sábado, 6 de diciembre de 2014

Luna Llena en Géminis



La Luna Llena en Géminis representa un desafío intelectual, más que emocional. Es una Luna de aire, mutable y regida por Mercurio. La función de Mercurio es la del mensajero: recibir, enviar, mediar, informar, comunicar, expresar.


Para entender el significado de esta Luna Llena debemos remontarnos a la Luna Nueva en Sagitario. Con esa Luna Nueva iniciamos un viaje de exploración sobre el sentido de nuestras vidas, sobre aquello que nos permite conectar con una realidad más amplia, cosmopolita y filosófica.

Los cambios relacionados con esta influencia se verán en el eje de casas donde tenemos a Géminis y Sagitario en la carta natal. Es un buen momento para que estos dos elementos tan creativos, el fuego y el aire, se expresen en nuestra vida. Todo lo relacionado con estudios, ideas, contactos, proyectos, idiomas, causas, convicciones se verá potenciado. Depende de nosotros aprovecharlo.


Desde una perspectiva más concreta, la Luna Llena en Géminis puede beneficiar asuntos relacionados con hermanos, vecinos, viajes cortos y escritos. Es una Luna que viene a materializar lo que queríamos decir o plantear desde hace tiempo, sobre todo a personas de nuestro entorno más inmediato. Es probable que indaguemos más racionalmente en nuestras emociones y les busquemos un sentido más profundo. Géminis es un signo que en lugar de responder, prefiere preguntar. Por lo tanto, ¿cuáles son las preguntas que debo hacer, o hacerme, en este momento?


jueves, 4 de diciembre de 2014

Marte en Acuario



Leonardo Da Vinci, autor de grandes inventos, tenía su Marte en el inventivo signo de Acuario.


Gracias a Marte en Capricornio, trazamos con mucho esfuerzo y estrategia los planes más ambiciosos, aquellos que repercuten en el largo plazo y nos permitirán alcanzar la cima luego de vencer los obstáculos del presente. Tiene, por esto, un cariz saturnino, ya que Saturno rige a Capricornio, pero también muy marcial, ya que Marte se exalta en este signo. Estuvimos avanzando con prudencia, legalidad, frialdad. Tuvimos que frenar y acelerar a la vez.



Con Marte en Acuario, las cosas se precipitan de un modo más disruptivo, incluso hasta inesperado. Acuario tiene afinidad con la Casa XI, que en astrología representa los amigos, las causas, las metas personales, la tecnología, las sociedades colectivas (sindicatos, ongs, clubes). Las acciones de este Marte nos toman por sorpresa y nos obligan a cambiar algo que veníamos conservando quizás por comodidad o miedo y ya no tiene lugar en nuestra vida. Esto puede ser traumático al principio, pero Acuario es un signo muy ligado al progreso, colectivo pero también personal (metas). Por lo tanto, a nivel general, con Marte en Acuario se ven afectadas las acciones masivas (huelgas, protestas, reclamos, recitales), las tecnológicas y las humanitarias. Este es un buen Marte para relacionarse, para dejar atrás las diferencias que plantea el ego y permitirse ser uno mismo perteneciendo a algo más amplio, libre y humano.


Para conocer su influencia en nuestro entorno más inmediato, debemos consultar en qué casa de nuestra carta natal tenemos este signo. Si, por ejemplo, Acuario está en la cúspide de la Casa 9, tendremos asuntos sorpresivos en torno a viajes, temas con extranjeros o del extranjero, filosofía, universidad, estudios. O si transita por la Casa 12, notaremos su influencia en nuestro mundo interior, espiritual y estaremos más dispuestos a servir a los demás. Marte en esta casa predispone a actuar en secreto, a espaldas de otros, pero también a que los demás conspiren del mismo modo con uno mismo. Incluso puede señalar un período de aislamiento (a veces forzado por enfermedades o imposiciones exteriores). A la vez es importante durante este tiempo, tener en cuenta la relación existente entre el Marte natal y el Urano natal, ya que este tránsito potencia los efectos de ambos. Entre las personalidades con este Marte natal encontramos a Jane Fonda, Scarlett Johansson y Emma Watson, de la que ya hemos hablado en un post anterior.


jueves, 13 de noviembre de 2014

Capricornio


Hay una enorme diferencia entre ganar mucho dinero y ser rico.

Marlene Dietrich



Los vemos llegar siempre puntuales. Honrar sus compromisos. Respetar las normas. Seguir los protocolos. Las cabras del zodiaco no se toman las cosas en broma. Organizan su vida, incluso sus placeres y diversiones, con un rigor y una disciplina casi militares. Tanto apego a la estructura tiene como contrapartida uno de los caminos más difíciles del zodiaco. Los capricornianos no la tienen fácil. Pero eso no los intimida, al contrario.


Gobernados por el planeta Saturno, el viejo sabio, heredaron los mismos atributos que su maestro, que van más allá de los anillos que ambos llevan a su alrededor como una marca esencial de sus limitaciones. El principal de todos, el tiempo. Los capricornianos son los tiempistas del zodiaco, nada los favorece tanto como la edad, la madurez. Se dice de ellos que nacen viejos y que a lo largo de la vida van rejuveneciendo. Más bien lo que ocurre es que se anticipan al mundo, a las cosas, a las personas. Los capricornianos te esperan sonriendo amable e irónicamente, y cuando llegas, te das cuenta de que tenían razón. Esta sabiduría es característica de su planeta regente, que ya en la mitología era considerado el padre de las leyes, el dios del tiempo, el anciano legislador.


Signo de elemento tierra y modalidad cardinal, configura una personalidad ambiciosa, práctica y realista. Por eso Marte se exalta en este signo, en el que adquiere la habilidad de concretar sus objetivos de un modo más estratégico, calculador y a largo plazo. Dos planetas que resumen bastante bien la idiosincrasia capricorniana: por un lado, avanzar, accionar, luchar (Marte) y por otro, saber esperar, prevenir, soportar (Saturno). Cuando logran balancear estos dos principios antagónicos, los capricornianos alcanzan un nivel difícil de encontrar en otros signos. Quizás tenga que ver con esto el hecho de que Saturno prefiera su exaltación en el equilibrado, justo y moderado signo de Libra. Sabemos que, además, Libra se relaciona con la riqueza (Venus) y muchos capricornianos suelen adquirir una notable posición económica con el tiempo. Su signo equivale al último de elemento tierra, es decir a la máxima altura terrenal. Allí arriba, a las montañas más altas, sólo llegan las cabras del zodiaco.


La casa astrológica que corresponde a este signo es la 10, que guarda una marcada relación con el deber, ya que comienza en el mediocielo, el punto más alto de la carta natal. Aquí es donde realizamos nuestros proyectos o goals, nuestro rol en la sociedad. Por eso decimos que en ella vemos el trabajo, la profesión, el status social del nativo. También muchos astrólogos la asocian al padre, en parte por Saturno, pero también porque desde la antigüedad se asocia a la paternidad con la ley. Por eso los capricornianos tienen una férrea actitud paterna: austera, moral, rígida, trabajadora, ambiciosa. Este rasgo es incluso más evidente en las capricornianas: suelen hacer más de padre que de madre (así como los hombres de Cáncer son más maternales que paternales).

