lunes, 21 de noviembre de 2016

Sol en Sagitario



Signo de fuego, mutable, positivo y masculino, regido por el benévolo Júpiter. Es el signo de los pensadores, los guías, los que ven más allá de lo cotidiano y trascienden fronteras. También es el signo relacionado con Dios y los profetas, quienes se ocupan de los asuntos religiosos, legales, éticos.

martes, 27 de septiembre de 2016

Marte en Capricornio





Marte, el planeta que gobierna nuestros deseos, llega a Capricornio. Si bien este signo tradicionalmente está regido por Saturno, tiene a su vez mucha afinidad con la energía marcial. De hecho, la astrología tradicional enseña que Marte se encuentra exaltado en Capricornio. Por lo tanto, debemos buscar puntos de contacto entre lo que simbolizan ambos planetas.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Júpiter en Libra






La balanza empieza a inclinarse hacia el signo de la balanza. El gran benéfico, Júpiter, entra en Libra. Termina un largo período de orden, síntesis, limpieza y, en cierto punto, austeridad. Claro, Júpiter atravesó su exilio en Virgo, según las leyes clásicas de la astrología. Tuvimos que acostumbrarnos a que todo lo que simboliza este planeta (abundancia, expansión, suerte, excesos, fe) se nos presentara en forma moderada, atenuada, incluso contraria a su propia naturaleza. Es que Virgo gobierna cosas bien distintas: la humildad, los límites, el trabajo, el servicio, la salud.

martes, 23 de agosto de 2016

Venus en Virgo






Venus mutable, de tierra mercurial. Tradicionalmente considerada en caída, ya que Venus encuentra su exaltación en Piscis. Sin embargo, la vemos en cartas natales de numerosos y notables artistas, como Goethe, Paul Valéry, John Lennon, Sting, Julio Iglesias, Gustavo Cerati, entre otros. Sin dudas, muchas de sus cualidades recuerdan las destrezas de Mercurio, planeta que rige a Virgo: es una Venus que sabe de palabras, de artesanías, de cálculos y de negocios. Sobre todo, de esos detalles que marcan la diferencia.

viernes, 17 de junio de 2016

Venus en Cáncer






Venus de agua, Venus femenina, Venus cardinal, Venus lunar. El agua remite al mundo emocional, al origen, a la pertenencia, a la infancia, a la herencia. Venus en este signo nocturno asume un rol materno, protector, lleno de nostalgia y recuerdos.

viernes, 20 de mayo de 2016

Sol en Géminis






Si comenzamos el día viendo el número 2 por todas partes. Si desayunamos un aluvión de llamadas, mails y mensajes. Si a mitad de mañana nos encontramos haciendo mil cosas a la vez. Si en una discusión, o (mejor aún) en una cita con la persona que nos gusta, tenemos la palabra exacta bajo la manga. Si no podemos mantener quietas las manos, especialmente al hablar. No se asusten: llegaron los gemelos.

viernes, 6 de mayo de 2016

Luna Nueva






Estamos ya con la Luna en conjunción al Sol, lo que en astrología llamamos Luna Nueva. Las Lunas Nuevas se consideran fértiles, momentos propicios para sembrar. Va desde una perspectiva más bien concreta (cultivos en la tierra) a una mucho más amplia (ideas, proyectos, relaciones).

domingo, 24 de abril de 2016

Luna en Sagitario


Los pensamientos verdaderamente grandes se conciben caminando.

Nietzsche






Contacto: Luna / Júpiter. Dos planetas que se llevan bien entre sí, ya que la Luna se domicilia en Cáncer y Júpiter se exalta en el mismo signo. Hay, por lo tanto, una naturaleza abundante, expansiva, benéfica. Es una Luna que tiende a la exageración, especialmente al idealismo. Disfruta mucho de los viajes, las pasiones, la cultura y los idiomas. Una Luna en Sagitario siempre está lista para arrancar una nueva travesía.

miércoles, 13 de abril de 2016

Luna en Leo

Mis gustos son muy simples: me conformo con lo mejor.

Oscar Wilde




Ya se percibe en el aire un tono dramático, un intenso deseo de gustar, de brillar, de ser especial. Se despierta en nosotros la necesidad de acaparar todas las miradas, de obtener reconocimiento y ganarnos nuestro merecido aplauso. Es que hoy tendremos en el cielo nada más y nada menos que la Luna en Leo. La Luna que tenía Luis XIV de Francia, llamado el Rey Sol, a quien se le atribuye la frase: "El Estado soy yo". Así que antes de hablar de Leo, extendamos la alfombra roja a sus pies.

miércoles, 6 de abril de 2016

Luna en Aries





Cuando la Luna se encuentra en signos de fuego, se activan mecanismos emocionales no muy afines a su esencia. El fuego es activo, expansivo, extrovertido, pionero, aguerrido, orgulloso, entusiasta, luminoso por naturaleza. La Luna, por el contrario, se siente más cómoda en elementos femeninos, receptivos, negativos, nocturnos, intuitivos y domésticos: el agua y la tierra. Por eso se domicilia en Cáncer (agua) y se exalta en Tauro (tierra).

lunes, 4 de abril de 2016

Venus en Aries



When in doubt, wear red.

