nos costará armonizar (Libra) nuestras emociones (Luna) con las demandas de afecto (Venus en agua) y los asuntos familiares (Cáncer). El poder y las presiones (Plutón) laborales o legales (Capricornio) en tensión con nuevas e inesperadas situaciones o personas (Urano) pueden llevarnos a actuar impulsivamente (Aries) o, peor, vengativa y subrepticiamente (Marte en Escorpio).

Aprovechemos la Luna en Libra para contemplar la belleza, hacer acciones bellas, ser amables, corteses (y no muy sinceros) pero justos. Dice Barenboim: "Hace falta más coraje para hacer la paz que para hacer la guerra". Describe muy bien el coraje pacífico de Libra. No hay que olvidar que la paz de Libra es una paz cardinal.

Mercurio en Acuario




En Acuario, Mercurio siente una afinidad especial, en principio porque aquí comparte la misma triplicidad (de aire) con el signo de su domicilio, Géminis. Recordemos que el famoso astrólogo Alan Leo asocia a Neptuno (regente de Piscis) como octava superior de Venus y a Urano (regente de Acuario) como octava superior de Mercurio; es decir, uno es el amor más refinado y el otro la razón más refinada.


La mentalidad acuariana es progresista, futurista, excéntrica, original y orientada a lo grupal, humanitario y colectivo. Rigen dos planetas: Saturno y Urano. Saturno aporta cualidades relacionadas con el elemento tierra pero acordes al signo aéreo: desapego, frialdad, capacidad de análisis, límites emocionales, cálculo, previsión, metas, objetivos, conciencia social, interés por las leyes y las jerarquías. Urano, planeta eléctrico, tiene influencia sobre las revoluciones, los accidentes, los inventos, la ciencia, los cambios bruscos de paradigma y las causas transpersonales. Es importante consultar estos dos planetas, porque el que esté en mejor estado cósmico será el que influencie con más fuerza a Mercurio en Acuario.


Las personas con Mercurio en Acuario por lo general tienen una manera de pensar innovadora. Por eso destacan siempre en la ciencia, el arte o en movimientos políticos y colectivos (asambleas, sindicatos, marchas, ONGs). Tienen un marcado sentido de pertenencia al grupo y viven rodeados de amigos (muchos de ellos excéntricos). Sus convicciones son fuertes por su energía fija, pero el elemento aire los vuelve poco prácticos y con tendencia a la dispersión. Sus ideas evolucionan a través de cambios bruscos e inexplicables, por lo que son muy impredecibles. Hay que entender esta necesidad de cambio como una manera de refrescar y revitalizar. La energía que trae Acuario es precisamente la del aguador que vemos en la constelación: el que fertiliza arrojando sus cántaros de agua para el nacimiento de lo nuevo y lo futuro. La rebeldía es otra característica afín a estas personas y tiene el mismo objetivo: romper con las convenciones, normas y tradiciones para desterrar los prejuicios y todo aquello que ha quedado obsoleto. Muchas veces esto tiene un costo emocional e individual, ya que por su naturaleza inestable les cuesta involucrarse y comprometerse en un nivel más personal e íntimo. Algunas personalidades con Mercurio en Acuario son: Mozart, Steve Jobs, Martin Luther King.



miércoles, 30 de julio de 2014

Mercurio en Capricornio




Mente práctica, responsable y orientada a los objetivos materiales y profesionales. Saturno rige aquí, el planeta de los límites y los obstáculos, por lo que si no se encuentra en buen estado cósmico o con malos aspectos en la carta natal puede generar mucha estrechez de miras y exceso de utilitarismo. Bien aspectado da buen juicio, notables dotes para la ciencia y actividades que requieran paciencia, perseverancia y esfuerzo debido a su notable disciplina, constancia y resistencia.


Las personas con Mercurio en Capricornio tienen capacidad de mando y autoridad, y por lo general ocupan cargos jerárquicos si otros aspectos de la carta así lo indican. El elemento tierra y la energía cardinal hacen una combinación muy favorable para la obtención de los proyectos personales, los cuales estarán relacionados con el intelecto.  La regencia de Saturno les da seriedad y muchas dificultades para conectar con el mundo emocional, propio y ajeno. La frialdad y el realismo saturninos los tornan a veces maquiavélicos y con gran destreza para escalar posiciones sociales. El anhelo de poder los hace casi siempre estar rodeados de personas influyentes y jerárquicas, sobre todo en el mundo de la política y las finanzas. Tienen además un especial manejo de los tiempos, por lo que son excelentes estrategas.

Si Saturno está en elemento tierra (Tauro, Virgo, Capricornio) la mentalidad actuará con prudencia y responsabilidad y priorizará los asuntos pragmáticos y realistas. En elemento agua (Cáncer, Escorpio, Piscis) puede haber limitaciones e inseguridades afectivas que condicionen las facultades intelectuales y las relaciones con los demás. En fuego (Aries, Leo, Sagitario) el entusiasmo dificulta la aceptación de límites y puede haber excesos. En aire (Géminis, Libra, Acuario) se despliegan las facultades analíticas, ya que este elemento es afín a Mercurio.

martes, 29 de julio de 2014

Mercurio en Sagitario




Mente amplia, filosófica y positiva. Mercurio no está precisamente cómodo en Sagitario (su domicilio es el signo opuesto, Géminis). El elemento fuego aporta una actitud optimista y vital, que bajo la regencia de Júpiter se canaliza hacia temas sobre el sentido de la vida y la búsqueda de una filosofía personal en la cual creer. Sagitario es el signo que sigue a Escorpio y, como tal, es la alegría después del dolor y la transformación. La mirada más allá de las limitaciones terrenales y en donde comienza a jugar un papel fundamental la fe.