Sin embargo, se considera a Saturno en gozo (es decir, que el planeta se encuentra fuerte en su ubicación) en la casa 12. La casa de las pruebas, los obstáculos, las enfermedades crónicas, los enemigos secretos, los encierros, los asilos, la cárcel. Entonces, ¿cómo vincular estas dos casas, la 10 y la 12, aparentemente tan disimiles entre sí? Un ejemplo muy claro para ilustrarnos al respecto lo vemos en la película Lo que queda del día (The Remains of the Day, título original), en la que actúa el capricorniano Anthony Hopkins. En su rol de gélido y eficiente mayordomo, el señor Stevens pasa toda su vida al servicio de un magnate en su mansión. Su sentido del deber y la responsabilidad le impiden desarrollar su mundo emocional. La llegada de la señorita Kenton (papel representado por la ariana Emma Thompson), ama de llaves, parece poner en jaque su situación, o témpano, sentimental. Pero aunque ambos se enamoran, el amor nunca llega a concretarse. Hay escenas memorables, como la muerte del padre de Stevens, que también es mayordomo de la mansión. Cuando le avisan que está agonizando en otra habitación, él continúa sirviendo en una importante cena que brindaba el magnate. En otra ocasión, la señorita Kenton lo encuentra leyendo a escondidas una novela de amor.




Lo importante desde el punto de vista astrológico son las claves que da la historia para entender la relación entre trabajo, status, economía, deber (casa 10) y la esclavitud, el encierro, la vida interior, el aislamiento (la casa 12). Muchos capricornianos son esclavos de sus propias ambiciones y, en una suerte de círculo vicioso, buscan trabajar más y ascender aún más con el fin de conseguir una libertad que finalmente no es más que una nueva esclavitud (a horarios, trabajos, profesiones, cargos importantes). Por esto es que los astrólogos tradicionales "prescribían" a los saturninos su planeta opuesto, la Luna: es decir, incorporar el lado emocional, dependiente, nutricio, materno y familiar de la vida.


Entre los capricornianos encontramos a aquellas personas que ocupan roles de mucha responsabilidad y jerarquía: presidentes, dirigentes, políticos, militares, empresarios, millonarios. Tienen un olfato especial para detectar el poder y la riqueza, como lo confirman los ejemplos de Onassis, Richard Nixon, Christine Lagarde, Michelle Obama, Carla Bruni Sarkozy. También entre ellos encontramos cimas del mundo del deporte: Schumacher, Tiger Woods, Muhammad Ali. En arte se destacan por sus trayectorias de muchos años y prestigio (fiel a las características de Saturno): David Bowie, Eddie Vedder, Federico Fellini, Anthony Hopkins, Marlene Dietrich, Humphrey Bogart. En el ámbito de la ciencia y la investigación despliegan sus dotes de observación y objetividad: Isaac Newton, Tycho Brahé, Johannes Kepler, Stephen Hawking, Louis Pasteur.







lunes, 3 de noviembre de 2014

Cáncer



Si soñar un poco es peligroso, la cura no es soñar menos, sino soñar todo el tiempo.

Marcel Proust





Lo primero que reconocemos en los cancerianos, como en todo signo de agua, es su mirada. Soñadora, pero también somnolienta, tiene un aspecto trasnochado que tanto las ojeras como la forma arábiga, lánguida, de sus ojos profundizan. Un rasgo que podemos comprobar en varios famosos de este signo, como es el caso de Proust, René Lacoste, Ringo Starr, Silvester Stallone, Charlotte Gainsbourg, Liv Tyler, Anthony Bourdain, entre otros. Desde un abordaje psicológico de la astrología se señala que esta suerte de marca de nacimiento se debe al deseo que ha tenido la madre de tener a su hijo. Sabemos que todo canceriano tiene una fuerte relación con su madre y que, para bien o para mal, es un eje fundamental en su vida. De hecho, vemos que muchos de ellos prolongan ciertos hábitos de la infancia hasta su madurez, y recuerdan con gran detalle y nostalgia el pasado. En suma, casi todo en ellos lleva la huella de la noche: insomnes, románticos, ciclotímicos, imaginativos, sensibles, delicados, soñadores.

Marcel Proust, Sol en Cáncer.

Cáncer es un signo de agua, y como tal prioriza el costado emocional de la vida. El elemento agua surge de la combinación de frío y húmedo, lo que explica su cohesión y plasticidad. De ahí que los signos de agua necesiten siempre un molde (por esto son compatibles con los signos de tierra) en el cual estabilizarse y encontrar la forma que su elemento no tiene. Sin embargo, como Cáncer es cardinal, hay un aporte de elemento seco, es decir de dirección, de fuerza pasiva, pero fuerza al fin. Por eso es tan ambigua su manera de afirmarse en el mundo: se dice que el cangrejo avanza caminando hacia atrás y los cancerianos también. Proceden con cautela, indirectamente, nunca de un modo frontal pero sin perder la tenacidad cardinal. Poseen esa insistencia silenciosa que recuerda la propiedad disolvente del agua: tardan, pero finalmente erosionan la roca.


El planeta regente de Cáncer es la Luna, que varía por signo cada dos días. Esta variabilidad junto a las fases lunares dan claramente un carácter muy inestable a los cancerianos. La influencia lunar está siempre presente en todo lo que emprenden. No olvidemos su importancia en el movimiento de las mareas, los ciclos de las cosechas y el clima. También que los cangrejos se sirven de ella para orientarse. Pero en los cancerianos influye sobre todo en su estado anímico, que fluctúa sin cesar, alternando emociones que no pueden controlar. El adjetivo lunático debe sus orígenes a la importancia que se le daba en la antigüedad a la influencia de la Luna en la locura. En los textos clásicos de astrología, vemos cómo los astrólogos indican consultar los aspectos de la Luna en la carta natal para indagar acerca de la salud mental y el intelecto del nativo. La Luna es maternal, nutricia, busca seguridad y por eso los cancerianos tienen un apego tan fuerte a su familia, tanto con la que heredaron como con la que formaron ellos mismos. Por este motivo les cuesta ser objetivos, ya que siempre protegen a los suyos incondicionalmente. A tal punto es así que a muchos les cuesta independizarse y formar vínculos fuera del entorno familiar.


Respecto al ámbito laboral y profesional, entre los oficios cancerianos reconocemos también la influencia de la Luna. Dada su afinidad con el pueblo y sus raíces populares, los vemos en trabajos de atención al público (empleos estatales, comercios, empresas). También en asuntos inmobiliarios, ya que la casa 4 (canceriana) representa el hogar y sus actividades o negocios: venta de muebles y electrodomésticos, cocineros, mucamas, niñeras, etc. La fama tiene su preferencia por Cáncer, tal es así que muchos famosos nacen, o tienen planetas, bajo este signo. Es el caso de los numerosos deportistas exitosos con Marte, justamente el planeta de la acción y la competición, en Cáncer: Maradona, Messi, Federer, Zidane, Djokovic, Phelps. Muchos artistas (Edgar Degas, Gustav Klimt, Modigliani) músicos (Carlos Kleiber, Claudio Abbado, Gustav Mahler, Ian Curtis, Jeff Beck, Joe Satriani) y escritores (Kafka, Hawthorne, Proust, Hemingway) nacen bajo este signo, ya que por un lado tienen una poderosa imaginación pero también un carisma especial que conecta con el gran público. 