Bill Blass





La Venus de los comienzos. Llega para contagiarnos todo el deseo y el ardor de un signo de fuego, masculino, cardinal: Aries. Se trata de una Venus que no pregunta, no pide permiso, no le importa, no mide, no lo hace adrede, no quiso herirte: simplemente actúa. ¿Y cómo actúa? Como la guerrera que es. Su regente lo dice todo: Marte, el áspero, el intenso, el bélico, el colérico, el conquistador. Así que la verás tomar la iniciativa, invitarte, o mejor dicho invitarse, provocarte, desafiarte, darte el primer beso y ¡cuidado! también el primer golpe. Sin vueltas ni lamentos, sabe lo que es jugar con fuego y quemarse si es necesario, si vales la pena.

sábado, 2 de abril de 2016

Urano





Los contactos entre el  Sol y Urano generalmente se viven con mucha sorpresa, ya que la energía en cuestión es muy difícil de manejar. En algún sentido, el Sol se acuarianiza, si me permiten el término. Lo cual no tiene demasiado que ver con su naturaleza, que se domicilia, se halla en su salsa, en el signo opuesto: Leo. Si el Sol representa el ego, la vitalidad, el calor, el orgullo, la generosidad y la creatividad, Urano representa cualidades opuestas, pero también complementarias: lo otro, lo colectivo, lo eléctrico, lo accidental, lo rebelde, lo contestatario.

martes, 29 de marzo de 2016

Luna en Sagitario




Luna de fuego mutable que simboliza el contacto Luna / Júpiter. Dos planetas que se llevan bien entre sí, ya que la Luna se domicilia en Cancer y Júpiter se exalta en el mismo signo. Hay, por lo tanto, una naturaleza abundante, expansiva, benéfica. Es una Luna que tiende a la exageración, especialmente al optimismo. Disfruta mucho de los viajes, las pasiones, la cultura y los idiomas. Una Luna en Sagitario siempre está lista para arrancar una nueva travesía.

sábado, 26 de marzo de 2016

Marte y Saturno Retrógrados



Habrán escuchado que ya comienza la etapa del año en la que estos dos planetas tan importantes, Marte y Saturno, estarán retrógrados. La retrogradación es un movimiento aparente en el que percibimos que los planetas vuelven sobre sus pasos (que en astrología y astronomía se cuentan como grados), incluso a veces logran cambiar de signo, es decir, volver al anterior. Ya hemos visto esto en el caso de Mercurio Retro. Marte este año entrará en fase retro a mediados de abril y recién volverá a estar directo en julio (actualmente está en Sagitario y volverá a Escorpio). Saturno, desde finales de marzo hasta principios de agosto, pero retrogradará sólo en el signo de Sagitario.

viernes, 25 de marzo de 2016

Luna en Escorpio




La Luna en Escorpio tradicionalmente está en caída. Esto quiere decir que se encuentra en el signo opuesto al de su exaltación, Tauro, que se considera la mejor posición (junto a su domicilio en Cáncer) para la Luna, por reunir este signo características afines a las lunares: nutrición, corporalidad, sustancia, contacto, refugio, estabilidad, seguridad, calma, ganancias, placeres. La Luna en Escorpio se nutre de la energía exactamente opuesta: poder, crisis, transformación, miedo, dominación, extorsión, pérdida, angustia, intensidad, regeneración, sexualidad, displacer, insatisfacción. Agreguemos además que los regentes también son distintos para cada signo: la Luna en Tauro, tiene como dispositora a Venus, benéfica y pacífica; la Luna en Escorpio al violento Marte y al intenso Plutón.

martes, 22 de marzo de 2016

Luna en Libra

Tres cosas son importantes en la vida.
La primera es ser amable.
La segunda es ser amable.
Y la tercera es ser amable.

Henry James




Cada vez que la Luna entra en Libra comienzan dos días de energía venusina. Bajo su influencia todos queremos agradar, gustar, complacer. Y lo más probable es que lo logremos. Las energías del ego bajan la guardia y eso beneficia el trato con los demás. Amenizamos y cedemos, ya que un tránsito venusino es siempre una pausa, una tregua en medio de las tensiones. Prevalece esa sabiduría libriana de manejar con el más puro clasicismo las relaciones humanas. El don de la galantería y el encanto reinarán, hasta que finalmente la Luna entre en Escorpio. Entonces será un capítulo aparte. Por dos días, seamos mozartianos.

domingo, 20 de marzo de 2016

Luna en Virgo




Shaka de Virgo




Luego de su tránsito por el fastuoso y dramático signo de Leo, la Luna ingresa en un signo de tierra, mutable, práctico, humilde y muy trabajador: Virgo. Su regente, Mercurio, gobierna las palabras, las comunicaciones, los negocios, los contactos. La Luna en Virgo necesita tener todo bajo control, ordenado, detallado, catalogado y así hasta el infinito. Por eso, las personas que tienen esta Luna en la carta natal suelen ser algo (mejor dicho, muy) neuróticas, obsesivas y excesivamente críticas. Pero como lo lunar tiene que ver con lo emocional, lo nutricio, lo doméstico, lo familiar y lo tradicional, ellos canalizan todo eso a través de actividades mercuriales: les gusta escribir, leer, administrar, calcular, arreglar, resumir, economizar, solucionar. Es una Luna de mucha ingeniería, eficiencia y utilidad.



Pero también hay un costado más compasivo, servicial y espiritual en Virgo, relacionado con Quirón, este asteroide que en la mitología representa al centauro herido, maestro filosófico, guía y sanador. Su naturaleza es doble (Mercurio) pero también trascendental (Júpiter), ya que Quirón padecía una herida incurable (que hoy podemos asociar a las enfermedades crónicas) y a pesar (o mejor dicho, a partir) de ella curar y educar a los otros. Es como si esta antigua herida que cada uno de nosotros (en tanto seres mortales) lleva en sí, nos enseñara a desarrollar una visión más sabia, austera y estoica de la vida. No es casualidad que todo esto encierre una analogía con Virgo, signo relacionado con la vara de esculapio y la figura del arcano 9, el ermitaño.

Quirón educando a Aquiles, Giuseppe Maria Crespi

Durante la Luna en Virgo, en líneas generales, priorizamos la salud, el cuidado del cuerpo, la alimentación, el ejercicio físico. Estamos más críticos, porque nuestra sensibilidad a las imperfecciones (tanto ajenas como propias) es alta. Las actividades que requieran mucha precisión y paciencia (calcular, ordenar, limpiar, administrar) se verán beneficiadas. La Luna en Virgo nos vuelve menos egocéntricos y orgullosos que la Luna en Leo, por lo tanto bajamos a la tierra humilde, a las cosas cotidianas, a la discreción y el servicio a los demás (mozos, enfermeras, médicos, personal doméstico, etc., se relacionan con este signo). Aprovechemos este tránsito para poner todo en regla y manejar con frialdad los números, sin perder de vista que la Luna rige nuestras emociones. Que no nos sorprenda, entonces, si en medio de tantas cuentas nos encontramos con una lágrima, un suspiro o una sonrisa.