Los nacidos con Mercurio en Sagitario suelen estar convencidos de todo. Incluso si son ateos encontramos ese fervor del religioso aún cuando se lo utilice para negar la existencia de Dios. No les importa tanto demostrar sus verdades empíricamente (como lo haría Virgo), sino sentirlas y sobre todo vivirlas (claramente como no lo haría Virgo). Llegan a adquirir una gran sabiduría, pero muchas veces en forma autodidacta y personal. Es probable que sus asuntos intelectuales tengan que ver con el extranjero (viajes e idiomas), las leyes superiores, la fe, la religión, la filosofía y también los estudios (universidades, academias). Muchas veces son guías, y como Mercurio rige también los caminos, suelen trabajar en turismo. Este compromiso con ideas superiores y lejanas les hace perder de vista muchos detalles y, como Sagitario es mitad hombre mitad caballo, pueden herir con sus palabras por falta de tacto.

Es importante aquí el planeta Júpiter por ser el regente. Moldeará las facultades mentales según su signo y elemento. Si Júpiter está en signos mercuriales como Géminis y Virgo se nivela la expansión y el optimismo sagitariano (a veces extremo) con características más racionales y analíticas. Por el contrario, un Júpiter en fuego (Aries, Leo y Sagitario) incrementará el impulso y el entusiasmo, pero puede haber excesos. Si Júpiter está en agua, sobre todo en Piscis o Cáncer (domicilio y exaltación) dará una mente más soñadora e intuitiva. La tierra conferirá un criterio pragmático: en Tauro más orientado a la búsqueda de placer, arte y solvencia económica; en Capricornio, menos cómodo por estar en caída y domicilio de Saturno, hacia la objetivos en el plano laboral y de posición social.


lunes, 28 de julio de 2014

Mercurio en Escorpio






Ácido, irónico, sarcástico e incluso hasta cínico. Así es Mercurio en Escorpio, una mentalidad intensa, profunda y transformadora. Debido a la regencia de Marte y Plutón en este signo, es de gran importancia corroborar el estado cósmico de estos planetas en la carta natal. Si se hallan en dignidad (Marte domiciliado en Aries o Escorpio, o exaltado en Capricornio, Plutón en Escorpio) las cualidades escorpianas se intensificarán. Las personas con este Mercurio natal, al igual que aquellas con mucha casa 8 o Plutón en casa 1, tendrán rasgos escorpiónicos sin tener necesariamente el Sol o el Ascendente en Escorpio. Tal es la fuerza del signo.


Debido al elemento agua, Mercurio en Escorpio está dotado de una gran intuición que te disecciona sin haberte preguntado nada. Los rayos X escorpianos indagan en todo lo oculto y el lado oscuro de las personas y los lugares. Su naturaleza es misteriosa y reservada; y los nacidos con este Mercurio muchas veces se encuentran en situaciones en las que tienen que desenmascarar tabúes o secretos (sobre todo familiares).

Los temas que atañen a este signo están muy conectados con la casa 8: el deseo sexual, el inconsciente, las herencias, el dinero de los otros (sobre todo del cónyuge), el poder, las crisis, las revoluciones, las purgas de todo tipo, la muerte, la resurrección, los crímenes, los misterios y tabúes. Lo reprimido para revelar, el ocultismo y el submundo emocional. Los sentimientos más intensos y oscuros (odio, venganza, pasión).

Muchas veces, cuando malos aspectos así lo indican, estas personas viven sospechando en exceso de todo y todos, creando infinitas conspiraciones mentales contra ellos. Deben aprender a dejar pasar, a disfrutar más o mantener una relación más amena con la superficie de las cosas. La mente escorpiana puede alcanzar un desarrollo superior si logra no centrarse siempre en los aspectos dolorosos y críticos de la existencia.

Algunas personalidades con Mercurio en Escorpio son Oscar Wilde, John Lennon y Gandhi: los tres tuvieron que enfrentarse a lo establecido y desenmascarar a la sociedad de su tiempo. No hay que olvidar que muchos consideran a Urano, planeta asociado a las revoluciones y los cambios drásticos, exaltado (es decir, potenciado) en el signo del escorpión.

Mercurio en Libra






Mente balanceada, armónica y estética. Mercurio en Libra adquiere las propiedades mentales del elemento aire pero influenciadas por la regencia de Venus, planeta del amor, la paz y la belleza. Los nacidos con este Mercurio son personas que constantemente buscan un balance en sus juicios, el equilibrio entre los opuestos. Si conoces a una persona que siempre quiere quedar bien con Dios y con el Diablo y lo mejor de todo (o lo peor) es que lo logra, seguro tiene a Mercurio en Libra.




En Libra comienza nuestra relación con los demás (la casa 7) y Mercurio aquí se define intelectualmente a través de los otros. Tiene en cuenta siempre distintos puntos de vista y se ve muy influenciado por la opinión ajena, por lo que a veces cede demasiado. Esto es así porque las fuerzas del ego (regencia de Marte), que comienzan en Aries, llegan a su ocaso en Libra (regencia de Venus y Saturno). El afán de no confrontar y agradar a todo el mundo de este Mercurio puede ser benéfico en situaciones favorables, pero no cuando hay que afirmarse y defender una posición. Oscilar siempre entre dos lados genera una indecisión crónica, que puede volverse un problema. Desarrollar más decisión e impulso sería conveniente.