Un caso muy significativo lo encontramos en el compositor Carl Orff, quien en su vida no sólo alcanzó la fama sino que la consiguió gracias a una carrera muy canceriana, por cierto. Por un lado, inventó un método pedagógico para la enseñanza musical en los niños, conocido como el Método Orff. Vemos aquí la influencia de su Júpiter (docencia) en Cáncer (la infancia y los niños). La obra Carmina Burana lo volvió mundialmente famoso y su música trascendió los límites del repertorio clásico, llegando incluso a la pantalla grande de la mano de la película Excalibur. Esta obra comienza con O Fortuna, un canto dedicado a la diosa romana de la suerte, que tiene notables coincidencias con el mundo canceriano:


Oh Fortuna,
como la Luna
variable de estado,
siempre creces
o decreces


Como si esto fuera poco, compuso una ópera que tituló Der Mond, es decir La Luna.







sábado, 18 de octubre de 2014

Les Géminis




Cuando entran en escena, empezamos a ver doble. Cuanto más nos hablan, más nos confunden. Entonces tratamos de encontrar un hilo conductor en sus palabras, pero nos perdemos entre ramificaciones arabescas. Sin embargo, la idea de que son conversadores y charlatanes es muy superficial: Géminis habla para ocultarse. Domina el arte de camuflar silencios con palabras.


Les geminianes no son personas de primeras impresiones. Para conocerles es necesario entrar en una suerte de laberinto de personalidades del que no sabemos si saldremos. Ni siquiera si tiene salida. Mientras tanto, elles danzan en la ambigüedad, en la ondulación de la duda, en la asepsia del que no se define. Y tienen ese don tan difícil, distinto: el don de esquivar, de dejar pasar, de laissez faire. De parecerse a los espejismos y las apariciones.

Los hemisferios del cerebro. Los pulmones. Los brazos. Las manos. Les hermanes. La casualidad. El comercio. Los caminos. Los discursos. Todas cuestiones asociadas al planeta que los gobierna, Mercurio. Antiguamente era considerado el dios de los comerciantes y los ladrones: les Géminis te venden cosas, ideas, proyectos, sueños, lo que sea. Su planeta, además, nunca se aleja demasiado del Sol, característica que también poseen elles: rondan siempre cerca del poder, de la centralidad. La cualidad mutable y el elemento aire dan extraordinarias dotes de elocuencia y oxigenación mental. De ahí que les geminianes aportan siempre una nota inteligente en todo lo que hacen, desde las cosas más simples a las más complejas.

Jean-Pierre Léaud, Sol en Géminis.

Desde el punto de vista de la astrología esotérica, a Géminis lo rige Venus. Alice Bailey plantea que, dada su dualidad y su principio de polaridad, Géminis tiene la función venusina de unir el eje de los signos opuestos, fusionarlos, de ahí su importancia en el zodiaco. Con les Géminis ocurre lo mismo: tienen la capacidad de ver las dos caras de la moneda, el yin y el yang, lo blanco que no excluye lo negro, y viceversa. De ahí la famosa indecisión geminiana, que no es otra cosa que superación, síntesis, comprensión, trascendencia. En definitiva, es armonía, pacificación, inclusión. Si prestamos atención a estas características, vemos con claridad su afinidad con Mercurio, pero también con Venus. Lo que explica la belleza y apariencia juvenil de elles. Para les mortales el tiempo pasa y deja sus huellas inevitables, menos para elles. No en vano el día que se publicó esa gran novela sobre un eterno joven, Dorian Gray, el Sol estaba en Géminis.


Marilyn Monroe, Sol en Géminis

Géminis tiene siempre dos trabajos, dos horarios, dos tardes, dos noches, dos todo. Y si conoces a algunx que no los tenga, entonces fijate bien, puede que no les conozcas. Suele pasar que ves a Géminis dos o más veces en el día y no recuerda haberte visto. Es que te cruzaste con unx de sus varies dobles. Muchos creen que por esto hay falsedad en elles. No es cierto. Para decirlo con los versos del poeta, también mercurial, Walt Whitman: 

¿Que yo me contradigo?
Pues sí, me contradigo. Y, ¿qué?
(Yo soy inmenso, contengo multitudes.)


W. B. Yeats, Sol en Géminis
Hay una variedad incansable en Géminis, que les vuelve como el escurridizo metal Mercurio, inaprensibles. Su curiosidad y capacidad de aprendizaje no tiene igual en el zodiaco. No sólo siempre van detrás de la manzana prohibida del conocimiento, elles son esa manzana. Un caso paradigmático, entre tantos, de esta múltiple avidez es el poeta, dramaturgo, premio Nobel, político, empresario, astrólogo y ocultista (sí, todas esas cosas a la vez) William B. Yeats.

Por su carácter mercurial y su destreza en el manejo del lenguaje, este es un signo de escritores: Dante, Thomas Mann, Marguerite Yourcenar, Céline, Chesterton, Ana Frank, Arthur Conan Doyle, Pessoa, García Lorca, Alice Bailey, Allen Ginsberg, Walt Whitman, Joyce Carol Oates, entre otros. Su influencia más venusina, creadora y estética brilla en la música: Wagner, Schumann, Richard Strauss, Stravinsky, Paul McCartney, Bob Dylan. Y por su naturaleza lúdica, también abundan en el mundo del espectáculo: Hugh Laurie, Johnny Depp, Marilyn Monroe, Angelina Jolie, Nicole Kidman, Clint Eastwood, Jean-Pierre Léaud.




viernes, 10 de octubre de 2014

Tauro


Mi vida no es teorías y fórmulas. Es instinto y sentido común.

Audrey Hepburn




Cada vez que te cruzas con alguien de Tauro, el mundo se desacelera pero para bien. Manejan sus tiempos, o mejor dicho no los manejan, los suprimen. A este signo venusino no le gusta que lo apuren. Pero no se trata de cualquier lentitud, sino de una lentitud estética, sensual, terrena. Es que a los Tauro no les interesa tanto ser los primeros (como sucede con Aries), más bien prefieren la exclusividad, la posesión, la seguridad. De hecho su signo tiene analogía con la casa 2 astrológica, es decir la casa que rige los bienes personales, la propiedad privada, las ganancias, el dinero. No en vano en Wall Street, centro financiero mundial, eligieron al toro como su animal representativo.


Mucho de Tauro se debe a su planeta regente, Venus, y sobre todo al elemento tierra en modalidad fija. Venus es el planeta del amor, la belleza, el confort, la comodidad, los lujos, el dinero. La tierra refuerza el costado más carnal, materialista y empírico, por eso los taurinos son sibaritas sofisticados, bon vivants y saben mejor que nadie cómo se disfrutan los placeres. La modalidad fija además, les aporta una energía acumulativa, que tiende a solidificarlo todo a su alrededor: cosas, personas, momentos. Para Tauro poseer es fundamental, una necesidad que muchas veces les juega en contra, tornándolos egoístas y tacaños. Por ese afán de estabilidad e imperturbabilidad construyen con tenaz laboriosidad rutinas diarias en sus vidas. Eso sí, rutinas sensuales, pacíficas y casi siempre opulentas.