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sábado, 19 de marzo de 2016

El Sol en Aries, el Sol en exaltación



Se terminan las aguas piscianas, los cantos de sirena, las melodías, los hechizos y los anhelos neptunianos. El Sol comienza un nuevo ciclo zodiacal: ingresa en Aries, signo en el que se exalta, potenciando sus cualidades: brillo, carisma, autoestima, ego, candor, entusiasmo, creatividad, impulso, vitalidad.

Coincide con el equinoccio, es decir con la llegada de la primavera en el hemisferio Norte, con el otoño en el hemisferio Sur. Dos estaciones que señalan comienzos, sobre todo en el eje de las relaciones (Aries/Libra). Los antiguos consideraban que las personas más prominentes y destinadas a llevar a cabo las grandes hazañas y conquistas de su época nacían bajo este Sol. El mundo era entonces mucho más agresivo y la guerra, especialmente la guerra física y militar, estaba a la orden del día. ¿Y qué mejor signo para guerrear que Aries?



La importancia de Aries recae no sólo en que se trata del primer signo del zodiaco, y por lo tanto es la semilla que todo lo gesta (la puerta que abre un nuevo año astrológico), sino que forma parte de los cuatro signos cardinales. En estos signos, como ya vimos en otro post, la energía se expresa a través del liderazgo, el carácter, la iniciativa y la fuerza. Son los encargados de propiciarlo todo. Emprendimientos, nuevas relaciones, amistades, negocios, amores, peleas... con ellos nunca nada es suficiente. Y con Aries menos que menos. Es el primero de los cardinales. Y el primero de fuego. La llama que todo lo enciende.

Tanto caudal energético se debe a la regencia de Marte. ¿Cómo es Marte? Seco, caliente, áspero, agresivo, pionero, decisivo, ágil, veloz, rudo, primitivo, brutal. Todas estas características teñirán las actividades que comencemos con este tránsito solar. Por eso si bien debemos lanzarnos a lo nuevo, debemos obrar sin extralimitarnos (lo cual no será nada fácil). Uno de los problemas de las exaltaciones consiste en que su energía es de una naturaleza más cuantitativa que cualitativa, por no decir desmedida, incluso polémica. Con el Sol exaltado siempre caemos en excesos de deseos, de proyectos. Lo que cuesta, claro, es darle forma a todo eso, sostenerlo en el tiempo. Tarea que le corresponderá al segundo signo del zodiaco: Tauro.

Sentiremos una necesidad imperiosa de actuar. Hay como una impaciencia astral que nos inclina a tomar partido, a impulsar, a batallar. Durante este tiempo procederemos sin tantas vueltas ni reflexiones, lo cual puede ser favorable (en la mayoría de los casos, lo es) o catastrófico (en especial, a nivel accidentes y enfrentamientos), según hacia donde orientemos esta energía. Sin embargo, con el Sol en Aries en general suceden cosas que no podemos planear del todo, así que no nos demoremos tanto preocupándonos al respecto. Es el tiempo de las oportunidades. De esa primera mirada que te invita. De ese proyecto que cae en tus manos vaya uno a saber de dónde. De esa llamada que lo cambia todo. De ese puesto que jamás creíste poder obtener y ahí estás, te lo ganaste.


Este envión energético es, obviamente, más favorable para Aries (de Sol, Luna o Ascendente). También para los demás signos de fuego y los de aire. Repasemos, entonces, en qué zona de nuestra carta natal tenemos estos signos. Es ahí donde estaremos obligados a jugar con fuego. Fuera de este enfoque más individual, a nivel general cada signo se verá inclinado a ciertos temas y asuntos. Veamos.

Aries: tiempo de liderar, comandar, brillar, exponerse, jugarse, brillar. La imagen pública es muy alta ahora y hay que aprovecharla. Estás en la cresta de la ola.

Tauro: mejor preparar todo para dentro de un mes, donde estarás en la cúspide. Ahora desandar, dejar ir, fluir. Comprender desde la intuición, servir a los demás, desarrollar el plano espiritual.

Géminis: amistades, contactos, metas personales. Hay fuego ahí, no dejes pasarlo. Un nuevo proyecto, o un nuevo impulso a un proyecto que venía medio en stand by.

Cáncer: la profesión, el status, la vocación. Ahora el Sol alumbra tu zona más ambiciosa y social. Es importante saber que vas a tratar con autoridades y líderes, así que es tu chance de intentar un ascenso o un nuevo rumbo.

Leo: viajar, meditar, trascender, ver el paisaje general, no quedarse en la comodidad de lo dado. Es una buena oportunidad para aventurarse, pero también para descansar, tomarse vacaciones o al menos viajar con fines intelectuales o espirituales. 

Virgo: transformaciones personales y asuntos de dinero, también herencias, no sólo económicas. Es un buen momento para enfocarse en los préstamos y los bienes compartidos (con el cónyuge o los socios).

Libra: llegó la hora de asociarse o de enamorarse. O de las dos. También esta energía predispone a peleas y enfrentamientos. Es tiempo de encuentros.

Escorpio: la salud, el trabajo, el servicio, el día a día. Mejor ser detallista durante este mes, poner en orden las cosas, alimentarse bien, hacer ejercicio.

Sagitario: romances, juegos, especulaciones. Un mes de diversiones, deportes y mucha creatividad.

Capricornio: el entorno familiar, el hogar, asuntos que vienen del pasado.

Acuario: los hermanos, la comunicación, los vecinos, algo nuevo que aprender. Expresarse, pero cuidado con las palabras agresivas e hirientes.

Piscis: las ganancias, el placer, la estabilidad. Consolidar lo que comenzó con el Sol en Piscis, desacelerando, materializando, bajando a la tierra, aunque se trate de un signo de fuego.