Es un Mercurio con un sentido muy estricto de los límites, las formas y las leyes, destacándose en asuntos o profesiones relacionadas con el mundo judicial (abogados, fiscales, jueces, peritos). Por sus dotes para la diplomacia y las relaciones sociales esta posición planetaria es ideal para trabajar en grupo o en un sentido corporativo. En general, facilita las comunicaciones y los contactos en el mundo del arte o en ámbitos que requieran un sentido estético cultivado. También inclina a la búsqueda de la belleza en todas sus expresiones: la moda, el diseño, la elegancia, la música y las artes.

domingo, 27 de julio de 2014

Mercurio en Virgo




Mente detallista, clínica y sintética. Rige Mercurio pero en su versión de elemento tierra: hay más pragmatismo y pudor que en su domicilio habitual en aire (Géminis). Pensamiento con aptitudes para la ciencia, analítico, solventado en pruebas concretas. Dada su capacidad de previsión, los nativos con este Mercurio son maestros de la cautela y la planificación, no dejan nada librado al azar. La obsesión de Virgo es tenerlo todo bajo control, lo cual, sabemos, es prácticamente imposible.



Personas con este Mercurio tienen un especial interés por la medicina, la ciencia, la tecnología y las comunicaciones. También suelen ser serviciales y domésticos, no les gustan mucho las sorpresas ni los cambios, y les cuesta saltearse las cuidadosas rutinas que se han encargado de elaborar con minucia y dedicación. Lo cual los vuelve muy poco espontáneos.

Sus ideas tienden a ser un tanto conservadoras y pragmáticas, porque el elemento tierra los vuelve escépticos frente a todo aquello que escape a la realidad. Esto da una mentalidad muy crítica y muchas veces con poca tolerancia a las imperfecciones. Sin embargo, tratándose del signo de la Virgen, existe un costado espiritual orientado a la purificación personal a través de hábitos saludables para el cuerpo, al que suelen tratar con un cuidado religioso, a veces excesivo. Es por esto que temas como la alimentación, las dietas, los ejercicios físicos, la prevención y la higiene son constantemente abordados por aquellos que tienen a Mercurio en Virgo.

Mercurio en Leo






Mente brillante, espontánea y de gran autoestima. El Sol rige y por lo tanto es fundamental consultar su posición natal para conocer mejor su naturaleza intelectual. Si está en elemento fuego (Aries, Leo, Sagitario) fluirán la fuerza y la vitalidad, incrementando el brillo personal. En elemento aire (Géminis, Libra, Acuario) aportará flexibilidad y reflexión. En agua (Cáncer, Escorpio, Piscis) se diluirá en gran medida el impulso del fuego y dará curso a pensamientos más intuitivos y cautelosos. En tierra, se orienta hacia objetivos más pragmáticos.


Este Mercurio natal da una capacidad de orden y coherencia que influye en los demás, aportando carisma y autoridad a través de sus aptitudes mentales. Gusto por el drama, el arte y todo lo que implique creatividad. Puede haber una tendencia a la exageración conceptual y dependencia excesiva al reconocimiento ajeno. Los nacidos con este Mercurio suelen tener ideas muy personales y autorreferenciales, sobre todo si otros elementos de la carta natal (mucho fuego, Aries o Casa 1) indican esa dirección. Se destacan al hablar y tratar con el público, demostrando una gran capacidad de persuasión. Las personas con esta posición planetaria pueden parecernos leoninas aún cuando no tengan el Sol en Leo, porque Mercurio juega un rol muy importante en el desarrollo de la personalidad y es a través de él que elaboramos nuestra manera de pensar.


sábado, 26 de julio de 2014

La Luna y Júpiter juntos, los dos en Leo

Hace dos días La Luna en Cáncer se unió a Venus y Mercurio, planetas personales, para favorecer todo nuestro ámbito doméstico y familiar. Ahora pasó a Leo: ¿cuál es su mensaje?


En principio, evaluemos que pasamos de una energía acuática (Cáncer), relacionada con las emociones y la sensibilidad, a otra cosa muy distinta: al calor, el entusiasmo y el despliegue que aporta el fuego (Leo). En Leo todos queremos brillar, ser felices y alegres. Pero sobre todo hacer felices y alegres a los demás, porque no hay como la generosidad leonina. Y si no lo intentamos cuando la Luna transita este signo, habremos dejado pasar una buena chance. Leo también quiere feedback, reconocimiento, estima y halago, así que no ahorrará recursos en su embellecimiento personal y aquí es donde empieza a jugar el famoso gasto (en algunos casos derroche) leonino. También consideremos que la Luna en Cáncer cerró un ciclo (al igual que hace poco Júpiter, que se fue de Cáncer): en nuestra zona canceriana de la carta natal se verá reflejada esa conclusión. Con la Luna Nueva en Leo, todo tiene el sabor del comienzo y con la Luna Llena vendrán los frutos que nos toca sembrar en estos días. De la conjunción con el Sol (identidad) en su domicilio, la Luna absorberá confianza y seguridad, pero es Júpiter (crecimiento, expansión, buena suerte) el que marca un momento clave como no sucedía en este signo desde hace 12 años.

Como combustible para este caudal ya de por sí bastante intenso, tenemos una conjunción con Júpiter, que no es precisamente un planeta al que le guste la moderación. Sumemos la cuadratura (el aporte marcial) de Marte en los primeros grados de Escorpio y tenemos un combo explosivo. Pueden explotar cosas, literal o simbólicamente. Dos energías antagónicas chocan: por una parte nuestro deseo de agradar, gustar y ser estimados (Luna en Leo) y, por otra, la necesidad estratégica, plutoniana, intensa, de adquirir poder (Marte en Escorpio).