Pocos signos respetan tanto a la belleza como Tauro, por eso entre los taurinos encontramos desde los más célebres artistas (Da Vinci, Brahms, Tchaikovsky, Dalí, Joan Miró) a aquellas personas que se dedican a la industria del placer y el disfrute, tales como chefs y sommeliers, actores, diseñadores y modelos (Audrey Hepburn, Penelope Cruz, Christian Lacroix, Laetitia Casta). Como este signo rige el cuello, la garganta y la voz, muchos de sus nativos son reconocidos cantantes: es el caso de Laura Pausini, Barbara Streisand, Ella Fitzgerald, Adele, Joe Cocker, Billy Joel, Iggy Pop, entre otros.

Hay algo nutricio en las personas con Sol, ascendente o Luna en Tauro (que se encuentra exaltada en este signo) por su afinidad con las cualidades lunares. Hay una abundancia taurina (en oposición a la carencia escorpiana) que los vuelve instintivamente maternales, dadores de confort, alimento, protección y seguridad a sus seres queridos. Sabemos el valor simbólico que tienen las analogías en astrología, por lo tanto recordemos que todo lo lácteo está asociado a la Luna y son especialmente las vacas sus proveedoras.

Laura Pausini, taurina.

La famosa terquedad de Tauro se debe por un lado a la fijeza de la tierra y por otro a la acepción de la palabra valor no en términos económicos, sino de convicciones que representa la segunda casa, correspondiente a su signo. En un sentido más amplio, en el ciclo zodiacal Tauro antecede a Géminis, signo que encarnará la dualidad, la polaridad mercurial, la duda como vía de conocimiento, la ambivalencia y la fusión de los opuestos. Sin embargo, filósofos de solidez y consistencia intelectual como Kierkegaard, Kant, Russell y Wittgenstein nacieron bajo el Sol de Tauro. Justamente la proximidad entre estos dos signos hace que muchos taurinos tengan planetas en Géminis, lo que da una combinación de realismo y concepto, persistencia y dinamismo (por ejemplo Kant, con el regente de su Sol, Venus, en Géminis y buena parte de su casa 1 en el signo de los gemelos).

Algo conservadores y dogmáticos, los taurinos suelen ser pacíficos, amables y considerados, pero sobre todo destacan por su nobleza y lealtad. Con Tauro aprendemos el valor de las cosas duraderas y estables. Junto a ellos tenemos la impresión de que el universo sería un lugar mejor si celebráramos más las cosas simples, buenas y placenteras de la vida: un aroma, un color, una nota musical, un sabor particular.


martes, 30 de septiembre de 2014

Aries




El segundo es el primero de los perdedores.

Ayrton Senna


Los golpes en la cabeza. Las cicatrices en la cara. La fiebre. La risa espontánea. La ira. La sangre. La energía y el entusiasmo. El deporte y la velocidad. El actuar sin pensar. Los riesgos y la aventura. El liderazgo y la decisión. El coraje y la valentía. El color rojo, el fuego, el calor. El amanecer. El rubí. La agresividad y la musculatura. El candor y los caprichos. La tenacidad y el deseo. Las pasiones y las armas. La adrenalina. Los desafíos. Por supuesto, también la guerra.

Todas estas cosas nos remiten al signo que da comienzo al ciclo zodiacal: Aries.


De energía cardinal y elemento fuego, los arianos se caracterizan por ser los primeros en todo. Tienen una innata habilidad para imponerse en el mundo, habilidad que se corresponde a la de su regente, Marte. Este planeta bélico y agresivo, los dota de una valentía que no tiene igual: los arianos son los soldados del zodiaco. Como en ellos la energía está en expansión, suelen tener actitudes que literalmente atropellan con todo lo que se interponga en su camino.


Los arianos son espontáneos, seguros y competitivos. No soportan recibir órdenes, pero les encanta darlas y tienen poca tolerancia hacia los que no las obedecen. Les encanta ganar y es lo que mejor saben hacer. Esto tiene que ver no sólo con Marte sino con la exaltación en su signo del Sol, astro que se considera el centro de la individualidad, el yo, la energía personal, vital. Por eso las personas con muchos elementos arianos (Marte fuerte, mucha casa 1, Sol angular, o planetas en el signo) deben aprender cualidades de su opuesto, Libra: asociación, reflexión, enfocarse más en el otro que en uno mismo, etc. También de los planetas que rigen Libra, opuestos a su regente, Marte: de Venus, la amabilidad, las formas, la diplomacia y el amor; de Saturno los límites, la disciplina, la seriedad y la constancia.


Llevan también una vida orientada al presente, no se demoran demasiado en el pasado, ni tampoco en el futuro. Comparten afinidad con los otros signos de fuego (Leo y Sagitario), pero sobre todo con los de aire (Géminis, Libra y Acuario). El aire les aporta el combustible intelectual necesario para sus deseos y acciones. La relación entre el aire y el fuego, según los preceptos básicos de la astrología, es positiva y masculina, por lo tanto predominan los aspectos más agresivos, físicos, mentales y creativos. Aries tiene especial predilección por la inteligencia, que es justamente lo que no falta en los signos de aire.

En amor son los que le ponen pasión, valentía, deseo, pimienta, adrenalina y sobre todo buen humor. Son adictos a las bromas, las diversiones y las risas, por lo que no toleran a la gente aburrida o muy seria, poco flexible. Como los niños, suelen ser caprichosos, impulsivos, alegres e inocentes. Esto los lleva a ser un tanto inestables desde una perspectiva más a largo plazo. Se apasionan rápido, pero les cuesta mantener los niveles de intensidad. Son los que toman la iniciativa, los que dan el primer paso en amor. También los que se la juegan, que no es poco. Los arianos no andan con medias tintas, o estás conmigo o no estás, y si te ganas su corazón, te devuelven el doble en nobleza, fidelidad y entrega.

En el aspecto profesional se destacan en aquellos puestos que requieren mando, autoridad, determinación. Los arianos siempre llegan primero a todo, quizás un poco apresuradamente. No importa en qué áreas se desarrollen, los veremos triunfando en ellas. Sea entre los grandes directores de orquesta (Karajan, Toscanini), los deportes y competencias (Ayrton Senna, Maria Sharapova, Garry Kasparov, Harry Houdini), militares y presidentes (Juan Manuel de Rosas, Thomas Jefferson, Rafael Correa), actores y personalidades del espectáculo (Marlon Brando, Keira Knightley, Charlie Chaplin, Emma Watson, Emma Thompson, Quentin Tarantino, Dirk Bogarde) o entre los grandes artistas de todos los tiempos (Baudelaire, Verlaine, Van Gogh, Johann Sebastian Bach, Sergei Rachmaninov).


domingo, 28 de septiembre de 2014

Escorpio




Entender a los escorpianos no es fácil. Antes de entenderlos, o te caen bien o te caen mal. O mejor dicho, les caes bien o mal. Lo cual es mucho más peligroso pero a la vez excitante. Hay algo que debemos saber antes de relacionarnos con ellos: para bien o para mal, no volveremos a ser los mismos después de haberlos conocido. Y seguramente ellos tampoco.