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sábado, 12 de marzo de 2016

Venus en Piscis




Venus llega a las aguas últimas del zodiaco, al signo en donde todo confluye y los límites se confunden, se desdibujan. La diosa del amor encuentra en Piscis su exaltación, lo cual le confiere fuerza a su influencia. En tanto planeta femenino, húmedo, fértil, que rige la paz, el amor, la belleza, la armonía y la unión, Venus en el signo de Piscis se baña en aguas muy afines a su naturaleza. Su exaltación es, de alguna manera, una suerte de sobredosis. Nada más pisciano que una sobredosis... venusina.



El acorde astral de Venus en Piscis, si trazamos una analogía con la música, suena (con ligeras variaciones) como una Venus en aspecto a Neptuno (la octava superior de Venus) o como una Venus en Casa XII. Es característico el tono cromático, lánguido, errático y soñador (justamente Wagner, principal estandarte del cromatismo, tenía a Venus en el neptuniano grado 29). Las personas con estas Venus se ven siempre implicadas en situaciones difusas, inundadas por sentimientos ambiguos, muchas veces adictivos, incluso autodestructivos. Todo lo contaminan con su imaginación, por eso los astrólogos nos advierten acerca de sus tendencias neptunianas, que son muchas veces el origen de los engaños y las desilusiones amorosas. Se trata del signo opuesto al ascético, aséptico y escéptico Virgo. Estas tres condiciones tan necesarias para la economía, el orden y la técnica no están muy presentes en Piscis, al contrario: hay mucha creencia, hay mucha indulgencia y hay, sobre todo, muy poco filtro a las influencias externas. De ahí que las personas con Venus en Piscis sean tan enamoradizas, permeables y les cueste discriminar en el buen sentido del término. Por eso suelen caer (o elevarse, como lo queramos ver) en relaciones muy laxas de reglas, de etiquetas, de códigos, de forma, de contenido. Los exs nunca son del todo exs, los romances nunca del todo declarados, las infidelidades nunca del todo ciertas (y nunca del todo falsas), los amores imposibles nunca del todo irrealizables, los actos prohibidos nunca del todo descartados y siempre al asecho. Con Venus en Piscis, como esos dos peces que representa el signo, nadamos en direcciones contrarias. 

Entonces empiezan esas historias que todos vivimos alguna vez. Que diste todo, que era perfecto, que no había secretos entre nosotros, que eras ideal, que a dónde quedaron tus promesas, que no sé cuántas cosas más. ¿Todo inventado? Más bien vivido en ese improbable horizonte que divide la realidad de la ficción. Piscis se cree lo que inventa. Esto de vivir con intensa sinceridad una mentira encantadora, incluso aterradora. La razón es la de siempre: evadirse, perderse, escaparse de uno mismo. Y, sin embargo, cuántos buenos momentos le debemos a esta Venus neptuniana. Sentirnos sin hablarnos, encontrarnos sin buscarnos, esquivarnos sin lograrlo, decir al unísono las mismas palabras y descansar, juntos, en los mismos silencios. La fusión de Venus en Piscis con la persona amada no tiene igual en todo el zodiaco, sin dudas.




El tránsito planetario de Venus en Piscis trae encanto a los piscianos, lo que se llama suerte en el amor y mejoras significativas en las finanzas. Hay liquidez en los mercados, el dinero vuelve a fluir y los aspectos económicos mejoran debido a la influencia joviana del signo (Júpiter en tanto planeta domiciliado en Piscis rige sus asuntos, aportando bonanza, expansión, riqueza). Nos vemos más inclinados a la contemplación, la belleza y el arte, especialmente a la música (dominio de Neptuno); se trata de la Venus natal de muchos músicos, actores y artistas célebres (Kurt Cobain, Justin Bieber, Emma Watson, Céline Dion, George Harrison, Vincent Van Gogh). 

George Harrison, Venus en Piscis.

Naturalmente, el tema predominante cuando hablamos de Venus es el amor. Durante este tránsito podemos generar nuevos (y romper viejos) vínculos. Es su elemento mutable el que nos permite, por un lado, lograr en este momento la flexibilidad que todo romance demanda para que circulen los sentimientos. Pero, por otro, imposibilita que nos establezcamos, que construyamos sobre la solidez de la tierra. Tampoco podemos esperar la racionalidad del aire o la pasión del fuego. Con Venus en Piscis las cartas nunca están sobre la mesa: es más lo que sugerimos, lo que hacemos creer (y lo que queremos creer) que lo que verdaderamente es. Si vamos a prestarnos al lenguaje onírico de Neptuno, tengamos cuidado de no caer en la deshonestidad emocional, ebrios por nuestros propios juegos de agua. A fin de cuentas, nosotros también saldremos heridos. Si, por otra parte, el tránsito toca puntos claves de nuestra carta natal, como por ejemplo algún ángulo o un planeta dominante, notaremos la energía venusina fluir en los asuntos correspondientes. Por ejemplo, un retorno de Venus (sobre nuestra Venus natal en Piscis) puede traernos una nueva historia de amor (o, al menos, una fuerte predisposición a vivirla); una conjunción con algún planeta en el Mediocielo, probablemente dinero o nuevas oportunidades laborales. Tengamos en cuenta que los líquidos y todo lo que ellos representan (emociones, fluidez, ensueños, unión) poseerán mucha carga simbólica durante este tiempo. Sea a través del vino o del mismísimo mar, Venus vendrá a nuestro encuentro.




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martes, 8 de marzo de 2016

Eclipse de Sol en Piscis




Los eclipses nunca tuvieron buena fama. Basta con releer textos de astrología clásica para encontrar tremendos vaticinios respecto a ellos. Los antiguos astrólogos temían por el ganado y la pesca (o por el advenimiento de plagas) si el eclipse caía en signos de naturaleza animal (Aries, Tauro, Cáncer, Leo, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Piscis) y por las ciudades y los hombres importantes si sucedía en signos de naturaleza humana (Géminis, Virgo, Libra, Acuario). Se estimaba que los efectos de los eclipses podían durar, por lo menos, seis meses.