Los romances y los niños (ambos asuntos elementales para Leo) se vuelven el centro de nuestra vida ahora. Dependiendo, claro, de la propia carta natal de cada cual. Respecto al plano amoroso, Marte en Escorpio aporta su sensualidad y magnetismo, que influirá más fácilmente en los signos de tierra y agua (Tauro, Virgo, Capricornio, Cáncer, Piscis). Estos signos van a sentir esa presencia silenciosa y poderosa, insinuante y provocativa. Es una invitación a algo nuevo, pero intenso, y como todo lo intenso, transformador. Los signos de fuego y aire estarán menos interpelados por esta energía marcial pero en cambio recibirán con más naturalidad la leonina. Es una época, y esta Luna lo reafirma, para jugar y ser un poco niños (estamos cerca del Día del Niño, que también cae bajo el Sol en Leo). Para Aries, Leo, Sagitario, Géminis, Libra y Acuario, estos tránsitos planetarios sacarán a la luz sus aspectos más lúdicos y alegres. Sin embargo, revisen sus cartas natales y presten atención a sus planetas en agua y tierra: quizás estos juegos de aparente inocencia escondan las subrepticias motivaciones que Marte inspira desde su tránsito por Escorpio.


viernes, 25 de julio de 2014

Mercurio en Tauro





Mente taurina: avanza lentamente pero a paso firme. Muy condicionada por sus propios valores, a menudo peca de terquedad. La regencia de Venus aporta una disposición empírica, pragmática y sensorial, procesando los datos concretos de la existencia y no dejándose engañar por ilusiones ni planteos demasiados conceptuales. Tiende a buscar la armonía, la belleza y la estabilidad personal. En general, las personas con este Mercurio suelen tener un elevado criterio estético y artístico, sobre todo si Venus está en buen estado cósmico y en sus signos afines (Tauro, Libra y Piscis). Mente reticente a cambiar de pensamientos e ideas, su fuerte está en su constancia y perseverancia.


Mercurio en Géminis



Mente veloz, ágil, dual. Siempre oscilando entre dos conceptos, dos ideas, dos cálculos, todo lo piensa doble. La regencia es de Mercurio, estando aquí el planeta en su domicilio, de modo que se realzan sus cualidades intelectuales. El aire confiere volubilidad y mutabilidad, por lo que tiende a la dispersión, pero también a la adaptabilidad y flexibilidad. Es una mente libre, independiente y dinámica, con una constante avidez de novedad y conocimiento. Tendencia al escepticismo y a cuestionar las verdades establecidas. Se destaca más por sus preguntas que por sus respuestas. Puede ver las dos caras de un asunto muy fácilmente y desarrollar dos o más tareas a la vez. Gran talento discursivo y para todo aquello que está relacionado con la palabra. Los intereses son variados, con especial énfasis en la comunicación y la tecnología asociada a ella (smartphones, tablets, redes sociales).


Mercurio en Aries




Mente rápida, sagaz, impulsiva, de gran iniciativa. Rige Marte: prefiere actuar (en este caso, hablar o gritar) antes que pensar. Su desempeño estará condicionado por el estado cósmico de este planeta. Por su honestidad y sinceridad a veces peca en sus formas, un tanto agresivas. Si Marte en la carta natal está en signos de fuego (Aries, Leo, Sagitario) se potenciarán las cualidades impulsivas y enérgicas de la mente. Un Marte en elemento aire (Géminis, Libra y Acuario) puede devolverle la naturaleza reflexiva y mercurial. En elemento agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) primará una veta más emocional e intuitiva. El elemento tierra (Tauro, Virgo, Capricornio) moldeará una mente más pragmática y tranquila. Esta regencia marcial señala que se trata de una persona intelectualmente desafiante, pionera, competitiva y a menudo beligerante. Le interesan los temas relacionados con los deportes, las guerras, la política y todo lo que implique algún tipo de militancia.

Mercurio en Cáncer



Mente nostálgica, emocional, orientada al pasado y la fantasía. Rige la Luna: siento, luego pienso. Gran imaginación, sensibilidad y capacidad de asociación. Muy buena memoria, pero sobre todo para recordar aquello que tiene valor afectivo. Talento sutil para la percepción de los ánimos y sentimientos ajenos. Como los demás signos de agua, posee mucha intuición y prudencia. Buen entendimiento con el público, las audiencias y las mujeres. También tendencia a escribir, leer o realizar trabajos intelectuales de noche, por la regencia de la Luna, que aporta inestabilidad y falta de constancia. La importancia de la Luna y el signo en el que se encuentre es fundamental, porque este Mercurio depende de ella. Con una Luna en signos de fuego (Aries, Leo, Sagitario) se exaltará el idealismo, la creatividad y el carisma personal. En signos de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) se reforzará el lado emocional e intuitivo, aunque también una tendencia a la ciclotimia. En signos de aire (Géminis, Libra y Acuario) prevalecerán las facultades mentales más abstractas y estratégicas. En signos de tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) dominará la estabilidad y una idiosincrasia cautelosa, pragmática y algo conservadora.


jueves, 24 de julio de 2014

La Luna en Cáncer y en conjunción con Venus

Hoy amanecimos con el tránsito lunar por el signo de Cáncer, signo de la familia, el hogar y los recuerdos. Sabemos que la Luna cada dos días cambia de signo y con ella se activan otros tránsitos planetarios, tanto a nivel general como personal.