Grace Kelly, Sol en Escorpio

Escorpio es un signo de agua, pero antiguamente se lo asociaba también al elemento fuego, sobre todo por la regencia tradicional de Marte. Planeta que en este signo encuentra su domicilio nocturno, lo que de antemano nos da una buena perspectiva de cómo son las acciones de los escorpianos: premeditadas, ocultas, subjetivas, intuitivas, hondas, a contramano de lo solar, espontáneo, superficial. Como es un signo fijo, su energía es de acumulación, por lo que sus nativos tienen una gran habilidad para hacerse de poder. Y sobre todo, para utilizarlo. Son excelentes estrategas, calculadores y muchas veces manipuladores.




Actualmente la astrología asocia a Plutón con Escorpio. Este planeta les confiere su lado más transformador. Es casi seguro que personas con mucha energía escorpiana en su carta natal pasen por experiencias traumáticas en su vida, que las obliga a cambiar drásticamente de hábitos, relaciones, conductas. No en vano muchos astrólogos creen que Urano, planeta de los cambios radicales y las revoluciones, se exalta en este signo. El eje simbólico de muerte y resurrección es totalmente escorpiano. Plutón es el antiguo dios del inframundo, por lo tanto los escorpiones, como buenos plutonianos, tienen un interés especial por los asuntos que están más allá de lo terrenal: la muerte y todo lo que se deriva de ella (crímenes, herencias, esoterismo, ocultismo) son sus temas favoritos. De hecho muchos escorpianos tienen ocupaciones y profesiones en las que se necesita una gran capacidad de investigación, intuición y fortaleza de carácter: detectives, psicólogos, psiquiatras, cirujanos, abogados penalistas, peritos judiciales, especialistas en tanatología.

Dante en el Infierno, por Gustave Doré

La combinación de Marte y Plutón les da a los escorpianos un volumen erótico y sexual muy alto, es probablemente el signo más apasionado del zodiaco. Pero su pasión no es visible a ojos de todo el mundo, prefieren operar con mucho control personal, bullen en su interior como un volcán amenazante. Cuentan con sutiles técnicas de atracción y gracias a su magnetismo personal consiguen casi siempre lo que se proponen. Marte es el deseo, Plutón el poder, de modo que estas dos herramientas son fundamentales para Escorpio. La relación entre estos dos planetas en la carta natal debe ser estudiada cuidadosamente, como así también sus posiciones por signo, casa y aspectos. Tanto Marte como Plutón influyen además en su aspecto físico: destacan principalmente por su mirada penetrante y profunda (plutoniana), con ciertos destellos rojizos (marciales) en sus ojos y en sus cabellos. La nariz suele ser aguileña y los rasgos, sobre todo sus cejas, tienen como un aire diabólico que recuerda las gárgolas de las catedrales. Su vestimenta también se nutre de esta oscuridad plutoniana. Priorizan el rojo y el negro, y su estilo es siempre insinuante, misterioso, un tanto gótico. Este parecido con el mítico Pan, dios pastoril de la antigüedad y fauno lascivo que raptaba ninfas y asediaba los rebaños, no es accidental: muchas de sus características son esencialmente escorpianas, sobre todo su sensualidad y virilidad, encarnadas en la imagen del macho cabrío (elementos asociados al planeta Marte). Esotéricos, magnéticos, intensos, paranoicos, crueles, apasionados, misteriosos, intuitivos, transgresores, carnales, problemáticos, enérgicos, resistentes, lujuriosos, profundos, dominantes Escorpio‬.



domingo, 21 de septiembre de 2014

Libra




El placer es aún más profundo que el sufrimiento

Nietzsche


Se igualan el día y la noche, el Sol entra en Libra. Un signo que nos da la posibilidad de entender la profundidad de lo efímero. Que la elegancia es una suerte de inteligencia. Que los modales sugieren siempre algo más que buenas, meras, intenciones. Que todas las adicciones del mundo son juegos de niños al lado de la adicción a la belleza, adicción superior.



Elegantes, seductores, balanceados, pacíficos, irresistibles, armónicos, respetuosos, justos, cultos, amables, estéticos, bellos. Los Libra tienen la densidad, la sutileza y la estela de un buen perfume: inmateriales y aéreos, son fragancias que obsesionan. 

Cuando un planeta transita Libra, no se trata de conquistar sino de ser conquistados. Por eso nos volvemos un poco ingenuos, con esa languidez que da el amor, esa sabia tontería que hace posible nuestra felicidad. Paul Valéry decía que el amor consiste en poder ser tontos juntos.


Monica Bellucci, Sol en Libra
Se asocia este signo al otoño, pero en el hemisferio sur coincide con la primavera. Dos estaciones de cambio y renovación, que favorecen aún más su costado romántico. Tenemos el desafío de dejar pasar, de no resaltar los errores (como hacíamos en Virgo), de priorizar la armonía de conjunto. Es el momento ideal para dejarse llevar por las relaciones. Por compartir la magia, lo insólito, de poder estar juntos. Debido a que es un signo cardinal, nos animamos. Pero a ceder, a complementar, a embellecer, porque el planeta que rige es Venus. Por eso los librianos son amables, adaptables, maleables y sutilmente influyentes. También, por exaltación, los influencia Saturno. Planeta del rigor y los límites, que los inclina a la diplomacia, la civilidad, la forma y las leyes.

Arthur Rimbaud, Sol en Libra

Entre los librianos encontramos personalidades vinculadas a la belleza, el arte y la moda. Algunos de ellos: Oscar Wilde, Rimbaud, Liszt, John Lennon, Nietzsche, F.S. Fitzgerald, Brigitte Bardot, Monica Bellucci, Catherine Deneuve, Thom Yorke, Luciano Pavarotti, Bryan Ferry.


viernes, 19 de septiembre de 2014

Sagitario, Acuario y Piscis: tres formas de libertad



Muchas veces escuchamos definiciones sobre los signos del zodiaco que se aplican a varios de ellos. Suele decirse, por ejemplo, que los sagitarianos son libres, los acuarianos son libres y los piscianos también son libres. Pero, ¿qué es la libertad para uno y qué para otro?

En Sagitario la libertad está relacionada con la expansión, la experimentación y el desarrollo personal. Tienen además el aliciente de Júpiter, el planeta de la abundancia y la buena suerte. El fuego les aporta un entusiasmo que los lleva a comenzar muchas cosas a la vez, por eso no se contentan con una sola dirección, sino que van variando de acuerdo a lo que venga en el camino (por esto casi siempre están viajando). Es además un signo mutable, de modo que necesita estar en permanente cambio y fluctuación, la rutina no es para ellos. El fuego mutable hace que muchos sagitarianos tengan un carácter filosófico y destaquen en actividades que implican una mayor apertura de pensamiento y trascendencia.