Hoy la astrología posee un alcance más individual y menos catastrófico. Si bien es cierto que aún hay ramas de ella que estudian la influencia de los eclipses en las cartas astrales de los países, se enfocan menos en los desastres naturales (como era antaño) y más en los cambios estructurales a nivel económico, político y social.


Para interpretar un eclipse a nivel personal debemos desmenuzar su simbología partiendo de una serie de cosas: eje de signos, planetas implicados, zonas afectadas en la carta natal. El eje Virgo/Piscis nos indica que hay algo del orden del trabajo, el servicio, el altruismo, el cuerpo, el alma, la salud, las enfermedades, la economía y la espiritualidad que será eclipsado. Esto es: nuevos rumbos que comienzan, muchas veces de forma inesperada, a partir de ciclos que terminan. Todo lo que conlleve limpiar, purgar, curar, sanar, dejar ir es muy de este eje virginiano/pisciano. Observemos nuestra carta natal, para así poder enfocar mejor su influencia. Si, como sucede en mi caso, el eclipse afecta a las casas 6 y 12, vemos que hay una analogía aún más fuerte, ya que son las casas de Virgo y Piscis respectivamente. En casas cardinales (1, 4, 7, 10) podemos vivirlo de un modo más enérgico, efectuaremos los cambios de una manera más afirmativa y consciente. En las fijas (2, 5, 8, 11) lo relacionaremos con nuestros valores, sean económicos, individuales, conyugales o sociales. Finalmente en las mutables (3, 6, 9, 12) canalizaremos mejor su energía a través del intelecto, el orden, la inspiración y la espiritualidad.


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miércoles, 2 de marzo de 2016

Marte en Sagitario



Los cambios están a la vista. Marte en un signo mutable y de fuego, Sagitario. Como ya explicamos en un post anterior, los signos mutables tienen una admirable capacidad de adaptación debido a que su naturaleza es flexible, reflexiva y, por lo tanto, muy humana. No podemos decir lo mismo del elemento fuego, que se relaciona con signos (Aries, Leo, Sagitario), planetas (Marte, Sol, Júpiter) y casas (I, V, IX) de origen animal, por decirlo de alguna manera. Esta suerte de contradicción entre la mutabilidad humana y el fuego animal, también podemos apreciarla en la figura que representa Sagitario: el centauro es mitad hombre, mitad caballo. De ahí que este signo inclina por un lado a la acción, la aventura, los viajes, los excesos y las pasiones; pero por otro a los estudios, las religiones, las leyes, las creencias.

Rita Hayworth, Marte en Sagitario.

Recordemos que Marte, en tanto planeta del deseo, los impulsos y las acciones, está muy relacionado con nuestra vida más bien física, muscular, activa y vital. Es el planeta que indica en la carta natal, a través de su signo y aspectos, cuáles son nuestras fuerzas disponibles y de qué modo las empleamos en el mundo. Marte en Sagitario lo vemos en muchos maestros y profesores, ya que aporta una mirada amplia de las cosas y una actitud generosa hacia los demás, como así también una disposición tolerante y generalmente positiva. Guías, viajeros, pensadores, traductores y aquellas profesiones o actividades relacionadas con el extranjero también son perfectamente afines. Es el Marte natal de Joan Baez y Michael Stipe (canciones de protesta y compromiso social), de Oscar Wilde (transgresiones, excesos, escándalos), de Carl Jung (sentido, creencias, psicología, arquetipos), de Julio Verne (viajes, exploración), de Voltaire (filosofía, derechos humanos). Las personas con este Marte suelen hacer las cosas a lo grande, se privan poco, les cuesta ahorrar, tienden al derroche y aman la buena vida. Tienen una inagotable vitalidad y no pueden estar mucho tiempo en un mismo lugar, actividad, trabajo e incluso en las mismas relaciones. Rita Hayworth, quien tenía Marte en Sagitario, llegó a casarse cinco veces. Se apasionan por lo que hacen, son vehementes y enfáticos, de modo que no destacan como diplomáticos y a veces suelen herir susceptibilidades por sus palabras sin filtro.

Voltaire, Marte en Sagitario

Marte en Sagitario simboliza el contacto Marte/Júpiter, por lo tanto la persona tiende a actuar con la exageración a la que el gran benéfico nos tiene acostumbrados. Si en la carta natal Júpiter acompaña, puede decirse que las acciones serán afortunadas, especialmente en los ámbitos y temas que rige el signo. Pero cuidado, Marte también trae agresividad y violencia, por lo que puede llevarnos a caer en conductas o situaciones viciadas por el fanatismo (religioso, filosófico, político) y los excesos (vicios, drogas, locura). Sharon Tate, quién murió asesinada por la secta de Charles Manson, tenía a Marte en Sagitario. El célebre asesino serial Ted Bundy, también. Todo lo que implique conflictos con religiones, ideologías o creencias, como por ejemplo los atentados terroristas, son de su influencia.



El tránsito de Marte en Sagitario enciende principalmente a los signos de fuego y también a los de aire. Durante este tiempo en términos colectivos las convicciones de todo el mundo se exacerban y las discusiones políticas, religiosas, académicas (y de cualquier otra índole) están a la orden del día. Se defienden posiciones, se tensan las relaciones con el extranjero, para mal o incluso para bien. Los viajes, el turismo y la cultura (escuelas, universidades) adquieren un nuevo vigor. Podemos aprovecharlo comenzando una carrera o un curso relacionado con religiones, filosofías, idiomas, astrología, esoterismo (ya que este signo tiene una visión cosmopolita del mundo). Marte en Sagitario desafía nuestras creencias, nuestras perspectivas, nuestras comodidades. No le alcanza con lo que tenemos. Le molestan los lugares comunes, la quietud de lo dado, el conformismo de lo conocido. Así que allí en la zona por donde transita en la carta natal, veremos inquietudes de este tipo. También podemos mudarnos, sea de casa, de ciudad o de país. Es un tránsito que nos pone en movimiento (es fuego mutable) y hay muchas posibilidades de que tales movimientos sean para bien. Se trata de un signo que incluso en las peores catástrofes encuentra salidas auspiciosas y nuevos comienzos. Sagitario es el signo de la esperanza, la abundancia y la fe. Lancemos sus flechas. Y lo más lejos posible. 