Cuando la Luna está en Cáncer, las emociones están en su domicilio, ya que la energía lunar es afín al signo del cangrejo. Es un buen momento para abrirnos emocionalmente y focalizarnos en nuestro entorno inmediato, doméstico, familiar. Todas las situaciones que impliquen protección, nutrición y resguardo se vuelven prioridad durante estos días.

La conjunción con Venus aporta armonía, paz, la búsqueda de belleza y un poco de pereza. También favorece el ingreso de dinero por cuestiones lunares: la noche, las mujeres, la familia, bienes raíces, el pueblo y todo lo relacionado con las audiencias.

Mercurio también está participando de la conjunción, indicando el carácter racional, comunicacional, del plano lunar y canceriano. Es probable que no sólo estemos especialmente sensibles sino que además necesitemos comunicarlo, ponerlo en palabras. A Mercurio se lo relaciona con los viajes, y cuando está con Venus y la Luna, quizás sea una buena posibilidad para hacer un viaje (físico, placentero, por Venus; o mental por Mercurio) a lugares de nuestra infancia o que nos traigan recuerdos (ya que la energía canceriana permanentemente se nutre de ellos). 

Esta Luna seguramente traerá asuntos del pasado. Nos invita a reflexionar (Mercurio) acerca de nuestros orígenes (Cáncer) y por lo tanto es probable que aparezcan personas y situaciones que nos obliguen a dicha tarea. Venus también indica asuntos monetarios y relacionados con el hogar, la fantasía y la niñez, por lo tanto puede haber gastos en estos ámbitos.

Respecto a la cuadratura con Urano en Aries, debemos cuidarnos de ser impulsivos y reaccionar agresivamente, pero como Saturno y Neptuno están en buenos aspectos (ambos en trígono) podrán aportar estabilidad, madurez y balance. Plutón opuesto nos impone intensidad, bucear en las profundidades. Como está en Capricornio (signo del esfuerzo, el trabajo y los límites) quizás nos ponga en conflicto con estructuras y reglas, sobre todo en el entorno laboral, que no está favorecido por esta Luna.

Mientras la energía solar está domiciliada en Leo y recibiendo un caudal expansivo por la conjunción con Júpiter, la Luna en Cáncer nos plantea cuán importante es para todo crecimiento personal tener las emociones bien aspectadas. Y por cierto, en lo que a emociones respecta, no hay signo más experto que Cáncer.

Para Aries, esta energía lunar recaerá en los asuntos familiares y del hogar. Para Tauro en lo que respecta a comunicaciones, viajes cortos y hermanos. Para Géminis, ganancias y confort personal. Para Cáncer, especialmente en su personalidad y deseos personales, serán el centro de atención. Para Leo, introspección y fructíferos momentos de soledad en los que se encontrarán a sí mismos. Para Virgo, emociones por amigos, grupos y metas personales. Para Libra, el mundo emocional y familiar se mezcla con el ámbito laboral. Para Escorpio la energía circulará en torno a sus ideas, al sentido de sus vidas, a los asuntos legales o extranjeros, incluido un viaje. Para Sagitario, asuntos de herencias, préstamos y dinero. Para Capricornio, el mundo emocional compartido con la pareja. Para Acuario, la salud, las dietas y el cuidado del cuerpo. Para Piscis, emociones a través de diversiones, hobbys y niños, también los romances.




miércoles, 23 de julio de 2014

Compatibilidad astral



¿Cómo ligar a un Aries ascendente Leo?, googleó alguien y dio con nuestra columna anterior, que puede leerse haciendo click acá. Como llegaron luego otras preguntas por el estilo, nos proponemos abordar la cuestión de la compatibilidad astral.


En principio, tenemos que aclarar que el estudio de la sinastría, que es la comparación de dos cartas natales, requiere fechas, horarios, latitud y longitud exactas, lo cual, no tendría ningún sentido en un artículo como este, ni tampoco es nuestra intención. Antiguamente la astrología estaba demasiado preocupada por los hechos concretos, las reglas morales y códigos sociales. Hoy esa astrología nos importa menos, acaso porque hace ya bastante que los hechos dejaron de tener la jerarquía que tenían, dando paso a las interpretaciones, a las ideas (incluso al marketing y la publicidad) que tenemos de ellos. Por lo tanto, con el advenimiento de la democracia, la estadística y las telecomunicaciones era lógico que la astrología repensara su campo de acción. Tomando herramientas y perspectivas de otras disciplinas más actuales, derivó en un abordaje más ligado al autoconocimiento, en donde el individuo o si se quiere el Yo se priorizó, dejando atrás la antigua concepción del hombre como títere del destino. Lo explica claramente Dane Rudhyar: "Si deseamos tratar de los sucesos físicos obvios para nuestros sentidos, las leyes de Newton funcionan satisfactoriamente; y la astrología clásica, que trabajaba con unos significados definidos para cada posición y aspecto planetario, también funcionaba bien en relación con el tipo de sociedad en que vivían las personas del siglo XVII. Pero hoy nos enfrentamos con un mundo diferente, un mundo de energía atómica y de vastas metrópolis, de carteles y comercio, con relaciones sociales y personales tan complejas y fluidas que gran número de individuos se ven atrapados en dificultades sociales y en condicionamientos psicológicos ante los cuales las viejas técnicas nada pueden hacer. Para esta clase de mundo es para lo que necesitamos a la astrología, tal como los físicos necesitaron una nueva álgebra y una nueva física para controlar las transformaciones y las desintegraciones atómicas -incluso a pesar de que los conceptos clásicos de física y astrología siguen siendo de mucha utilidad en lo que respecta a situaciones y problemas típicos".