Acuario por su parte tiene una noción de la libertad asociada a lo grupal, las causas humanitarias y lo colectivo. Es un signo que prefiere ser libre vinculado a otros, para juntos desarrollar disciplinas alternativas, o un tanto raras, exóticas. La paradoja de Acuario es la de pertenecer para liberarse. Como es un signo fijo, será más terco que los demás, y además profundizará en sus creencias más rebeldes y contestatarias. Acuario necesita librar una batalla contra lo establecido, pero con un fuerte dogma y, por lo tanto, su libertad tiene que ver con los códigos y valores de sus pares. Los amigos son una vía fundamental para esta clase de libertad. Urano, el planeta que los rige, les da una capacidad de regeneración y ruptura con lo tradicional, que los vuelve muy inestables.

Piscis tiene un sentido de la libertad más personal, espiritual. Su flexibilidad, debido a la modalidad mutable y al elemento agua, los predispone naturalmente a incorporar cambios en sus vidas. Entre las muchas contradicciones de este signo, rige también las cárceles, los hospitales y los lugares de confinamiento. Estos temas los vemos en la casa 12, asociada a su signo y a Neptuno. Sin embargo, a través de estas pruebas y limitaciones en el mundo real, Piscis genera una revolución interior, el desarrollo de la libertad va por dentro. Por eso en este signo encontramos a muchos maestros espirituales, místicos y hasta mártires. Para Piscis, por lo tanto, la libertad es un tema que tiene que ver con entregarse al caos primigenio, aquel en el cual todavía nuestro Yo, que separa y aísla, no estaba configurado. Ellos se fusionan, se pierden en los otros, y así, adquieren una libertad mayor: dejan de ser ellos mismos.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Casa IX






Casa de fuego, mutable, positiva y masculina, que pertenece a Sagitario y a su regente, el benévolo Júpiter. Es la casa de los pensadores, los guías, los que ven más allá de lo cotidiano y trascienden fronteras. También es la casa de Dios y los profetas, en ella desarrollamos los asuntos religiosos, legales, éticos. La casa 9 en la carta natal nos informa sobre las ideas más personales, pero sobre todo del sentido que le damos a nuestra vida. Si en la cúspide vemos un signo de aire, nuestra expansión vendrá de la mano del intelecto y la cultura, mientras que en signos de agua será a partir de las emociones y los vínculos afectivos. En elemento tierra es probable que tengamos una filosofía materialista o empírica, y en fuego más bien idealista, positiva, épica. De hecho, muchos filósofos tienen planetas en casa 9, como es el caso de Kant, Nietzsche, Bergson, Russell, Wittgenstein, Adorno, Heidegger.


Aquí encontramos las abstracciones, y por lo tanto los viajes. Esta relación no es arbitraria. Cuando viajamos, abstraemos, salimos de nuestra estrechez local. Por eso no importa tanto si el viaje es real, virtual, en barco, tren, avión, o a través de libros, pinturas o música. Proust, quien tenía un fuerte Saturno domiciliado en casa 9, escribió que el verdadero viaje de descubrimiento "no consiste en buscar nuevos paisajes sino en tener nuevos ojos".

Las personas con planetas en casa 9 siempre están buscándole un sentido a todo. Tienen una mirada muy amplia de la vida y una fe instintiva en ella. Aún cuando se presenten como ateos, creerán en algo. Poseen una curiosidad inagotable, por lo que muchos de ellos son aventureros, viajeros, exploradores, investigadores. Les cuesta descender a los asuntos más prácticos, rutinarios y del orden de lo mundano. Demasiado preocupados por el bosque, pierden de vista el árbol.



La casa 9 también orienta sus vidas en torno al extranjero. Los idiomas, el turismo, el cosmopolitismo, las distintas culturas, lo exótico. Dependiendo el planeta y su estado en la casa podemos inferir la naturaleza de los asuntos. Si es Venus, el nativo sentirá atracción hacia personas de otro país, o al menos de lugares o culturas diferentes a la suya. Si fuera Marte, sus ideas serán un tanto fanáticas, polémicas o beligerantes. Por su parte Mercurio dará facilidad para los idiomas.



Para estas personas el Júpiter natal tiene una importancia extra, ya que es a través de este planeta y su estado por posición, signo y casa que podemos descifrar la capacidad de expansión y desarrollo personal. Júpiter se domicilia en Sagitario y en Piscis, mientras que se exalta en Cáncer. Las personas que tienen a Júpiter en estos signos cuentan con lo que habitualmente se considera como "buena estrella", sobre todo si los aspectos y la posición por casa acompañan. Suelen recibir buenas cosas del destino, sobre todo en forma de herencias, abundancia y dinero de manera un tanto sorpresiva e inesperada. Los casos de cartas natales con Júpiter en estos signos son innumerables, entre los que encontramos el de Emma Watson, que ya hemos abordado en un post anterior. Sin embargo, tener un buen Júpiter en una carta natal muy sagitariana y expansiva puede traer no pocos problemas, justamente por la falta de límites y realismo.



Por otro lado, vemos que un Júpiter en exilio en Géminis o en Virgo, o en caída en Capricornio, también tiene su costado productivo, ya que gracias a las dificultades y las pruebas se forja un carácter más detallista, prudente y metódico. Los casos de Júpiter en debilidad, por ejemplo en Virgo (signo de la precisión y la técnica), podemos verlos en las tenistas Steffi Graf y Venus Williams. Por su parte Júpiter en Géminis, más intelectual y comunicativo por el elemento aire, destaca en las cartas natales de escritores: Balzac, Jane Austen, Lord Byron, Aldous Huxley y Louis-Ferdinand Céline, entre otros. Muchas veces la mala suerte, o "mala estrella", suele ser más inspiradora y creativa que tenerlo todo fácil en la vida.


lunes, 8 de septiembre de 2014

Casa XII






Mutable, femenina, negativa, de agua, neptuniana, venusina, joviana, saturnina. Es una de las casas más complejas del zodiaco. Su ambivalencia hace difícil su definición. Es la casa de la espiritualidad y, a la vez, de la reclusión. La sanación y la pérdida. La cárcel y la música. Las enfermedades crónicas y los animales salvajes. Los asilos y las traiciones. Los enemigos secretos y los ángeles guardianes. La introspección y la identificación. La falsificación y la piedad.

Albafica, Caballero de Piscis en The Lost Canvas.

Estos asuntos están sutilmente relacionados, ya que en astrología las correspondencias son casi todo. La reclusión y el aislamiento, por ejemplo, son tierra fértil para el conocimiento de uno mismo y la introspección. Bajo estas condiciones es que desarrollamos una visión más amplia y trascendental del universo. Por la misma razón es que se asocia a esta casa con Saturno: restringe, obstaculiza, retrasa, aísla. Su misión es centrarnos, imponernos rigor. Pero en la casa 12, las pruebas no se quedan en el plano material, realista, crudo, saturnino. Es decir, bloquea nuestros recursos para que podamos incorporar un sustento más espiritual en la vida. Aquí vemos a las enfermedades crónicas. A través de sus limitaciones nos enseñan el camino de la paciencia, la aceptación y el renunciamiento, muchas veces desde la niñez. Esto desarrolla una sensibilidad especial y una potente imaginación. Al igual que con Neptuno y Piscis, los mundos fantásticos, paralelos, interiores o inconscientes adquieren una gran relevancia.