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domingo, 21 de febrero de 2016

Luna Llena en Virgo




La Luna Llena en Virgo ya está entre nosotros. Cada Luna Llena representa un momento de culminación, en el que afloran los frutos de lo sembrado en la última Luna Nueva. Durante este tiempo nos sentimos plenos y se respira en el aire una energía exuberante, además de que los atardeceres cuentan con todo el esplendor de la Luna en el horizonte. Lo lunar tiene que ver con lo emocional, lo nutricio, lo doméstico, lo familiar y lo tradicional. Debemos estar atentos y especialmente sensibles a estas áreas cuando la Luna es la protagonista.

Shaka de Virgo

Para entender mejor la influencia de esta Luna Llena, desmenucemos las características de la Luna en Virgo. Se trata de un signo de tierra, mutable, práctico, humilde y muy trabajador. Por ahí va la cosa. Su regente, Mercurio, rige las palabras, las comunicaciones, los negocios, los contactos. La Luna en Virgo necesita tener todo bajo control, ordenado, detallado, catalogado y así hasta el infinito. Por eso, las personas que tienen esta Luna en la carta natal suelen ser algo (mejor dicho, muy) neuróticas, obsesivas y excesivamente críticas. Se refugian emocionalmente en todo lo mercurial pero en su versión más terrena: les gusta escribir, leer, administrar, calcular, ser útiles, eficientes, arreglar o reparar cosas, resumir, economizar, solucionar. Es una Luna de mucha ingeniería.

Quirón educando a Aquiles, Giuseppe Maria Crespi

Pero también hay un costado más compasivo, servicial y espiritual en Virgo, relacionado con Quirón, este asteroide que en la mitología representa al centauro herido, maestro filosófico, guía y sanador. Su naturaleza es doble (Mercurio) pero también trascendental (Júpiter), ya que Quirón padecía una herida incurable (que hoy podemos asociar a las enfermedades crónicas) y a pesar (o mejor dicho, a partir) de ella curar y educar a los otros. Es como si esta antigua herida que cada uno de nosotros (en tanto seres mortales) lleva en sí, nos enseñara a desarrollar una visión más sabia, austera y estoica de la vida. No es casualidad que todo esto encierre una analogía con Virgo, signo relacionado con la vara de esculapio y la figura del arcano 9, el ermitaño.



Durante la Luna en Virgo, en líneas generales, priorizamos la salud, el cuidado del cuerpo, la alimentación, el ejercicio físico. Estamos más críticos, porque nuestra sensibilidad a las imperfecciones (tanto ajenas como propias) es alta. Las actividades que requieran mucha precisión y paciencia (calcular, ordenar, limpiar, administrar) se verán beneficiadas. La Luna en Virgo nos vuelve menos dramáticos y expansivos que la Luna en Leo, por lo tanto bajamos a la tierra humilde, a las cosas cotidianas, a la discreción y el servicio a los demás (mozos, enfermeras, médicos, personal doméstico, etc., se relacionan con este signo). Aprovechemos este tránsito para poner todo en regla y manejar con frialdad los números, sin perder de vista que la Luna rige nuestras emociones. Que no nos sorprenda, entonces, si en medio de tantas cuentas nos encontramos con una lágrima, un suspiro o una sonrisa.




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miércoles, 17 de febrero de 2016

Venus en Acuario



Venus entró en Acuario. Salió de la tierra capricorniana, que demasiado a prueba nos tuvo: cumplimos, exigimos, planificamos, nos esforzamos. Acuario es totalmente otra cosa: patear el tablero, salirse del rumbo, desconcertar, cambiar, rebelarse, respirar libertad y novedad. 

La antigua tradición nos cuenta que Afrodita (Venus) nació de la castración de Urano, a manos de Saturno. Y de la espuma del mar. Cuando decimos que baje la espuma estamos hablando de dejar pasar el ruido, la sorpresa, el desconcierto y el primer impacto de una situación. Y es que así es Venus en Acuario cuando aparece: un shock, un accidente (y un muy bello accidente, por cierto), un rayo, una ráfaga, una ruptura, un problema encantador.

Sharon Stone, Venus en Acuario

Su elemento es el aire, pero su modalidad es fija. Es una Venus algo terca, pero para nada cerrada, al contrario. Es terca en su rebeldía, en su manera de provocarte constantemente, de hacerte salir, sonreír, pasar vergüenza, de incomodarte para gustarte. Y vaya si lo logra. Venus en Acuario simboliza por analogía el contacto entre Venus y Urano, es decir entre el amor y la originalidad. Por eso muchas personas con esta Venus natal (al igual que sucede con las aspectadas por Urano) tienen relaciones fuera de las convenciones de su tiempo, creando incluso nuevas formas de amar, mucho más libres y desprovistas de prejuicios y tabúes. En esta Venus vemos las luchas de género, la homosexualidad, el erotismo exótico, el activismo de las minorías oprimidas y las vanguardias (la vemos, por ejemplo, en las cartas natales de Elton John, Ricky Martin, Yoko Ono).

Nacimiento de Venus, de Alexandre Cabanel, 1863.

En términos generales, con Venus en Acuario mejora todo lo relacionado con la tecnología y, por ende, los ingresos económicos a través de ella. Se ven favorecidas las disciplinas alternativas, especialmente la astrología y el esoterismo. También la paz y los convenios colectivos, surgen nuevos beneficios y derechos para movimientos sociales, populares. Es también benéfica para muchos artistas innovadores (Mozart tenía esta Venus) y personalidades del mundo de la belleza (Venus natal de Kate Moss), para aquellos que se animan a romper con lo anterior y marcar tendencias. En términos personales, este tránsito trae libertad en nuestras relaciones, pero también ciertos malestares. La energía acuariana tiende a ser contestataria y a revolucionar todo aquello que ha quedado caduco, anclándonos a viejas estructuras. Por lo tanto, pueden ocurrir rupturas o separaciones impensadas. También aparecer alguien nuevo en nuestra vida, pero con quien nos vincularemos de una manera diferente, más libre y menos posesiva. Su función en este momento consiste en sacarnos de la rutina; por lo tanto, emplear actitudes pasadas de moda no funcionará. Tener a Venus en Acuario bajo control es imposible. Así que aprovechemos su envión energético para descubrir nuevas y poco convencionales formas de sentir y estar con los demás. Una Venus mitad amiga, mitad amante. ¿Qué más se puede pedir?