Podríamos afirmar, parafraseando al escritor Antonio Di Benedetto, que el destino es como la libertad: no está allá, sino en cada cual. El futuro de una persona es su carácter, sus miedos, sus virtudes, en definitiva, todo lo que ya lleva en sí misma y está escrito en su carta natal. Por eso los astrólogos clásicos, de Ptolomeo a Morin, lo aseguraban: no hay nada que esté fuera de ella. Conocer(se) es ya pronosticar. Y cuanto más conozcamos nuestra carta natal, más aptos estaremos para entender a las personas que nos rodean, y, sobre todo, de qué manera y por qué nos vinculamos con ellas. Como dice también Dane Rudhyar: en astrología los acontecimientos no le suceden a una persona, sino que una persona le sucede a los acontecimientos.

La compatibilidad astral no debe plantearse como una suerte de brebaje mágico capaz de influir en la persona que nos interesa. Lo que sí vamos a notar, a medida que entendamos las zonas de nuestra carta y la del otro, es con qué (a veces asombrosa) exactitud encajan entre sí las partes, como una suerte de legos diseñados para que hasta un niño pueda encastrarlos fácilmente. Todo lo que nos gusta del otro, todo lo que deseamos, lo llevamos tallado en ese mapa astral que es nuestra carta natal.


Entre el sol en Aries y el ascendente Leo, por volver al ejemplo anterior, lo que tenemos es un aspecto que la astrología tradicional llama armónico, un trígono de fuego. Esto quiere decir a grandes rasgos que la personalidad está en concordancia con la individualidad y que (a menos que otros aspectos natales difíciles predominen en la carta) es una persona de acción. Las personas con marcada proporción de fuego en la carta natal (y de hecho el ascendente y el sol, corresponden a dos puntos importantes) tienden a imponer su voluntad sobre los demás. Ellos tienen el fuego divino, recordemos que entusiasmo viene de en theos: literalmente, tener un Dios adentro. Podemos, entonces, estar seguros de algo: nuestro deber no será actuar, sino hacerlos actuar. Mejor dicho, ellos mismos darán el paso inicial, nosotros sólo tenemos que propiciarlo. A los arianos les encantan los desafíos, y si tienen ascendente Leo, como en este caso, aún más. No olvidemos que Leo es un signo que crece ante los obstáculos. Desafiarlos puede ser un punto a favor, quizás priorizando el humor en lo que respecta a Aries y el elogio si su costado leonino es el que se impone. O combinar los dos: ¿por qué no un elogio con humor?

Partiendo de esta premisa, tenemos que decir que algunos signos corren con ventaja en este arte y son los que forman el trígono de aire: Géminis, Libra y Acuario (ya sea en el Sol, en el ascendente o tener varios planetas en signos aéreos). ¿Por qué? Bueno, en primer lugar el aire alimenta el fuego, por eso en astrología se considera que los signos de aire armonizan (forman un aspecto llamado sextil) con los de fuego (Aries, Leo, Sagitario). Y lo más importante de todo: ni Géminis, Libra o Acuario tienden a tener un ego que pueda desafiar al de un Aries o un Leo (y mucho menos en este caso, en donde el ego del ascendente está ocupado luchando contra el ego del sol). De hecho, si le preguntáramos a un Aries o un Leo cómo conquistarlos, sin dudarlo y al unísono contestarían: "haciéndonos caso". Mandar es un arte que manejan a la perfección. Así que una excelente idea para conquistar a un Aries ascendente Leo podría ser tener el Sol (o el ascendente) en Libra (para interpelar su costado ariano), o en Acuario (su costado leonino) o en Géminis (sus dos lados, puesto que los gemelos son, en efecto, duales). O al menos, parecerse bastante a estos signos. El aire corresponde a la mente, así que no estaríamos del todo errados al decir que el alimento de los signos de fuego es la inteligencia y sus derivados. Dale a un signo de fuego proyectos, abstracciones y palabras: te devolverá todo eso hecho realidad. Personas con una carta natal en donde predomine la tierra o el agua se verán tentados a operar en el terreno de los bienes materiales o los sentimientos.

No lo intenten en sus casas: ni Aries ni Leo, y mucho menos una persona con los dos signos cooperando entre sí será demasiado sentimental ni demasiado materialista (a excepción quizás de Leo, bastante acostumbrado al lujo y al elogio, pero tiene menos que ver con los bienes en sí que con los honores que de ello se derivan). Lo que no implica que deban desestimarse los sentimientos o la estabilidad, sino que la prioridad para los signos de fuego es el marco/entorno/espacio en donde puedan expresar su creatividad. Con los otros signos de fuego también existe compatibilidad. Sin embargo, en toda relación se necesita un complemento y en el caso de dos signos de fuego hay que tener cuidado: la competencia entre los egos puede ser superior a las cosas en común. Como explicó el célebre astrólogo Carter, los aspectos armónicos (sobre todo los trígonos) son menos propensos a los logros, ya que indican un cierto conformismo entre las partes. Y precisamente en amor se necesita, lo sabemos, ese chispazo que nos saque del cómodo letargo o zona de confort, como suele decirse.