Greta Garbo, Luna en Casa XII
Las personas con planetas en esta casa llevan una marca (física o psicológica) que los inclina al aislamiento (que también puede ser físico o psicológico). Son proclives a tener vidas secretas: una casa 12 sin secretos no es una casa 12. Es probable que haya un componente kármico en ellos, pero también algo sensual, sagrado. Los amores clandestinos, por ejemplo, pertenecen a ella: Venus, la Luna o Marte aquí predisponen a tener este tipo de relaciones. La conocida frase de Greta Garbo no nos sorprende a los que sabemos que tenía la Luna en casa 12: "Mi vida ha sido una travesía de escondites, puertas traseras, ascensores secretos, y todas las posibles maneras de pasar desapercibida para no ser molestada por nadie". O los recaudos, interminables, de Dirk Bogarde con sus dos planetas en casa 12 por proteger su privacidad. El célebre astrólogo Morin, con su stellium en esta casa, describió su vida como un "valle de lágrimas", en el que pasó sus días "de esclavitud en esclavitud". De hecho nos recuerda un viejo adagio medieval: "Tantos planetas en casa 12, tantos encierros". También hay ejemplos en los que, si bien no hay planetas en casa 12, Neptuno está en puntos claves de la carta natal. Es el caso de Stevenson, exiliado en la isla de Samoa, quien tenía a Neptuno en conjunción a la Luna en Piscis. O el de Marcel Proust, recluso durante casi toda su vida, con Neptuno en conjunción al ascendente. El asma lo privó de muchos placeres y diversiones desde niño. En su obra cumbre, En busca del tiempo perdido, deja constancia de las innumerables dolencias, prevenciones, manías, crisis y alergias que padecía. Sus biógrafos y su ama de llaves, Céleste Albaret, lo describieron como un hombre solitario, aislado hasta de sus afectos más cercanos; pero muy trabajador, encomendado a la obra que escribía noche a noche, en el silencio de las madrugadas.



Es una casa muy relacionada con la música por su afinidad con Neptuno y con la exaltación de Venus. Este es, quizás, su aspecto más positivo y creativo. Alan Leo hace una asociación muy interesante entre la cárcel y los instrumentos de cuerda, dado que el término violon en francés tiene su acepción también como prisión (tema fundamental de la casa 12). Pero, sobre todo, porque los sonidos de estos instrumentos, por su adaptabilidad y elasticidad, recuerdan al signo oceánico de Piscis. De hecho muchos grandes músicos tienen una casa 12 importante, como así también una fuerte presencia de Neptuno. Richard Wagner, Mercurio y Venus en 12 (en el grado neptuniano 29), Richard Strauss 3 planetas en 12, Schumann 2 planetas en 12, etc. El recientemente fallecido David Bowie, con su Sol (individualidad, vitalidad) y Marte (deseo, impulso, acciones) en casa 12, es un caso emblemático. A lo largo de su carrera supo explotar todo el misterio y la ambigüedad (musical, sexual, estética, espiritual) de su naturaleza neptuniana. Su vida representa muy bien esa dualidad empática del agua mutable: por un lado, conectar con las emociones del público a través de su arte; por otro, llevar una vida con gran reserva y una marcada tendencia al aislamiento. Los dos peces nadando en direcciones opuestas. Incluso sobrellevó su enfermedad terminal en secreto, también en sintonía con lo que la casa 12 representa para la astrología médica (enfermedades crónicas, lentas u ocultas), a tal punto que su muerte sorprendió a la mayoría de sus fans.
  

En tanto casa de agua, la casa 12 se relaciona con lo emocional y, por lo tanto, con lo familiar. En la casa 4 la familia es el refugio, lo conocido, lo necesario, lo sólido, el hogar, la zona de protección. En la casa 12 la energía familiar se vive de manera distinta: es la herencia incómoda, los secretos familiares, los tabúes latentes, las creencias, los mitos, las pérdidas, los karmas compartidos, los sótanos que no queremos abrir. La energía de los ancestros fluye, los vivimos como fantasmas propios. Conectamos con algo más allá de lo individual: el destino del clan, de aquello que nos excede y a la vez nos subyuga. Un buen ejemplo es el de Nathaniel Hawthorne, con Marte en aspecto tenso a Neptuno y el Sol en Cáncer (familia, pasado) en trígono a Plutón (pérdida, poder, sexo, muerte) en Piscis (disolución, reclusión, karma, arte). El escritor estadounidense escribió numerosas obras alegóricas sobre la impronta negativa de su familia puritana, que tenía entre sus ancestros al juez John Hathorne, quien tuvo participación en los juicios por brujería de Salem. Se cree que Hawthorne agregó una “w” a su apellido para disociarlo del de sus antepasados. Volvemos a lo que decíamos al principio: marcas físicas, psicológicas o simbólicas (en este caso también gramaticales) que nos pesan, nos recluyen, en la casa de Neptuno. Los astrólogos que en la antigüedad ejercían la predicción en las distintas cortes (y ámbitos de poder de su tiempo) veían en esta casa las traiciones, las emboscadas en los viajes, los encarcelamientos, los animales salvajes. No en vano siempre se la consideró la morada de los enemigos ocultos. La astrología contemporánea ya no ve estas enemistades de forma literal sino más bien simbólica. Las fobias, las manías, los desórdenes, las neurosis. La gran batalla que libramos en esta mansión es contra nosotros mismos. A través del servicio a los otros canalizamos esta pesada herencia hacia un fin superior, lo cual tiene mucho de purgatorio, de pagar las propias culpas, teñidas por las culpas familiares, ancestrales. En este sentido, podemos ver la doble influencia de Júpiter y Saturno: ambos planetas representan la autoridad y la justicia, pero en el primero se trata de un castigo divino, mientras que en el segundo, terreno. Ambos planetas aquí están en fuerza: la espiritualidad, el sentido, la superación personal son de naturaleza joviana; mientras que los límites, las restricciones y las reclusiones pertenecen al orden de lo saturnino.