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domingo, 14 de febrero de 2016

Bienaventurados los opuestos




Desafío a los que afirman que San Valentín es una fecha cursi, a tirar la primera piedra si no fueron (si no son) insoportablemente cursis en amor. Paul Valéry decía que amar es ser tontos juntos. Respecto al aspecto comercial, que es cierto, ¿quién de nosotros, alguna vez, no ha gastado mucho más de lo que podía gastar en un obsequio para esa persona amada (quien, quizás, ni siquiera nos correspondía)? Por supuesto que no estoy haciendo una apología de estas inexplicables (por no decir bochornosas) actitudes, simplemente señalar que el amor, casi siempre, conspira contra nuestra inteligencia y nuestro sentido común. Así es el temido Cupido desde tiempos inmemoriales.


Pasando al abordaje astrológico, hay cierta controversia respecto a la fecha. Es cierto que Acuario no es el signo del amor por excelencia, más bien lo asociamos a la amistad, a algo más fraternal, grupal, colectivo. Sin embargo, creo que no podemos dejar de advertir que hay mucho de Urano (regente de Acuario) en los enamorados. Por empezar, la ruptura del orden. El amor entra en nuestras vidas como algo que se rompe. Nos enloquece, nos perturba, nos hace dejar de lado las rutinas y las personas cotidianas. Nos sentimos libres, intensos, especiales, eufóricos, furiosos, súbitamente felices. También es eléctrico: su influencia es repentina, nos fulmina. Y además es peligroso, ya que nunca nos deja del todo seguros: es inestable, caprichoso, nunca lo poseemos ni lo entendemos por completo. Todos estos atributos, ¿a qué nos remiten sino al planeta de lo imprevisible, Urano?

Conforme se iba acercando esta fecha, aumentaban los mensajes pidiéndome que escribiera sobre los opuestos. Que, dicho sea de paso, no son tan opuestos. Estos signos reúnen elementos afines y en ello radica su mutua atracción. Aunque suene raro, hay mucho de sextil, este aspecto de características venusinas, en las oposiciones. Veamos, entonces, cómo se relacionan entre sí. Más allá de que para la compatibilidad entre dos personas cuentan, como ya hemos visto en un post anterior, otras variables de importancia.


♈ Aries /  Libra

Marte y Venus, sus regentes, se llevan más que bien. Uno es la pasión, el deseo, la iniciativa y el coraje. El otro, la concordia, la diplomacia, la sensualidad y la armonía. Esta pareja tiene el plus de pertenecer al eje de las relaciones, es decir, las casas 1 y 7. Por lo tanto, es difícil que no funcione, a pesar de ser tan distintos en muchos sentidos. Con ellos todo comienza rápido, en un esquema en el que Libra emplea sutiles técnicas de seducción y Aries da el paso, a veces un tanto brutal, hacia la concreción (no menos brutal). El fuego ariano se nutre de ese combustible mental que es el aire, elemento de Libra. Aries es el que actúa, mientras que Libra es el estratega. Aries es el primer cardinal, lo cual da mucha dirección, mando, que es justamente lo que necesita Libra, debido a su innata tendencia reflexiva, saturnina. Pero no lo olvidemos, Libra es también un signo masculino, de elemento masculino (aire) y de modalidad masculina (cardinal): no cederá tan fácil, buscará negociar todo el tiempo, balancear, armonizar. Se trata de dos signos muy pioneros, de dos elementos positivos (aire y fuego), por lo que será una pareja muy activa a nivel mental y con mucha energía física, social y profesional (de hecho, es muy probable que sean socios o emprendan negocios juntos). Les encanta debatir y ambos tienen excelentes dotes políticas, de modo que siempre se encuentran involucrados en proyectos en donde puedan desarrollarlas (sociedades, partidos políticos, etc).

 Tauro /  Escorpio

Marte y Venus otra vez, pero en sus versiones nocturnas, femeninas, negativas, receptivas. Esta pareja recuerda en muchos aspectos a la de Aries y Libra, pero la mezcla del agua y la tierra da características más relacionadas con la estabilidad, la solidez, la prudencia y la sensualidad. Escorpio es el signo de la profundidad, del sexo que domina, del control absoluto, de la intensidad emocional, de los cambios transformadores. Tauro es más bien lo contrario, en ellos todo es opulencia: bienes, sensualidad, cuerpo, sustancia, dinero, lentitud, permanencia. El encuentro entre estas dos naturalezas es muy fértil, pero cada uno tiene que aprender mucho del otro. Escorpio, a confiar, a dejar pasar, a no problematizarlo todo, no transformarlo radicalmente todo (todo el tiempo), no quedarse a vivir en el conflicto eterno. Tauro, justamente lo opuesto: a no estancarse, no negar, no aferrarse, no ser reacio a los cambios. Es una pareja en donde lo sexual marca un componente crucial: dos elementos muy sensuales (la tierra y el agua) no funcionarán bien si no hay química a este nivel. La modalidad fija de ambos inclina a la acumulación: juntos buscarán medios para obtener dinero, bienes, confort; lo cual puede obstaculizar el aspecto más alegre y espontáneo de una relación. Fuera de esto, es una pareja que gana mucho a largo plazo, especialmente si ambos logran transformarse y consolidarse a pesar de las no pocas crisis que deberán atravesar.