El ascendente o cuando la astrología no coincide conmigo




Típica consulta astral: sos leonino pero no tenés carisma; o canceriano y no sos popular; o capricorniano y no te vestís de negro. Conoces a un ariano que te parece extrañamente poco irritable, poco combativo. Tenés una amiga a la que, aunque nació bajo el Sol en Sagitario, nunca le viste un átomo de aventura y menos de viaje. Más que indicar un error astrológico, estas aparentes contradicciones indican que el Sol no es lo único que cuenta en la carta natal.

Los astrólogos suelen decir que entre el Sol, la Luna y el Ascendente está el 60% de las características del nativo. Sin embargo, todavía restan los demás planetas. Y el sistema de división de casas, algo así como casilleros astrales que corresponden a distintas áreas de nuestra vida.



El Ascendente, el signo que asciende sobre el Este cuando nacemos, es nuestra versión exterior. Le corresponde la casa 1: el yo, la personalidad, la apariencia física. Por eso es que tenemos una figura (tanto física como social) más acorde a su signo que al del Sol. Es como si quisiéramos ser nuestro ascendente. El clásico astrólogo Morin de Villefranche, Sol en Piscis, decía que al tener ascendente en Aries era rápido para enojarse, pero como su Marte estaba en Cáncer tardaba en vengarse, ya que es el planeta que refiere nuestra manera de defendernos y afirmarnos en el mundo y en Cáncer está en caída, además de que se trata de un signo acuático (más ligado a la empatía y los sentimientos que al impulso y el combate marciano).

Con el Sol en Géminis y el ascendente en Libra, por ejemplo, el nativo proyecta hacia afuera la imagen de una persona comprometida con la armonía, el equilibrio y las maneras civilizadas, amante del arte no a un nivel profundo o bohemio (como podría ser el caso de un ASC Escorpio o Piscis) sino más bien con esa distancia ecuánime y un poco clínica del coleccionista. Sin embargo, los que conocen un poco más a esa persona, la encuentran algo fluctuante e irresponsable, teñida de rasgos aniñados tanto psicológica y físicamente, cualidades distintivas del signo de los gemelos. También en términos morales se plantean diferencias. El ascendente libriano está íntimamente ligado a la justicia (no sólo es el signo de la balanza, también opera en el fondo Saturno, su regente nocturno y en exaltación, que es el maestro de la responsabilidad y los límites). En cambio Géminis es, como el antiguo dios Mercurio (al que se lo asocia), un signo sin tantas preocupaciones morales: contiene todos los lados que le toca abordar, se los apropia y se mimetiza con ellos, por su afán de dualidad, movilidad y conocimiento.

Pasemos al curioso caso del Sol en Leo y, por ejemplo, un ascendente en Cáncer. Es probable que el nativo sea interpelado por sus allegados como una suerte de psicólogo, ya que exterioriza una sensibilidad especial (Cáncer es agua cardinal, lo suyo son los sentimientos y saber escuchar, interpretar, no olvidemos que la Luna es su regente y se la asocia con nuestras emociones, pero también con la confidencia femenina y el público en general). El Sol en Leo se mostrará desconcertado ante semejantes planteos intimistas, ya que los leoninos son los reyes del zodiaco, amantes del teatro, es decir, de los hechos más que de los sentimientos. Su afán de magnanimidad se verá eclipsado por ese yo social que instaló el ascendente, más propenso a escuchar, ya que nadie escucha mejor que los cancerianos.

Sol en Capricornio y ascendente Géminis. En apariencia, mutable y de aire. En el fondo: cardinal y de tierra. Un adepto a las palabras en todo sentido. Será un tanto despistado pero, sin que nos demos cuenta, nos hará creer las cosas con facilidad (recordemos que Mercurio era también el dios de los comerciantes). Tendrá flexibilidad y espontaneidad, una tendencia liberal, un aire extrovertido, cultural y será un excelente conversador. Sin embargo, el Sol en Capricornio hace de sus nativos maestros del cálculo, con claras metas, goal-oriented: no dará un solo paso sin haberlo previsto y lo más probable es que termine sorprendiéndonos con sus ambiciosas jugadas, dignas de un ajedrecista.




Un caso conocido es el de Woody Allen, cuyos personajes meticulosos y neuróticos, de tendencia freak, parecen todo el tiempo preocupados por minucias, características que corresponden a su ascendente en Virgo, cuando en realidad sus películas tienen un alcance filosófico mayor, acorde a su Sol en Sagitario.

Por esto es que muchos astrólogos consideran que es un error llamar a las personas cancerianas o geminianas sólo por el hecho de tener el Sol en Cáncer o en Géminis. Sin embargo, un conocimiento de cada signo en particular, si bien es incompleto, ayuda a la hora de entender las múltiples combinaciones que se dan en una carta, tan diferentes unas de otras como caracteres y destinos existen.

Los aspectos entre el ascendente, el Sol y la Luna pueden ser armónicos o inarmónicos de acuerdo a la relación de los signos entre sí. Tomemos el caso de una persona con el Sol en Tauro, el ascendente en Piscis y la Luna en Leo. Entre el Sol y el ascendente el aspecto es armónico, ya que se trata de un sextil entre tierra (Tauro) y agua (Piscis). Esto equivale a decir que no le costará demasiado trabajo integrar su personalidad o su vida social con lo que ella realmente es (su Sol natal). Sin embargo, entre la Luna y el Sol tenemos una cuadratura entre un signo de fuego y uno de tierra, lo que traerá no pocas dificultades a la hora de vincular sus emociones (la Luna) intensas, teatrales y magnánimas (leoninas) con el pragmatismo prudente, reservado y perseverante (algo terco) de su sol taurino.