Si en la casa 8 la intuición permite desenmascarar al otro, en la casa 12 desenmascaramos las leyes últimas de la vida. A la casa 8 todavía le duele el ego (está Marte detrás), en cambio a la casa 12 le duele la humanidad entera (está Neptuno detrás). Por eso forma parte del eje del servicio, junto a su casa opuesta, la 6 (Virgo). En la casa 6 servimos de un modo práctico, real, concreto, mientras que en la 12 el servicio tiene que ver con la sanación a otro nivel, redentor, religioso, místico. El calvario propio mediante el cual redimimos a los demás y a nosotros mismos. Un buen ejemplo de esta polaridad Virgo / Piscis podemos encontrarlo en dos personajes muy logrados de la serie de animé Los caballeros del zodiaco. Shaka, el caballero de Virgo, representa la espiritualidad ligada a la pureza de los pensamientos, al ascetismo búdico, a la síntesis y a la perfección. En The Lost Canvas, Albafica de Piscis reúne casi todos los atributos de la casa 12. Vive alejado (Neptuno), entrenando y esforzándose (Saturno) como guardián (Júpiter) de una aldea cercana para proteger a sus habitantes. El componente venusino tampoco falta: no sólo es el caballero más bello sino que su lugar de entrenamiento es un jardín de rosas. Y, por si fuera poco, se trata de rosas envenenadas. Él mismo se ha envenenado la sangre por vivir perfeccionándose entre sus delicadas armas, las rosas. Las venusinas rosas. Venus para los antiguos representaba, cuando se hallaba en una casa maléfica o en mal estado cósmico, envenamiento. Este contacto entre belleza y enfermedad (e incluso fatalidad) es totalmente casa 12, y nos remite al primer romanticismo: a la figura del poeta bohemio (El desdichado de Nerval), a Chopin componiendo sus preludios y nocturnos ya casi abatido por la tuberculosis. La trágica paradoja consiste en que a pesar de su extrema belleza, nadie puede acercarse a Albafica para evitar contagiarse. Sabemos la relación que existe, desde siempre, entre Piscis y la sangre. Y también entre Piscis y el sacrificio. Albafica se sacrifica en completa soledad y despliega toda su destreza en el ataque con flores bellas. Alguna vez Schumann describió la música del pisciano Chopin como “cañones sepultados entre flores”. De hecho, Chopin fue un ferviente patriota y defendió las causas del pueblo polaco, pero lo hizo a través de sus perfumadas y virtuosas polonesas. Siempre oscilando entre el arte y el compromiso, entre la belleza y el coraje, entre el sacrificio y la elegancia, la casa 12 nos enseña a fluir con fuerzas que no comprendemos del todo y que, sin embargo, nos permiten vivir de una manera más rica y más profunda. Aprendemos y crecemos (Júpiter) a través los deberes y el pesar (Saturno) de dejar ir (Neptuno) para fusionarnos (Venus) con nuestro destino colectivo (Piscis).


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sábado, 23 de agosto de 2014

Qué hacer durante el tránsito del Sol en Virgo



Cuando los planetas comienzan a entrar en Virgo, es que las luces de la fiesta leonina se están apagando. Se termina el teatro, debemos bajar del escenario. La pose, el brillo personal y el carisma ceden para dar lugar a una concepción del mundo más realista, concreta y humilde. Ya no somos los reyes del universo, más bien sus servidores.







Este es un buen momento para empezar una suerte de limpieza a todo nivel. Purificación, purga, síntesis, análisis. La energía virginiana se expresa a través de lo mercurial, es decir lo intelectual, pero abocado a lo práctico y real, por su elemento tierra.


Virgo se relaciona con la salud, la corporalidad y el orden, por eso podemos aprovechar este tránsito para centrar los aspectos de nuestra vida que están fuera de los límites. Las dietas por ejemplo: comer mejor, hacer actividad física, abandonar hábitos nocivos. Tenemos que ponernos a punto, pasar por los services adeudados para cuando el Sol entre en Libra, signo de belleza regido por Venus.


Otra característica es el afán de perfección. Si tenemos que hacer algo que implique cuidado, dedicación y precisión, este es el momento. A Virgo las cosas le gustan hechas con amor al detalle, con terminaciones cuidadas, responsables y laboriosas. Todas las actividades que requieran cálculo y análisis están favorecidas durante este tránsito.


viernes, 22 de agosto de 2014

Los virginianos





Los que se lavan las manos a cada rato y sospechan que nunca están lo suficientemente limpias. Los que son capaces de advertir una falsa escuadra tanto en la arquitectura como en los conceptos. Los que tiemblan ante un plato del que no saben su procedencia, sus ingredientes y los patrones de higiene que se han empleado para su elaboración. Los que no dejan pasar un simple estornudo sin tomar recaudo. Los que, en definitiva, han nacido bajo el signo de Virgo.

Hablamos de un signo que me es afín, tengo un stellium en Virgo y bueno, algunas de las manías más imposibles que padezco se las debo a este signo. Manías, esa sí que es una palabra virginiana. Si conoces a un virginiano sin manías, no es de Virgo. ¿Pero por qué? Tratemos de explicarlo.


Virgo es un signo mental, su regente es el planeta Mercurio. Extremadamente racional, es el antiguo Dios alado de los griegos y los romanos. Sin embargo, en Virgo trabaja con el elemento tierra. Aquí es donde los virginianos difieren de sus primos mercuriales, los geminianos. Mientras que Géminis es el maestro de las abstracciones, las palabras y los trucos ilusionistas, dignos de su elemento aire, Virgo trabaja en un plano concreto, material. Por lo tanto, más tangible y contaminado, por decirlo de alguna manera. Entonces empiezan las paradojas de Virgo. Por un lado su misión es la de analizar, racionalizar, abstraer, sintetizar, es decir todas propiedades que asociamos al cerebro y en astrología al elemento aire, por su volatilidad e intelectualidad. Pero por otra parte, esas habilidades están al servicio de cuestiones pragmáticas, utilitarias, domésticas, ya que la tierra rige todo lo que tiene que ver con lo real, no con lo ideal. Así es como la vida de los virginianos es una constante lucha entre el intelecto puro del aire y el caos puro (o salvaje) de la tierra.

Jarvis Cocker, Sol en Virgo

Los virginianos son objetivos, formales, imparciales y no les gusta llamar la atención. Prefieren colores discretos, intelectuales: marrones, tonos beiges y escalas de grises. Destacan como consejeros porque tienen un espíritu crítico, por lo que a veces se los considera muy quejosos. Son conocidos por su humildad, ya que su signo es posterior a Leo: la energía zodiacal aquí ha virado del culto a la personalidad hacia el culto a la funcionalidad.

A veces el exceso de pragmatismo lleva a los nativos de este signo a ser muy oportunistas y calculadores. Es por eso que se nutren, de acuerdo a las leyes astrológicas, al relacionarse con signos de agua, que les aportan mucho a nivel emocional. Se les suele reprochar una especie de falta de pasión, sobre todo porque para Virgo la pasión necesita encenderse a través del plano cerebral, como buen signo mercurial que es.

Son serviciales al extremo. Incluso cuando un virginiano se sienta herido y necesite refugio emocional, lo hará trabajando o sintiéndose útil en algo. Es un signo que tiene que aprender a dejar de procesar, ya que este exceso de análisis los vuelve muy nerviosos. Aprender a confiar y a ser espontáneos también es un desafío, y sobre todo a dejar de prevenir, una de sus obsesiones predilectas.

Bioy Casares, Sol en Virgo

Entre los nativos de Virgo encontramos muchos médicos, enfermeros, sirvientes y aquellas profesiones en las que se requiere el don del servicio y el altruismo. La técnica virginiana es conocida por su pulcritud y precisión, por eso pertenecen a este signo muchos matemáticos, relojeros, joyeros, tenistas, archivistas. Las dotes literarias también están altamente desarrolladas, tal es así que en Argentina tenemos a Borges, Bioy, Cortázar y Mujica Láinez, entre otros, nacidos bajo el Sol de Virgo.