♊ Géminis /  Sagitario

Mercurio y Júpiter, sus regentes, nos indican que se trata de una relación muy conceptual, mental, filosófica y en la que ambos aprenderán mucho. Aprender y también enseñar, esas son las claves con Géminis y Sagitario. Dos signos masculinos, de elementos masculinos, de modalidad mutable (relacionada con los viajes, los cambios, las ideas). La libertad es un factor fundamental en esta relación, pero también puede ser un peligro. A ambos signos no les gusta estar quietos por mucho tiempo. Géminis es más inquieto y curioso a nivel mental, Sagitario prefiere ponerle el cuerpo a la mente (viajes, excesos, riesgos, oportunidades). Esta pareja casi siempre tiene un costado exótico (en términos de nacionalidad, localidad, idiomas, religiones, raza) pero eso no es un problema sino más bien una atracción, un desafío, un aprendizaje. Hay mucho interés por cuestiones intelectuales y culturales (literatura, cine, arte, música); por lo tanto, suele haber cierta deficiencia en asuntos mundanos o prácticos que pueden dificultar y socavar la estabilidad en el largo plazo. Ambos son muy compinches, divertidos y les encanta bromear, casi siempre con un nivel intelectual muy superior al de los demás signos. El desafío pasa por estimular el costado más estructural de la vida, planificar, proyectar, concretar. Poner límites, orden, constancia, madurez; todas cuestiones afines a la tierra, que es lo que a ambos les falta.

 Cáncer /  Capricornio

La Luna y Saturno son, en términos simbólicos, la madre y el padre; lo cual nos orienta acerca de la importancia del hogar y el status social en esta relación. Ambos son signos femeninos, receptivos, pero cardinales. Hay muchos proyectos entre los dos, quizás demasiados. Cáncer aporta el agua: emociones, sensibilidad, cariño, humor, cierta infantilidad. Saturno, la tierra: el rigor, el temple, la contención, la economía, la ley, la vida social y profesional. La inestabilidad lunar canceriana está en las antípodas de la férrea, saturnina, estabilidad capricorniana. Un problema que surge al abordar esta relación es que está el peligro de que los implicados prioricen demasiado la estructura y la familia, perdiendo de vista que una relación, ante todo, se compone de dos. Es normal ver en muchos de estos casos cómo la pareja se esfuerza durante años en la consecución de objetivos que, una vez logrados, terminan (paradójicamente) dinamitando la relación. Tanto empeño familiar en Cancer como profesional en Capricornio es nocivo para las cuestiones venusinas, no en vano ambos signos están en cuadratura a los que conforman el eje de las relaciones: Aries y Libra. Un buen antídoto contra esto es desconectarse a tiempo de las obligaciones (familiares, profesionales) y aprender a disfrutar más juntos, cultivar momentos sin tanta gente alrededor.

 Leo /  Acuario

El Sol y Urano. Mucha creatividad, originalidad, en ambos. A los dos les gusta lo distinto, lo distinguido, lo que sale fuera del común denominador. Quizás en Leo esto se exprese más con una veta narcisista, pero es un precio que Acuario no duda en pagar, ya que le fascina todo lo que sea único, creativo, fuera de serie. Sin embargo, no faltarán roces: Acuario, con su necesidad de aire y desconexión, puede herir la constante demanda de atención, no exenta de apropiados (y mejor aún exagerados) elogios (e incluso aplausos e hinchada) que exige Leo. Ambos son optimistas, positivos, espontáneos. Toman el mundo como viene y les cuesta prestarle atención a las cosas más aburridas, prosaicas y poco creativas que tiene la vida (y que, obviamente, son tan necesarias como las demás). Recordemos que juntos conforman el eje de los hobbys, entretenimiento, teatro, juegos, deportes, niños, equipos, metas personales, amigos. Estos asuntos marcarán profundamente a ambos pero, en general, para bien. El desafío para esta relación pasa por dejar que el otro no pierda su personalidad, más bien al contrario: que la encuentre, la perfeccione y pueda enriquecerla en la diversidad. Leo tiene que aprender de Acuario a desprenderse de las mezquindades y el excesivo orgullo. Acuario, por su parte, puede encontrar en Leo a la persona indicada para desarrollar su compromiso y ganar estabilidad en el largo plazo, cosa nada fácil para este signo. Fuera de esto, son dos signos increíblemente compatibles, ya que necesitan sentirse especiales y estar en pareja con alguien a quien puedan admirar y saberse admirados.

 Virgo /  Piscis

Mercurio y Júpiter de nuevo, como en Géminis y Sagitario, pero con un agregado: Quirón, relacionado con Virgo, y Neptuno, afín a Piscis. Estos dos últimos planetas inclinan la balanza hacia la espiritualidad, la sanación, el altruismo y el servicio. Se trata de dos signos que marcan puntos de inflexión en el zodiaco. Virgo, el final del ego, el paso previo al encuentro con el otro en Libra. Un signo práctico, ordenado, pulcro, humilde, discreto. Piscis, el final del ciclo zodiacal entero, el paso previo al nuevo renacer en Aries. Un signo más trascendental, místico, soñador y en muchos aspectos caótico. Juntos forman una pareja muy especial, delicada, en la que el eje principal pasa por protegerse mutuamente: Virgo ayuda a Piscis en cuestiones más relacionadas con el orden de la tierra (su elemento): praxis, orden, finanzas, administración, prevención, racionalidad, mesura. Piscis lleva a Virgo a soltarse más, a escapar de su agobiante rutina, lo nutre con las emociones, las fantasías y la magia que brinda su elemento, el agua. El desafío para ellos pasa por ser claros y honestos, ya que ambos son mutables y pueden generarse malentendidos (cuando no traiciones), como así también infligirse heridas colaterales debido a que ven el mundo de manera distinta (Virgo es demasiado crítico, Piscis demasiado iluso). Una buena comunicación es clave, pero también mucho de lo que pasa entre los dos se expresa a través de silencios compartidos. Tienden a recluirse en su burbuja, necesitan buenas dosis de soledad y afinidad en temas espirituales, incluso esotéricos o místicos. Juntos se desenvuelven mejor en ámbitos en donde hay que sanar a otros, cuidarlos, guiarlos, dar una mano y una ilusión. Cada cual sabe ser espiritual a su manera: Piscis al perdonarnos todo (por su compasión) y Virgo al no perdonarnos nada (por su perfección).

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