Por último, el ascendente puede explicar las parejas inexplicables. Cuando nos encontramos con dos Soles irreconciliables, que sin embargo están juntos contra todos los pronósticos, es muy probable que estemos ante un caso de compatibilidad a través de los ascendentes. Por ejemplo, el inquieto Sol en Aries encontraría difícil sobrellevar una relación con el prudente Sol en Capricornio, a menos que entrara en juego el ascendente Libra, su signo opuesto/complementario. Por lo general, la mayoría de las personas que atraemos (y nos atraen) son del signo opuesto a nuestro ascendente.

Si bien el tema compatibilidad es mucho más extenso, ya que entran en juego otros planetas y aspectos, a continuación detallo una breve lista descriptiva para cada ascendente:

ASC ARIES: signo de fuego, cardinal. Regente: Marte. La impulsividad es su fuerte. Pioneros. Prefieren mandar y suelen hacerlo bastante bien. Les gusta la competencia, la conquista y ganar. El ego, la apariencia física, los cargos militares y las armas (Casa 1). Atracción mutua: Libra. Compatibles con Leo, Sagitario, Géminis y Acuario.

ASC TAURO: signo de tierra, fijo. Regente: Venus. Estables y conservadores. La comida, los bienes, la corporalidad y los sentidos (Casa 2). Muy trabajadores (recordemos que el día del trabajador es taurino), algo lentos pero persistentes. Su fuerte: la determinación. Atracción mutua: Escorpio. Compatibles con Virgo, Capricornio, Cáncer y Piscis.

ASC GEMINIS: signo de aire, mutable. Regente: Mercurio. Rápidos, mentales e inestables. La comunicación, los viajes cortos, la juventud, los hermanos (Casa 3). Prefieren adaptarse, dejar que las cosas fluyan y tener muchas opciones (aunque no opten por ninguna). Su fuerte: el pensamiento. Atracción mutua: Sagitario. Compatibles con Libra, Acuario, Aries y Leo.

ASC CANCER: signo de agua, cardinal. Regente: la Luna. Intuitivos y protectores. Inestabilidad lunar. La familia. Las emociones. El pueblo, la patria, la tradición (Casa 4). Nocturnos, suelen trabajar de noche o con el público, gracias a su popularidad. Su fuerte: los sentimientos. Atracción mutua: Capricornio. Compatibles con Escorpio, Piscis, Tauro y Virgo.

ASC LEO: signo de fuego, fijo. Regente: el Sol. Reinar, administrar, brillar. Orientados hacia las altas esferas de la vida. Sucumben fácil al elogio. Creatividad, teatro, niños (Casa 5). Extrovertidos y generosos. Su fuerte: el carisma. Atracción mutua: Acuario. Compatibles con Aries, Sagitario, Géminis y Libra.

ASC VIRGO: signo de tierra, mutable. Regente: Mercurio. Pragmáticos, detallistas y críticos. También escépticos, pero altruistas. El servicio, la salud, la higiene, la síntesis (Casa 6). Su fuerte: analíticos. Atracción mutua: Piscis. Compatibles con Tauro, Capricornio, Cáncer y Escorpio.

ASC LIBRA: signo de aire, cardinal. Regente: Venus. Nativos orientados hacia la belleza, la justicia y el arte. Matrimonio, enemigos declarados, asuntos legales y asociaciones (Casa 7). Poca voluntad y gran juicio estético. Su fuerte: pacificadores. Atracción mutua: Aries. Compatibles con Géminis, Acuario, Leo y Sagitario.

ASC ESCORPIO: signo de agua, fijo. Regente: Plutón. Poder de transformación y regeneración. Profundidad, pasión y control. Los tabúes, los bienes heredados, la muerte y el sexo (Casa 8). Su fuerte: el poder. Atracción mutua: Tauro. Compatibles con Cáncer, Piscis, Virgo y Capricornio.

ASC SAGITARIO: signo de fuego, mutable. Regente: Júpiter. Optimistas e idealistas. Pierden los detalles en pos de una mirada filosófica superior. Las leyes, la religión, los viajes, el extranjero, los altos estudios (Casa 9). Su fuerte: la buena suerte. Atracción mutua: Géminis. Compatibles con Aries, Leo, Libra y Acuario.

ASC CAPRICORNIO: signo de tierra, cardinal. Regente: Saturno. Reservados y responsables. Metas concretas, venciendo obstáculos (gran cantidad debido a Saturno). Viejos de jóvenes, rejuvenecen con el tiempo. Los límites, las leyes, la carrera, la profesión, el status, los honores (Casa 10). Su fuerte: paciencia y perseverancia. Atracción mutua: Cáncer. Compatibles con Tauro, Virgo, Escorpio y Piscis.

ASC ACUARIO: signo de aire, fijo. Regente: Urano. Imprevisibles, dogmáticos y humanitarios. Excéntricos, futuristas y amantes de la libertad. Invenciones, tecnología y ciencia, amigos, asociaciones, grupos (Casa 11). Su fuerte: precursores. Atracción mutua: Leo. Compatibles con Géminis, Libra, Aries y Sagitario.

ASC PISCIS: signo de agua, mutable. Regente: Neptuno. Empáticos y soñadores. Esponjas emocionales, suelen captar y absorber las energías del entorno. Mediumnidad, altruismo, fusión, disolución del Yo, espionaje, enemigos secretos (Casa 12). Su fuerte: compasión. Atracción mutua: Virgo. Compatibles con Cáncer, Escorpio, Tauro y Capricornio.